MINISTERIO DEL INTERIOR ABRIÓ UN SUMARIO

Un policía repelió dos rapiñas y tres personas murieron

El primer asalto ocurrió hace seis meses y el otro el 10 de este mes; un exfutbolista del Club Nacional de San José murió tras recibir un disparo.

Arma de policía. Foto: Fernando Ponzetto.
Al ser indagado por dos muertes, el policía dijo que actuó para defender su vida. Foto: Fernando Ponzetto. (Archivo)

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Hace seis meses, el policía Juan Rodríguez (nombre ficticio) circulaba en su moto de pequeña cilindrada por calles de la jurisdicción de la Seccional 23°, en Paso de la Arena.

Según relató a la Fiscalía, fue interceptado por dos delincuentes con intención de rapiñarlo. El policía extrajo su arma y se defendió. Los dos delincuentes fallecieron en el lugar.

Al ser indagado por investigadores de la Zona IV, el policía declaró que al enfrentarse a los rapiñeros actuó en defensa propia. El caso fue tipificado como legítima defensa por la Justicia, según dijo una fuente de la investigación a El País.

El sábado 10, el exfutbolista del Club Nacional de San José, Fernando Sellanes, y su novia esperaban el ómnibus en la parada ubicada en Camino Cibils y Primera al Norte. Ambos jóvenes se dirigían a sus trabajos.

A poca distancia, Sellanes y su novia vieron cómo dos delincuentes en moto rapiñaban a un policía que también circulaba en un birodado. La víctima de la rapiña era el agente Juan Rodríguez.

El policía se presentó como tal, extrajo su arma y luego comenzó a disparar hacia los rapiñeros.

Al comenzar el tiroteo, Sellanes y su novia corrieron a buscar refugio. Una de las balas impactó en la cabeza del exfutbolista, otra en la pierna de su novia y una tercera hirió a otra persona. Sellanes falleció poco después.

Según la fuente, la bala que mató a Sellanes no se pudo encontrar. Por ende, no se sabe si el tiro partió del arma de reglamento del policía o de alguno de los rapiñeros. Ante esta situación, la investigación de la Fiscalía sigue abierta.

A mediados de este mes, los rapiñeros que se tirotearon con el agente Juan Rodríguez fueron capturados por investigadores de Zona IV. Poco después, el fiscal de Flagrancia, Diego Pérez, logró que la Justicia los procesara por rapiñas en grado de tentativas.

Fuentes del Ministerio del Interior dijeron a El País que por ambas situaciones protagonizadas por el policía Juan Rodríguez hay un sumario en curso.

Otros casos.

En la tarde del sábado 27 de marzo de este año, un policía denunció que dos delincuentes a pie lo habían abordado con un arma de fuego cuando circulaba en su moto a la altura de la avenida Aparicio Saravia y Simón del Pino, en Plácido Ellauri.

El funcionario repelió la agresión con tres disparos e hirió a ambos. Uno de los rapiñeros huyó y el otro cayó herido en el tórax. Fue trasladado a una policlínica, pero falleció. Tenía 19 años y antecedentes por hurto.

En la madrugada del día siguiente, otro policía en moto fue abordado también con fines de rapiña por dos hombres en Camino Fortet y Camino Durán, en Colón. Uno de los delincuentes se le atravesó en medio de la calzada y, cuando se detuvo, otro lo golpeó en un brazo.

El efectivo denunció que repelió la agresión a tiros y los asaltantes huyeron hacia un asentamiento donde más tarde fueron detenidos dos hombres que podrían ser los responsables de la tentativa de rapiña.

Otra rapiña ocurrió al atardecer de ese domingo 28 de marzo, con la diferencia de que esa vez el robo llegó a consumarse. El funcionario asaltado declaró que estaba con su compañera en un almacén de General Flores y Hungría, en el barrio Las Acacias, cuando entraron seis desconocidos que le sustrajeron el arma y el cargador mediante amenazas con arma de fuego.

En tanto, Subrayado informó que en la noche del 4 de febrero de este año un policía de 21 años, vestido de particular, caminaba por las inmediaciones de José Batlle y Ordóñez esquina Bell, en Sayago. Según el relato del agente, se cruzó con dos hombres, y uno de ellos lo increpó preguntándole “¿qué mirás?”. Luego el otro hombre le dijo “vamos a robarle”. En ese momento, el policía les dio la voz de alto, sacó su arma de fuego y repelió la agresión.

El efectivo policial le dio un disparo en la cabeza al ladrón, dejándolo gravemente herido, al tiempo que el otro fue detenido por el mismo agente.

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