INVESTIGACIÓN

La tragedia que golpeó a Artigas; lo que se sabe de la muerte de una mujer y su hija de 11 años

Mientras Artigas espera tener una respuesta para entender por qué sucedió la desgracia, la investigación continúa con la hipótesis más trágica: que fue un homicidio y suicidio.

Efectivos concurrieron a la casa tras una denuncia de un disparo. Al llegar escucharon otro. Foto: Fernando Ponzetto
Efectivos concurrieron a la casa tras una denuncia de un disparo. Al llegar escucharon otro. Foto: Fernando Ponzetto

Dicen que la primera sensación luego de la noticia fue igual para casi todos. Primero una especie de frío dispuesto a recorrer cada parte del cuerpo. Después, unos segundos de silencio que enseguida iba acompañado de una pregunta: ¿cómo pudo pasar algo así? La tragedia golpeó a la ciudad de Artigas exactamente a las 13:30 horas del pasado martes. Desde entonces en Artigas solo se habla de la muerte de una niña de 11 años y la de su madre, una policía de 46.

Filicidio fue el primer término jurídico que usaron los investigadores cuando vieron la escena. Es la palabra que se usa para definir uno de los crímenes más impactantes: cuando un padre mata a un hijo.

Una detonación en una casa ubicada en las calles Sarandí y Juan Antonio Lavalleja llevaron a que una vecina discara en su celular, a las 13:30, el número 911. El Centro de Comando Unificado (CCU) enseguida mandó un móvil policial. Cuando los policías estaban llegando al lugar sintieron una segunda detonación. Corrieron hasta allí, saltaron un portón y tiraron abajo la puerta principal. Ahí vieron la escena. Una niña de 11 años sin vida en su cama. Junto a ella, su madre “con leves signos vitales”, según describió a El País una fuente de la investigación.

La mujer fue trasladada inmediatamente a un centro asistencial, donde finalmente murió. Según explicó la misma fuente, “la escena habla por sí sola” y es por eso que hoy la principal hipótesis de los investigadores es que el trágico hecho se trató de un homicidio seguido por un suicidio. Uno de los argumentos más sólidos que hacen sostener esa teoría es que los efectivos sintieron la segunda detonación, tuvieron que romper la puerta para entrar, y en el interior de la casa no había nadie más que la niña y su madre.

“Adentro no hay una tercera persona que te haga dudar, no hay indicios ni hay elementos. Nadie acudió a abrir la puerta y entonces se procedió a romperla”, confió la fuente.

La madre de la niña era una funcionaria policial del escalafón ejecutivo de la Jefatura de Policía de Artigas y cumplía un rol administrativo en el departamento de Recursos Humanos.

Según fuentes policiales, nunca hubo “un hilo conductor que pudiera hacer pensar en un hecho” de esa magnitud. La mujer, agregaron los informantes, trabajaba en la Jefatura desde hace aproximadamente unos 20 años. “Tenía una trayectoria de buena funcionaria”, contó a El País un efectivo policial que la conocía.

De todas maneras, el fiscal a cargo de la investigación del caso, Hermes Antúnez, intentará reconstruir todo lo que sucedió previo a la tragedia

Cómo pudo pasar.

“Fue fatal, horrible, y generó un impacto totalmente grande más que nada por la niña, que tenía todo un futuro por delante”, dijo a El País un vecino de la zona.

“Cuando me enteré me quedé en shock. Acá nos conocemos todos. Ella (por la madre) era bien, normal, amorosa y fue algo muy impactante que no te explicas cómo puede pasar acá”, expresó un comerciante.

Una vez conocida la noticia trascendió que ella sufría de depresión. Según supo El País, la mujer estaba de licencia cuando ocurrió el hecho.

Los padres de la niña estában separados. Él es policía. La actual pareja de ella, con quien tenía una relación inestable, también se desempeña como efectivo.

“Todo el mundo anda comentando en la calle lo que pasó y cómo pudo haber pasado esto, y en qué situación estaba la madre para llegar a ese punto. Ese es el comentario que hay en la acá”, cuenta otro vecino. Artigas quedó conmocionado por ambas muertes y porque en una ciudad chica “se conocen todos”, afirma el vecino. “Ella (por la madre) era muy conocida, de una familia y nadie se podía imaginar algo así. Además ella por ser policía era conocida, y el caso conmocionó e impactó mucho”, agregó.

Mientras Artigas espera tener una respuesta para entender por qué sucedió la desgracia, la investigación continúa con la hipótesis más trágica: que fue un homicidio y suicidio.

Los análisis del arma hallada.

En la vivienda donde encontraron a una niña de 11 años sin vida y a su madre con “leves signos vitales” la Policía incautó un arma 9 milímetros. Ahora restan exámenes para determinar si efectivamente las vainas que había en el lugar de la tragedia corresponden al arma que encontraron dentro de la casa de la efectiva policial, y de esa forma se confirma la teoría.

Intentarán reconstruir días previos

Si bien la principal hipótesis de lo ocurrido al mediodía del pasado martes apunta a un homicidio seguido de un suicidio, la Fiscalía continúa investigando. Un día después del hecho el fiscal a cargo de la investigación, Hermes Antúnez, habló en rueda de prensa sobre el caso.

“Se continúa con la investigación. Se realizó la autopsia y ahora hay que hacer las pruebas de balística del arma encontrada en el hecho”, apuntó Antúnez. En ese sentido, el representante del ministerio público explicó que la causa de las muertes fueron disparos de arma de fuego y que se hallaron dos vainas en la casa. De todas maneras, destacó que restan las pericias correspondientes por parte de balística más el informe forense.

“Hay que verificar la causa de muerte y después vamos a analizar las circunstancias previas al hecho”, explicó Antúnez, y detalló que esa parte de la investigación se centrará en “verificar qué fue lo que determinó esa situación” y si, por ejemplo, hay episodios de “violencia de género o no” en la familia. También indagarán si la mujer sufría de depresión.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados