JUSTICIA PENAL

Investigan denuncia de "trabajo esclavo" en un hotel boutique de Punta del Este

Pertenece a empresario brasileño; incautan arma irregular.

Punta del Este. Dos mujeres sufrían maltratos y trabajaban sin horarios y sin remuneraciones. Foto: AFP.
Punta del Este. Dos mujeres sufrían maltratos y trabajaban sin horarios y sin remuneraciones. Foto: AFP.

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El caso parece salido de un guión de una película clase B. Un empresario brasileño, dueño de un hotel boutique en una zona top de Punta del Este, mantenía en condiciones de semiesclavitud a su esposa y a su suegra, dijo a El País el abogado de las dos mujeres, Martín Etcheverry.

“El empresario ejercía un dominio sicológico sobre mis defendidas. Un estricto control. Les permitía salir y volver a determinada hora. Ellas hacían las tareas de limpieza, mantenimiento, planchado y lavado de manteles y sábanas del hotel sin recibir remuneración desde hace por lo menos siete años”, explicó el profesional.

Etcheverry agregó que la situación se agravó en los últimos tiempos. “El empresario llegó a amenazar con un arma a las mujeres. Es un caso de semiesclavitud. Las mujeres trabajaban sin horarios. Este hombre ejerció un dominio sicológico hacia mis defendidas en base a amenazas”, dijo.

Explicó que la esposa y la suegra del empresario trabajaban solo por el techo, hasta las 3, 4 y 5 de la mañana.

La denuncia penal realizada por las mujeres fue presentada el viernes 10 por Etcheverry y su socio, Daniel Burgos. En el escrito se pedían medidas urgentes de protección para las dos mujeres -en el hotel también vive la hija del matrimonio, quien también sufrió situaciones de maltratos. En el hotel se encontraban el empresario y otro hombre armados, dijo Etcheverry.

En el juzgado trascendió una foto, supuestamente del empresario de espaldas, portando un arma. En el acta de incautación se omitió detallar los lugares precisos en los que fueron halladas las armas: el empresario reconoció que la pistola no registrada se encontraba en un armario en su escritorio, mientras que el arma que dijo estar registrada estaba en un cajón de la mesa de luz.

El solo hecho de que el empresario contase con un arma o la portase, más el hecho de saber que en la finca no solo había un arma de fuego, sino dos constituye una “manifestación de violencia” en cuanto claramente evidencia el “poder de daño” que radica en una persona y con respecto a los demás, señala un escrito de la Justicia.

Las actuaciones judiciales y policiales comenzaron al mediodía del sábado 11.

Más de 15 policías, armados con ametralladoras, cascos y chalecos antibalas ingresaron a la mansión donde funciona el hotel. La casona se encuentra ubicada en el barrio Jardines de Córdoba, pegado al barrio más exclusivo de Punta del Este, Beverly Hills. En la zona trascendió que esa residencia perteneció al expresidente brasileño, Fernando Collor de Melo. Apenas ingresaron, los agentes policiales controlaron a los dos hombres que se encontraban en el hotel.

Juicio Civil

Tras la instancia penal ordenada por la jueza para que se allanara la propiedad, el caso pasó ayer a la Justicia Especializada en Violencia Doméstica. Las audiencias duraron hasta últimas horas de la noche. Además de asesorar a las dos víctimas en el Juzgado de Violencia Doméstica, Etcheverry y Burgos iniciarán una demanda civil por más de US$ 3 millones contra el empresario.

Hasta el momento, el hotelero es propietario de los bienes -solo la mansión vale US$ 3,5 millones según Etcheverry- mientras que su esposa es titular de la empresa que figura como dueña del hotel. Ello significa que, además de hacer trabajar en un régimen de semiesclavitud a su pareja, la hizo titular de las deudas generadas por el hotel boutique.

Etcheverry pedirá la disolución del vínculo conyugal y el reconocimiento de los bienes -la casona y vehículos- que pertenecían a la pareja. Para ello, argumentará en la Justicia que el matrimonio había tenido otros emprendimientos comerciales previos.

La pareja del empresario poseía un vehículo pero no lo podía utilizar porque él no le daba las llaves. “El control que tenía sobre su pareja era total”, dijo el profesional. La hija no cayó en la telaraña montada por su padre. Se escapó.

MÁS

La mansión del sexo

El hotel boutique del empresario brasileño se encuentra a pocas cuadras de la “mansión del sexo” donde se realizaban fiestas swingers. Esta casona era manejada por Lulucky Joselyn Moraes, acusada de ser la autora intelectual del asesinato de su exesposo, el profesor de inglés Edwar Vaz Fascioli. El 9 de julio de 2018, Vaz Fascioli fue asesinado por dos sicarios en Maldonado. El 3 de agosto de ese año, la fiscal Silvia Naupp solicitó la detención de Lulucky y de un jardinero acusado de llevar a los dos sicarios al lugar del crimen. Entre los detenidos se encuentra la íntima amiga de Lulucky, Leticia Giachino. También fue capturado un sujeto que trasladó a los sicarios desde Montevideo hasta Punta del Este.

Los verdaderos dueños de la casona eran un empresario brasileño y una exmiss Brasil. Tras hacerse público el caso, remodelaron la casa.

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