PARAJE TRES ÁRBOLES

El relato del capataz de estancia que se encontró con los dos tripulantes de la avioneta hallada en Paysandú

"Llegó pidiendo ayuda. Estaba con hambre y mojado”. Los dos tripulantes de avioneta fueron a prisión preventiva por 90 días.

Avioneta boliviana. Foto: Fuera Aérea Uruguaya
La aeronave fue trasladada ayer hacia Durazno para completar el peritaje. Foto: Fuera Aérea Uruguaya

"Llegó pidiendo ayuda. Estaba con hambre y mojado”. Así relató el capataz de una estancia del paraje Tres Árboles el momento en que el piloto brasileño llegó a su lugar de trabajo, varias horas después de haber abandonado la aeronave en la que viajaba en la madrugada del domingo.

Eran las 8:30 del lunes y el capataz de una estancia ubicada a unos siete kilómetros de donde fue encontrada la avioneta, vio a un hombre totalmente mojado acercándose a su casa. “Tenía un acento raro. Me dijo que había tenido un accidente y si lo podía ayudar, que estaba con hambre”, dice.

Enseguida, recuerda, sospechó que ese hombre podía ser un tripulante de la aeronave y le indicó el camino para llegar a ella pero él, cuenta, no quería y decía que la avioneta “estaba quebrada”. “Me dijo que hacía como dos días había tenido un accidente y si lo podía ayudar. Se apareció todo mojado”, indicó.

En ese momento, con un poco de desconfianza por tratarse de alguien desconocido, lo llevó hasta un galpón dentro de la estancia y lejos de la casa principal. Luego le dijo a un compañero de trabajo que le llevara un café negro, ropa y algo dulce para comer mientras él llamaba al policía de Morató, su pueblo, para avisarle.

“Lo dejé en ese galpón porque no lo puedo dejar arrimar a la casa si no lo conocía”, indicó el capataz. “Después le llevamos un refuerzo de milanesa”, cuenta y agrega que el brasileño se quedó durmiendo hasta que llegó la policía y lo detuvo. Seis horas más tarde la tranquilidad de esa estancia lejos del movimiento se volvió a quebrar.

El capataz estaba durmiendo la siesta y su mujer, que estaba en la cocina, le avisó que había otro hombre por los alrededores del establecimiento. “El quería entrar, pero no podía porque estaba todo trancado” dentro de la casa, indicó y agregó que su esposa se asustó al ver al hombre aparecer por la parte de atrás de la casa. “Ahí llamé al mismo muchacho del pueblo (por el policía) y al ratito vinieron y lo arrestaron frente a la casa”, relató. El hombre era el otro tripulante de la aeronave, de nacionalidad boliviana.

Cumpleaños.

El ruido de la avioneta aterrizando en las inmediaciones de Tres Árboles sonó fuerte al tratarse de una zona rural. Tan fuerte que esa noche a pocos kilómetros del lugar se estaba festejando un cumpleaños de 15. Las personas que estaban ahí fueron las que le avisaron al policía de la zona Morató, Ramiro Escobar.

“Justo había un cumpleaños de 15, entonces la gente logró sentir el ruido de que algo había pasado. El ruido que se sintió fue cuando tocó tierra”, contó Escobar a El País.

El salón, explicó Escobar, da para el lugar donde aterrizó el avión. “Yo llamé a mi superior para avisarle y ver si podía ir hasta ahí”, contó. Al rato fue hasta el lugar y encontró la aeronave. “Lo primero que me fijé fue si había ocupantes”, dijo el policía. Pero a esa altura el ciudadano brasileño y el boliviano estaban caminado en la oscuridad en busca de refugio.

Escobar se quedó en el lugar “hasta que llegaran los refuerzos”, dijo. “No había nada”, dice sobre el interior de la aeronave, pero recuerda que por el suelo y cerca de la aeronave “había unas bolsas con pan, incluso había un cargador de un celular en la calle”. Escobar indicó que él estuvo presente durante la detención de los dos hombres.

Dicen que la avioneta se quedó sin combustible

Estaban de paseo por Uruguay, se quedaron sin combustible y tuvieron que aterrizar de emergencia en una zona rural. Esa fue la explicación que los dos extranjeros le dieron a la fiscal de Paysandú, Carolina Martínez, en sus declaraciones. Para la fiscal “esa versión no es verosímil” y luego de una audiencia de formalización, que tuvo lugar ayer sobre las 23:00, imputó con 90 días de prisión preventiva a los dos hombres por ser presuntos autores de un delito de conducción indebida o clandestina de aeronaves en concurrencia formal. El ciudadano brasileño tiene 34 años y nació en el estado de Paraná. El boliviano tiene 26 y nació en la ciudad de Santa Cruz. La fiscal indicó a El País que los dos le dijeron que iban a volver a Bolivia de no haberse quedado sin combustible. “Esa es su versión”, dijo.

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