DELITOS

Hay 140 investigaciones en curso por pornografía infantil 

El 90% de los casos surgen por reportes de una organización internacional; en lo que va del 2022, 13 hombres fueron formalizados por almacenamiento y distribución de pornografía infantil.

Teclado de computadora. Foto: Pixabay.
Teclado de computadora. Foto: Pixabay.

Como la mayoría de los delitos sexuales, los casos de almacenamiento y distribución pornografía infantil en línea han aumentado en Uruguay en tiempos de pandemia. Y, conforme avanza la tecnología, las investigaciones de estos delitos se complejizan. Así lo señala el director de Crimen Organizado e Interpol, Juan Rodríguez. Entre un 70% a 80% de las tareas del Departamento de Delitos Informáticos tiene que ver con este crimen, seguido por las estafas.

El Ministerio del Interior está llevando a cabo 140 operaciones relacionadas al almacenamiento y distribución de pornografía infantil en línea en lo que va de 2022 y 13 hombres fueron formalizados durante este año por esta causa. El 90% de estas operaciones surgen a raíz de informes cifrados del Ncmec (National Center for Missing and Exploited Children o Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados, en español) que reportan actividades sospechosas. El 10% restante corresponde a denuncias de ciudadanos uruguayos.

El Departamento de Delitos Informáticos recibe un reporte por día en donde figuran entre 20 y 30 usuarios involucrados en este delito. Mediante softwares especializados, Ncmec detecta material asociado a la prostitución infantil, y logra también identificar de donde proviene, develando la dirección de IP del usuario, o su número de teléfono o su correo eletrónico. La IP es una dirección única que identifica a un dispositivo cuando está conectado a internet.

Lo que investiga la Policía a partir de esta información es “dónde está ese IP, si existe la persona, si vive gente en el lugar en donde se supone que está esa máquina, quienes viven allí”, explica Rodríguez. Una vez que se incautan los dispositivos electrónicos y se confirma la evidencia -videos o imágenes que están almacenados-, se detiene a los involucrados.

El lunes pasado, la Policía detuvo a un joven de 18 años que había almacenado 16.000 imágenes de pornografía infantil en distintos dispositivos. “También fue un caso reportado por Ncmec y se pudo ver la presencia de material de abuso sexual infantil”, puntualiza la oficial Priscila Trindade, jefa de Delitos Informáticos.

El Ministerio del Interior no ha investigado situaciones de producción de contenidos en Uruguay en lo que va del año. “Hay muchos casos de pornografía infantil -remarca el fiscal de Delitos Sexuales Maximiliano Sosa-, la mayoría tiene que ver con material que circula en la web, pero no es casero. No se trata de una persona que filma a un niño uruguayo y luego la difunde”.

La Policía detuvo a un joven de 18 años con 16 mil imágenes almacenadas.

Las plataformas más utilizadas para la distribución de este material, según lo analizado por Delitos Informáticos, son Facebook, Instagram, Telegram, Google y, sobre todo, Viber. También gran parte de las imágenes circulan por la deep web o “internet profunda”, lo cual dificulta la detección. En tanto, si una persona descarga o comparte contenido pornográfico de menores a través de su cuenta de Facebook -por ejemplo-, la red social tiene herramientas para detectarlo y si lo hace lo reporta a Ncmec y da de baja el usuario.

El Ministerio del Interior es quien se ocupa de analizar el material extraído de celulares, computadora o tablets. Han detectado que en la mayoría de los casos se escucha a adultos hablar en español, inglés o portugués; y que las víctimas tienen entre 8 y 10 años. Delitos Informáticos también le aporta el material incautado a Ncmec, porque la organización crea una base de datos que permite identificar contenidos similares al rastrear en la red.

Más estudios

La organización Internet Watch Foundation (IWF), que también trabaja en la detección y el análisis de imágenes o videos de niños abusados sexualmente, indica que el 97% de las víctimas son niñas. En 2021 IWF eliminó una cifra récord de 252.000 sitios web que contenían pornografía infantil, en un total de 361.026 reportes.

“Cuando se trata de pornografía infantil, para nosotros es importante no solo enfocarnos en el imputado y en las incautaciones, sino en su entorno, ver si hay niños, porque hay un hilo muy fino entre el consumo virtual y el consumo físico”, expresa la jefa de Delitos Informáticos, que ya ha procesado 8.000 informes del Ncmec.

“Los desafíos más importante son a nivel de lo que es la tecnología porque a medida que las tecnologías de la información van cambiando, es fundamental tener personal capacitado y tener la cantidad de personal necesario para investigar. El trabajo con las redes internacionales, tanto privadas como públicas, también es fundamental mantenerlo y fortalecerlo”, afirma el director de Crimen Organizado.

¿Cómo es la psicología de un pedófilo?

Los pedófilos suelen buscar permanecer en el anonimato, por eso es que comúnmente “enmascaran” la conexión IP con conexiones a distancia, como ser las VPN. Sin embargo, Ncmec tiene dispositivos especiales para detectar si se están usando este tipo de navegadores.

Una vez que se detiene al criminal, se le realiza una pericia psicológica que analiza factores de riesgo: núcleo familiar, consumo de drogas, trastornos psiquiátricos y si presenta algún trastorno de personalidad. Y es importante a la hora de enfrentarse a este tipo de delito saber si el investigado fue abusado cuando era niño.

“La investigación en este tipo de casos es muy compleja”, indica el psicólogo forense Gustavo Álvarez. Y agrega: “Cuándo empezaron su actividad sexual y de qué manera es algo fundamental para la pericia, es necesario analizar profundamente toda su conducta sexual”.

Por otro lado, la investigación por pedofilia implica indagar si la persona tiene conciencia de que algo “está funcionando mal en él o no” y “cuál es la reacción psicoafectiva cuando es descubierto, si se angustia o todo lo contrario”.

Dentro de la categorización por este tipo de delito está el pedófilo, el pederasta y el que tiene orientación pedofílica. El primero “es un trastorno psiquiátrico”, apunta el psicólogo forense. La pena para quienes almacenan pornografía infantil (pedófilos) en nuestro país es de seis meses a dos años de penitenciaría.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados