ESTE MARTES

Joven de 17 años confesó ser el autor de los disparos contra un policía en Villa Española

El joven será enviado a una dependencia del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), como medida cautelar, hasta que se dicte una sentencia final.

Policía Científica recoge pruebas para determinar el arma usada en el homicidio de una persona vinculada a la venta de drogas. Foto: Francisco Flores
Policía Científica recoge pruebas. Foto: Francisco Flores - Archivo El País

En la tarde de este martes la Justicia imputó a un joven de 17 años, que se entregó este lunes a la Fiscalía, por el delito de homicidio muy especialmente agravado en grado de tentativa, por el caso del ataque contra un policía en Villa Española el domingo 19 de enero, confirmó a El País la fiscal del caso, María de los Ángeles Camiño.

El joven confesó la autoría de los disparos, y dijo que descartó el arma en un drenaje de la zona, y que vendió la moto desde la que disparó contra el agente. La fiscal agregó que el caso está "concluido".

Sobre las 14:00 horas del domingo 19 de enero, el agente Enrique Cabezas iba conduciendo su moto por la calle Pavón. Al llegar a la esquina con Arribeños decidió frenar y entrar a un kiosco, ubicado casi en la intersección de esas dos calles, para comprar comida.

El efectivo se dirigía a realizar un relevamiento de otros efectivos policiales de una custodia por un caso de violencia doméstica en la calle Guemes y Avenida José Pedro Varela, apenas a una cuadra del kiosco.

Una vez que el agente quedó de espaldas hacia la calle, llegaron dos delincuentes al lugar. “Quedate quieto porque te quemo”, le dijeron los asaltantes, según las declaraciones del dueño del kiosco a la Policía.

Luego se escucharon tres disparos: uno quedó incrustado en la parte de atrás de su chaleco antibalas, otro le rozó la pierna izquierda y un tercero impactó en el maxilar y se desplazó hacia el oído. El agente policial también disparó contra los delincuentes. Y uno de los vecinos, tras observar el ataque, alertó a la Policía.

El efectivo policial continúa internado en el Hospital Policial, donde continúa con asistencia respiratoria mecánica “sin otras disfunciones orgánicas”.  Este lunes el agente desarrolló una infección respiratoria que es tratada con antibióticos.

Ahora, el joven de 17 años será enviado a una dependencia del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), como medida cautelar, hasta que se dicte una sentencia final. Como se trata de un menor de edad, la Justicia tiene un plazo máximo de 150 días para dictar sentencia.

El 21 de enero, y luego de dos allanamientos en el barrio Flor de Maroñas, detuvieron a tres personas: dos menores de edad y un mayor. Uno de los menores tenía una herida de bala en su pierna cuando fue detenido y dos días después la Justicia lo acusó de haber cometido cuatro delitos: uno de ellos fue su participación en el ataque al agente de 43 años.

La fiscal del caso solicitó que ese adolescente fuera enviado a una dependencia del Inisa, como medida cautelar, hasta que se dicte una sentencia final. Este menor fue imputado por homicidio en grado de tentativa. Los otros tres delitos fueron tráfico interno de municiones, tenencia de estupefacientes y receptación.

Ese mismo día, otro adolescente que también había sido detenido por la Policía en el marco de la investigación por el ataque al efectivo policial, fue imputado por tráfico interno de armas.

La fiscal solicitó 90 días de prisión preventiva y la Justicia redujo la medida cautelar a 60 días en su caso. “Se probó que no tuvo que ver con el tema de la tentativa de homicidio”, había aclarado la fiscal Camiño a El País en ese momento. 

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