NARCOTRÁFICO

Guardaron 206 kilos de cocaína en un gallinero de Canelones

Ocurrió en El Colorado (Canelones); es una rama de la banda de Artigas.

“BAGDAD-BANGUI”: así se llamó el operativo realizado por la Policía y Prefectura que terminó con 11 personas presas y tres prófugas. Foto: @MI_UNICOM
“BAGDAD-BANGUI”: así se llamó el operativo realizado por la Policía y Prefectura que terminó con 11 personas presas y tres prófugas. Foto: @MI_UNICOM

La cocaína cuesta US$ 1.850.000. Estaba envuelta en paquetes a resguardo de las gallinas. La chacra, ubicada en el paraje El Colorado de Canelones, era propiedad de un hombre de 60 años que se dedicaba a criar cerdos.

Efectivos de la Brigada Antidrogas allanaron ayer la propiedad y encontraron la droga escondida. Fue detenido el dueño de la finca, José M., su hijo Teófilo M. y la esposa de éste, Verónica G.

En una audiencia realizada en la víspera, los fiscales adjuntos de Estupefacientes, Edgar González y Gabriela Fernández di Maggio, dijeron que Teófilo M. reconoció que se dedicaba a comercializar droga y que la cocaína incautada era de su propiedad.

La esposa y el padre de Teófilo sabían como éste obtenía ingresos de una actividad ilegal, según el relato realizado por los fiscales adjuntos de Estupefacientes a la jueza María Helena Mainard.

La Fiscalía dejó entrever que también investiga la vinculación de Teófilo M. con la organización desbaratada el domingo 23 en Artigas, donde la Policía y la Prefectura efectuaron una incautación récord de pasta base de 347 kilos.

La droga fue lanzada desde una avioneta a una estancia de la zona de Paso de León, ubicada a poca distancia de la costa del río Cuareim. La pasta base incautada fue valorada en alrededor de US$ 1.680.000.

El arrendador del campo de Artigas también fue detenido. La jueza Mainard decretó ayer su libertad porque la Fiscalía no pidió ninguna pena. Sí solicitó medidas como que no pueda salir del país por un plazo de 120 días.

Sospechas

La fiscal Fernández di Maggio dijo a la jueza Mainard que existen elementos de convicción suficientes para tipificar a Teófilo M. como presunto autor de un delito de depósito de estupefacientes y relató que José M. iba a ser investigado por complicidad de un delito de comercialización de drogas. Es decir, sabía que su hijo se dedicaba a esa actividad ilícita.

Fernández di Maggio y Báez pidieron a la jueza Mainard el inicio del proceso penal contra padre e hijo porque la droga estaba en un gallinero de la chacra de El Colorado.

Según los fiscales, Verónica G. reconoció en la Fiscalía que su pareja Teófilo estaba en el negocio de la droga y agregó que éste había sido atacado por varias personas tiempo atrás.

Con respecto a los US$ 49.000 incautados en la finca, la joven dijo en la Fiscalía que sospechó que era producto de la actividad delictiva de su pareja.

Durante la audiencia, Mainard explicó a los detenidos que la Fiscalía pidió que se judicializara la investigación contra el dueño de la chacra, José M., su hijo Teófilo M. y su nuera, Verónica G.

La Fiscalía le pidió a Mainard que decretara la prisión para los dos hombres por la gravedad del ilícito a investigar -el tráfico y comercialización de 206 kilos de cocaína- y agregó que éstos pueden incurrir en un delito de fuga.

“Se trata de una organización delictiva. Y todavía hay personas prófugas”, dijo la fiscal adjunta.

También señaló que faltaba por hacer pericias a los celulares y a la droga incautada.

Haciendo lugar al pedido fiscal, Mainard decretó la prisión preventiva para José M. y Teófilo M,; la prisión domiciliaria para Verónica G. teniendo en consideración que es madre de cinco hijos y decretó la libertad para el hombre que arrendaba el campo de Artigas quien fue defendido por el penalista Pablo Donnangelo.

La abogada de los otros tres detenidos, Mariela Castro, pidió a Mainard que decretara la prisión domiciliaria y no en una cárcel para el dueño de la chacra en atención a su edad (60 años) y por sufrir una tendinitis y problemas coronarios.

“La defensa se opone a la prisión de José M. Es un primario absoluto. Se dedica a tareas de campo. Cría chanchos. La prisión preventiva es la última ratio (medida) según el Código del Proceso Penal”, dijo la profesional.

Mainard respondió que el código establece que la prisión no puede ser utilizada como pena, pero sí señala que se podrían decretar medidas privativas de libertad por hechos o delitos graves.

“Este es no un hecho menor”, explicó Mainard en alusión a que se encontró 206 kilos de cocaína en la chacra de José M.

Y dijo que iba a disponer la prisión preventiva para padre e hijo y que ordenaría un examen médico para José M.

Mainard explicó al imputado que si realmente sufría alguna dolencia iba a esperar el juicio en su casa y, en caso contrario, lo hará en prisión.

El hombre asintió.

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