JUSTICIA

Los padres de Yanina Cuello iban a bailar donde la joven se prostituía en Pando

Así lo afirma la apelación que presentó la defensa del dueño de la cantina ubicada en Barros Blancos (Canelones) y a la que accedió El País.

Familiares de Yanina protestan frente al juzgado de Pando. Foto: Marcelo Bonjour
Familiares de Yanina protestan frente al juzgado de Pando. Foto: Marcelo Bonjour

No existe una prueba suficiente que indique que el dueño de la cantina ubicada en el “corazón” de Barros Blancos (Canelones) haya facilitado la explotación de menores dentro de su local.

Ese es el principal argumento que Javier Deana, abogado defensor del cantinero, presentó en su apelación al fallo judicial.

El pasado 30 de octubre el juez Letrado de Pando, Emilio Baccelli, procesó con prisión al dueño de la cantina tras entender que el lugar en realidad funcionaba como una whiskería. La fiscal Alicia Ghione solicitó el procesamiento del cantinero por un delito de explotación de menores, y el procesamiento de otras dos personas por haber pagado a adolescentes para realizar actos eróticos o sexuales.

El caso salió a la luz en el marco de la investigación por la desaparición de Yanina Milagros Cuello, una menor que el 3 de diciembre de 2016 y tras recibir un mensaje de texto salió de su casa de Pando (Canelones) y nunca más se supo de ella. El caso se rige por el viejo Código del Proceso Penal (CPP).

Según los operadores judiciales la menor, en la época de su desaparición, concurría al lugar con otras tres personas, incluida su hermana. Ahí fue víctima de explotación sexual por “varias personas”, dijeron.

La apelación que presentó la defensa del cantinero, a la que accedió El País, dice que en ninguno de los testimonios de los familiares y amigos de Yanina “resulta acreditado el ejercicio de la prostitución” de la joven u otra menor.

Por otra parte manifiesta que el padre, la madre y la hermana de Yanina “cuando concurrieron al local en compañía de la menor, o porque la encontraron allí, era para bailar”.

Consultado sobre este punto, Deana indicó: “la madre iba independientemente por su cuenta y el padre también”.

La defensa discrepa con el fallo judicial y hace hincapié en que de la declaración de 12 personas “solo una de ellas se orienta a la hipótesis que da sustento a la imputación”.

Protestas frente al juzgado por el caso Yanina Cuello. Foto: Marcelo Bonjour
Protestas frente al juzgado por el caso Yanina Cuello. Foto: Marcelo Bonjour

Según la investigación fiscal la cantina de Barros Blancos tenía habitaciones en el fondo para que las mujeres recibieran a los clientes.

Sobre este punto la defensa indica que “ninguno” de los familiares y amigos de la menor “que concurrieron y por ende conocieron el lugar” se “refirió a la existencia de piezas donde se ejercieran actos sexuales”.

El auto de procesamiento indica que el cantinero reconoció que a su local concurrían trabajadoras sexuales y que “muchas veces llegaban solas y se iban acompañadas”.

La defensa sostiene, además, que “lo único que se prueba fue que la menor concurrió al local” acompañada de “su hermana” y “con el conocimiento de la madre”.

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