JUDICIAL

Guerra de la grappa: Ancap acusa a firma líder pero pide fin de juicio

Empresa denuncia a ente por competencia desleal y también levanta litigio.

El juez de lo Contencioso Administrativo, Pablo Eguren, tramita demanda contra Ancap. Foto: archivo El País.
El juez Pablo Eguren tramita demanda contra Ancap. Foto: archivo El País.

La primera batalla en la guerra de la grappa entre Ancap y la empresa líder del mercado ocurrió el 23 de diciembre de 2015. El ente intervino miles de botellas de grappamiel de la compañía privada en más de 100 sucursales de dos cadenas de supermercados cuando ocurría un pico de ventas generado por las fiestas de fin de año. A partir de ahí hubo negociaciones entre ambas partes sobre rotulaciones en las botellas e ingredientes, entre otros ítems. En enero de 2016, Ancap y la firma llegaron a un acuerdo que no fue cumplido según el organismo estatal.

El 14 de marzo de 2016, la principal productora de grap-pamiel en Uruguay inició una demanda en el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de 3er Turno contra Ancap por daños y perjuicios y pidió la medida de no innovar. Es decir, solicitó al juez de lo Contencioso Administrativo Pablo Eguren que no permita a Ancap aplicar sanciones por rotulaciones en botellas de grappamiel de la empresa hasta que finalice el juicio. Ancap replicó señalando que la firma demandante no revela los ingredientes que utiliza para producir grappamiel y que las rotulaciones de sus botellas no indican el porcentaje de grappa de su bebida.

Agregó que, con este método, la empresa "engaña" al cliente; incurre en "competencia desleal" hacia otros productores de grappamiel que sí revelan sus componentes en sus envases y comete un delito de "defraudación tributaria".

En el correr de los últimos dos años, Ancap y la fábrica de grappamiel intercambiaron acusaciones en sus escritos de incurrir fundamentalmente en competencia desleal. Sin embargo, el 13 de abril de este año, las dos partes se presentaron ante el juez Eguren y solicitaron la suspensión del proceso. El magistrado aún no se expidió.

El mercado de la grappamiel es jugoso. Todos los fabricantes de esta bebida comercializaron 902.000 litros durante 2015.

La empresa que demandó a Ancap poseía ese año el 61% del mercado, por lo que vendió 550.220 litros de dicha bebida alcohólica. Ancap, a través de la empresa Caba S.A., tenía un 13% del mercado de grappamiel con sus dos marcas.

El expediente sobre "la guerra de la grappa" alcanza las 1.200 páginas.

Ancap acusa.

En un escrito, la empresa estatal señaló que la empresa líder del mercado de grappamiel engaña al consumidor al no rotular el porcentaje de grappa que contiene su producto, pues "omite" y "oculta datos necesarios" que es su obligación informar.

En otro tramo del documento, Ancap dijo que "más grave aún" es el hecho que la grappamiel de la empresa demandante "no posee ni una sola gota de grappa". Este hecho, agregó el ente, "es lo que explica su negativa a informar lo que Ancap le ha requerido en cumplimiento de las normas vigentes" sobre rotulación.

En un capítulo titulado "conducta ilícita", Ancap insistió en que la empresa demandante deberá indemnizar a CABA por daños causados por competencia desleal pues es ella, al no utilizar grappa como materia prima para la producción de grappamiel, la que "incumple" con normas sobre fabricación de este producto, "evade" sus obligaciones tributarias y "engaña" al consumidor. "El incumplimiento de las normas tributarias y de fabricación de grappamiel, le permite a la empresa demandante obtener un producto que denomina grappamiel, a un costo notoriamente inferior al que deben afrontar las empre-sas que como CABA respetan toda la normativa vigente y tributan los impuestos correspondientes de acuerdo a la misma", dijo Ancap.

Contraataque.

En sus escritos presentados al juez Eguren, la empresa replicó diciendo que Ancap y CABA S.A. son parte de un mismo grupo económico y advirtió que el ente es juez y parte en el mercado de bebidas alcohólicas.

Sostuvo que Ancap la obliga a rotular el porcentaje de grappa que tiene su producto como forma de "beneficiar" a CABA S.A., ya que de esa forma se conoce la fórmula de elaboración de la grappamiel y se cambiaría su sabor que llevó años consolidar en el mercado.

Recordó que Ancap "conoce perfectamente" que su grappamiel contiene grappa, ya que habitualmente realiza contro-les a la planta de elaboración de la firma. "Por lo tanto, esta empresa no engaña a los consumidores (como sostiene Ancap), ya que su producto contiene grappa. Y tributa Imesi conforme a derecho por la misma circunstancia apuntada (esto es que la bebida contiene grap-pa)", sostiene otro escrito de la empresa productora de grappamiel.

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