INVESTIGACIÓN

Policía fue procesado por ser coautor de un homicidio en Rivera

Fiscalía lo vinculó al cuerpo que apareció atado en Rivera. Ahora intentan identificar a más delincuentes relacionados con el crimen.

Operativo policial en Rivera. Foto: Archivo El País
Información de testigos de identidad reservados fue clave para la detención del efectivo en la ciudad de Tranqueras. Foto: Archivo El País.

El teléfono sonó apenas pasaron las 7:00 horas. En el Centro de Comando Unificado (CCU) de Rivera atendieron el llamado. La voz del otro lado del tubo le explicaba a la Policía que había visto el cuerpo de una persona tirada en una zona alejada de la ciudad.

Varios móviles de la Policía se dirigieron a ese lugar. Cuando llegaron se entrevistaron con el hombre que había llamado. Según indicaron fuentes policiales a El País, el denunciante contó a los agentes que había ido a juntar algunas maderas por la mañana y que, cuando lo estaba haciendo, comenzó a sentir un olor “desagradable”. Luego, al levantar la mirada, vio un cuervo a metros de distancia. Como le llamó la atención, se acercó al animal y ahí fue cuando vio un cuerpo. Enseguida, agregó, se fue a su casa para llamar al 911.

Cuando llegaron, los efectivos se acercaron al cuerpo que estaba sumergido entre las malezas, y enseguida notaron algo extraño: parecía tener sus manos y sus pies atados. Los policías dieron cuenta de lo que estaban viendo a la fiscal Stella Aliciaturi y en cuestión de minutos comenzaron a llegar a esa zona descampada distintos investigadores de la Jefatura, Policía Científica, médico forense y personal de Bomberos.

El hecho ocurrió el pasado 23 de noviembre. A partir de esa mañana los investigadores comenzaron a trabajar para saber quién era el fallecido y si se estaba frente a un homicidio.

Según narraron fuentes del caso a El País, los investigadores recibieron a los pocos días una información: días anteriores al hallazgo, habían metido a un hombre a la fuerza en un auto en la ciudad de Tranqueras y después lo habían trasladado hasta Rivera.

La Policía, entonces, comenzó a trabajar para determinar quién era la persona que había aparecido sin vida en la mañana del 23 de noviembre y si tenía relación con este hecho. A través de los tatuajes que el hombre tenía en su cuerpo, se consiguió la primera pista: se trataría de un joven de 24 años con un antecedente, de este año, por extorsión. Luego la pista se convirtió en certeza cuando esa información fue confirmada por los estudios que realizó la Policía Científica.

Como el caso se encaminaba hacia un homicidio, y de características complejas, la Policía se dirigió a Tranqueras para conseguir testigos de identidad reservada que pudieran ayudar a esclarecer el caso. La autopsia realizada en el cuerpo del joven determinó que había recibido tres disparos en la nuca. Según los estudios, la muerte se dio el 21 de noviembre, por lo que el cadáver o pasó dos días en el lugar en el que fue hallado.

Los investigadores dieron con la dirección de una persona que estaría vinculada al crimen y, tras una orden de la Justicia, allanaron su casa. El propietario de fue detenido y los agentes incautaron distintas municiones en el lugar.

El hombre, de 41 años, era policía de la Guardia Republicana desde 2003, pero hace cinco años “tenía certificación médica” y no se encontraba en ejercicio, según dijo ante los efectivos que lo detuvieron.

Los investigadores trabajan en la línea de que el homicidio del joven de 24 años puede estar vinculado con una deuda de drogas. La hipótesis principal al momento, de acuerdo con las fuentes, es que la víctima “quería salir” de la droga y que por la deuda que mantenía con los delincuentes, estos “le exigían hacer trabajos”.

Los efectivos ahora intentan identificar a más delincuentes relacionados con el homicidio ya que presumen que el policía no habría actuado solo. De hecho, apuntan a que habría dos involucrados más.

El pasado 25 de noviembre, en tanto, el único detenido hasta ahora fue imputado por la coautoría de un delito de homicidio muy especialmente agravado y por un delito de asistencia al narcotráfico en calidad de autor. La Justicia dispuso que fuera enviado a prisión preventiva por 180 días mientras la Fiscalía continúa avanzando en la investigación.

“Os Manos” contra “Bala na cara” en Rivera

El homicidio del joven de 24 años está relacionado al narcotráfico, según indicaron fuentes policiales a El País. De acuerdo a la información, el hombre pertenecía a una de las bandas que se dedican a la venta de estupefacientes en el departamento. Como tenía problemas de adicción, muchas veces consumía lo que era para la venta y eso despertó la ira de quienes comandan los grupos.

Los investigadores creen que este joven trabajaba para una banda conocida como “Os Manos”, un grupo criminal brasileño que opera tanto en Santana do Livramento y en la ciudad de Rivera. Desde hace unos años la Policía está tras los pasos de esta “facción”, como se conoce en la jerga policial, y de la banda que compite por hacerse del mercado, denominada “Bala na cara”.

En los barrios limítrofes entre Rivera y Santana do Livramento se han dado varios hechos violentos producto de esa guerra. Uno de los cabecillas de “Os Manos” está recluido en una cárcel de Porto Alegre, pero desde allí sigue impartiendo órdenes a los integrantes del grupo. “Bala na cara” fue la “facción” que controló el negocio de la droga en Santana do Livramento y Rivera hasta 2018, pero ese año “Os manos” llegó para disputar el territorio.

El nombre “Bala na cara” surgió porque cuando sus integrantes iban a matar a una persona le disparaban al rostro. De esa manera los delincuentes saben que el asesinato fue perpetrado por integrantes de esa “facción”.

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