JUSTICIA

Investigan a rapiñeros por el crimen de director de hogar de la Colonia Berro

Juan Barossi fue asesinado en junio cuando se encontraba en su vehículo acompañado por una mujer. Dos personas en moto se acercaron y uno realizó el disparo mortal.

Auto en el que fue encontrado muerto Juan Barossi. Foto: Subrayado
El director del hogar Cerrito, Juan Barossi, era un funcionario amable con los internos; no había recibido amenazas. Foto: Subrayado

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Eran las cinco de la tarde del 19 de junio de 2019. El director del Hogar Cerrito de la Colonia Berro, Juan Barossi, salió de su lugar de trabajo en su auto acompañado de una mujer.

Estacionó en un lugar despoblado en el Camino del Medio, situado a pocos kilómetros de la ciudad de Suárez, Canelones. Poco después, ya de noche, una moto negra, con dos individuos, se acercó al auto del director del hogar Cerrito.

Barossi intuyó algo raro. Arrancó el auto y circuló pocos metros. La moto lo alcanzó. En movimiento, el asesino disparó desde el lado del conductor. Barossi cayó muerto en el asiento del acompañante. El auto se detuvo al subir una cuneta. La mujer salió corriendo y denunció a la Policía.

Su testimonio no fue de gran ayuda. Relató que había visto una moto negra, individuos con cascos y ropas oscuras.

Una de las líneas de investigación que lleva adelante la fiscal de Pando, Gabriela Yanieri, y el Departamento de Homicidios de Canelones es la eventual presencia de dos rapiñeros en la zona.

Poco después del crimen, esos delincuentes atracaron una veterinaria en Suárez y fueron capturados. La Fiscalía les inició una investigación por las rapiñas y se encuentran bajo medidas cautelares de prisión. En caso de que estos individuos fueran los autores del crimen de Barossi, la prisión le permite a la fiscal Yanieri y a la Policía trabajar con la tranquilidad de que estos no se van a fugar.

En un primer momento el móvil del robo había sido descartado, porque dentro del auto de Barossi se habían encontrado sus pertenencias. Sin embargo, es posible que los rapiñeros lo hirieran mortalmente y luego escaparon del lugar sin concretar el robo.

Trato amable.

En forma simultánea, la fiscal Yanieri sigue otra línea de investigación vinculada a la Colonia Berro y al entorno a Barossi. “Por el momento no ha sido descartada ninguna línea de investigación, dijo ayer Yanieri a El País. “Se sigue trabajando en el caso. No se está a fojas cero”, advirtió.

En días posteriores a la muerte de Barossi, los funcionarios del sistema penal de menores (hogares de la Colonia Berro y de Montevideo) se sintieron conmocionados por la muerte. La primera reacción de los operadores penitenciarios de adultos y juveniles fue pensar que Barossi había sido ultimado en el marco de una venganza de un interno. No obstante, los investigadores de Homicidios de Canelones constataron que Barossi era el director del hogar Cerrito, un centro de la Colonia Berro que aloja a menores tranquilos y que están por egresar del sistema.

La fiscal Yanieri también constató que Barossi no había recibido amenazas de muerte ni había tenido conflictos con los internos que tenía a su cargo. Los menores señalaron a los investigadores que Barossi era una persona de trato amable.

Bajo perfil.

Entre las potestades de Barossi no estaba la liberación o cambio de destino de los adolescentes infractores.

El funcionario había ingresado al organismo oficial en el año 2006 para desempeñarse en el área de seguridad. Tenía conocimientos en la materia y fue escalando posiciones mediante concursos internos, hasta alcanzar la alta jerarquía que ostentaba.

El dirigente gremial, José Lorenzo (Joselo) López, dijo el 21 de junio pasado que Barossi era un funcionario de “bajo perfil” y que “no tenía problemas” dentro del Inisa.

¿Un caso de sicariato?

El 19 de julio de 2019, la fiscal de Pando, Gabriela Yanieri, era consultada por El País sobre si participaron sicarios en el crimen de Juan Barossi. “Por el momento no se descartó ninguna hipótesis”, respondió la fiscal. Ante la pregunta sobre si había un trasfondo sexual en el asesinato, la fiscal respondió: “No puedo decir que el crimen fue por tal motivo o por tal otro”.

Las quejas de vecinos por robos
Patrullero. Foto: Fernando Ponzetto.

La zona de Suárez y Toledo y Barros Blancos han sido focos de robos y rapiñas a comerciantes en los últimos meses. El 12 de febrero de este año, cientos de vecinos salieron a cortar las calles. Esta vez un delincuente mató a una comerciante de 67 años de edad para robarle dos perfumes. Ocurrió en un humilde almacén de barrio.

Entre el mes de noviembre de 2018 y febrero de 2019 murieron cuatro comerciantes y un productor rural en Toledo y sus alrededores. La inseguridad es un problema muy serio en la zona. Se han producido casos de reacciones violentas de vecinos contra delincuentes que no llegaron a la Justicia.

El 11 de febrero de 2019, en la ciudad de Suárez, tres delincuentes fueron interceptados por un policía minutos antes de entrar a robar una agencia de quinielas ubicada en las calles Pérez Castellanos y José Pedro Varela. Uno de los asaltantes murió tras el encuentro. El hecho ocurrió esa tarde, cuando los delincuentes se transportaban en un auto utilizando capuchas para taparse la cara. Un efectivo del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) que pasaba por el lugar vio la situación e intervino.

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