PRESENTAN DENUNCIA EN FISCALÍA

Niño de 4 años sufrió quemaduras en INAU

Jueza de Familia lo internó porque padres no lo cuidaban.

La abogada María del Carmen Dávila denunció en la Fiscalía que un niño sufrió lesiones en un brazo y en otras partes del cuerpo. Foto: El País
La abogada María del Carmen Dávila denunció en la Fiscalía que un niño sufrió lesiones en un brazo y en otras partes del cuerpo. Foto: El País

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El lunes 18, la jueza especializada en Familia de 8° Turno, Roberta Licciardi, dispuso la internación de un niño de cuatro años en el INAU pensando que se encontraría protegido y a salvo de la compleja situación en que se encontraba viviendo con sus progenitores en una casa ubicada en el barrio de Punta de Rieles.

Ocho días más tarde, el martes 26, la madre y la hermana del niño concurrieron al hogar del INAU ubicado en Bulevar José Batlle y Ordóñez y Margarita Uriarte de Herrera.

Ambas constataron que el niño presentaba varias heridas que, sin duda, corresponden a “quemaduras” y lesiones en distintas partes “en su cuerpito de tan solo cuatro años de edad”, señala la denuncia a la que accedió El País.

El escrito, firmado por la abogada María del Carmen Dávila, se titula “Denuncian hechos graves ocurridos en el INAU”. Y agrega que si la jueza de Familia consideró que el niño se encontraba en riesgo conviviendo con sus progenitores, “nunca pensó que en el INAU sería sometido a maltrato físico y/o emocional”.

El documento sostiene que los hechos que “venimos a denunciar constituyen una violación clara a los principios de protección de los menores” cuyos derechos han sido vulnerados previamente a su internación en el INAU.

La denuncia, que fue dirigida al fiscal de Corte, Jorge Díaz, expresa que el hogar de los progenitores del niño ha sido acondicionado de acuerdo a lo conversado con la jueza de Familia y, asimismo, el padre del niño concurre en forma al tratamiento indicado para superar su adicción al alcohol, del cual se entrega un informe a la Sede mensualmente. La denuncia agrega cuatro fotografías de las heridas que el niño sufrió en distintas partes del cuerpo.

Según Dávila, le llamó la atención que en el hogar de INAU no hayan dejado ingresar al padre para que viera a su pequeño hijo, pese a que este no tiene ninguna orden de restricción dispuesta por la Justicia.

Incendio

El pequeño niño vivía con sus padres hasta principios de este año. Su situación familiar y social era compleja. Su madre tiene capacidades mentales diferentes y su padre es adicto al alcohol. Además, el hombre no podía trabajar a tiempo completo porque debía atender a su pareja.

En varias ocasiones, la madre del niño denunció al padre de supuestos actos de violencia doméstica, lo que llevó a que la situación del menor fuera analizada por la Justicia Especializada en Familia de 8° Turno.

El caso no derivó en ninguna consecuencia para el padre del niño, quien hasta hoy vive con su pareja en la vivienda.

Para agravar aún más el problema, el año pasado el niño estaba jugando con un encendedor e incendió parte de la casa.

Ante ese panorama social complejo, la Justicia de Familia dispuso diferentes medidas para los tres hijos del matrimonio: la hija mayor, de 17 años, abandonó la casa de sus padres y se fue va a vivir con la familia de una amiga. La jueza dio la tendencia de esa adolescente al padre de la amiga.

Al otro niño, de 12 años, la Justicia lo entregó a la abuela materna, la que tiene 83 años y es bastante conflictiva, según surge de las actuaciones del Juzgado de Familia.

La hermana mayor del niño lesionado está por cumplir la mayoría de edad. Planteó a la Justicia de Familia hacerse cargo del niño de cuatro años, dijo la abogada Dávila.

“Ella está en condiciones de mantener a ese niño”, agregó la profesional.

Reparaciones

Además de cumplir a rajatabla el tratamiento contra el alcoholismo, en los últimos días el padre del menor lesionado comenzó a reacondicionar la parte de la casa dañada por el incendio.

Según Dávila, ya pintó varias habitaciones para poder reunir a su familia otra vez.

“La jueza de Familia transmitió que la separación de los niños de sus padres es provisoria”, explicó la abogada.

Dávila señaló que, por su parte, seguirá hasta las últimas consecuencias para saber lo que ocurrió con el niño en el hogar del INAU.

Y agregó: “Es evidente que se equivocó la jueza de Familia al mandarlo al INAU para que quedara protegido”.

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