DIFERENDO EN LA JUSTICIA

Fiscal investiga venta millonaria de Lacoste; empresario uruguayo rechaza acusación de socio minoritario

Juan Navarro, dueño principal de la sociedad Camoral, fue indagado por las circunstancias en que se produjo el negocio. Lo acusan de haberse quedado con dinero que debía ser repartido entre socios.

Camoral, dueña de Lacoste para el Cono Sur, vendió su participación; en 2019 se denunciaron las circunstancias del negocio. Foto: Archivo
Camoral, dueña de Lacoste para el Cono Sur, vendió su participación; en 2019 se denunciaron las circunstancias del negocio. Foto: Archivo

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La sociedad uruguaya Camoral era propietaria de la mundialmente reconocida marca Lacoste para Uruguay, Brasil, Argentina, Paraguay y Chile.

A mediados de 2018, Camoral vendió su participación en el negocio a la sociedad francesa Lacoste Operations. El monto del negocio alcanza varias decenas de millones de dólares.

Más allá del impactante valor económico, el negocio no tiene nada de llamativo si no es por las circunstancias en que se produjo dicha venta y porque la Fiscalía de Uruguay comenzó a investigar la participación del dueño principal mayoritario de Camoral, el empresario uruguayo Juan Navarro.

La indagatoria de la Fiscalía comenzó con una denuncia presentada en 2019 por el abogado penalista Pablo Donnángelo en representación del socio minoritario de Navarro, el también empresario Rodolfo Gotlib.

La denuncia, a la que accedió El País, sostiene que Navarro se habría apropiado de varios millones de dólares que debieron ser distribuidos entre todos los socios de la sociedad uruguaya Camoral. Es decir, Gotlib entendió que Navarro debió entregarle su parte en la venta de la empresa a Lacoste Operations y no lo hizo.

Tras la denuncia penal, el entonces fiscal de Flagrancia, Carlos Negro, solicitó y obtuvo de la Justicia el levantamiento del secreto bancario para saber si Camoral había presentado una declaración jurada de sus accionistas y beneficiarios finales y si la sociedad anónima tenía o no cuentas bancarias en Uruguay entre abril de 2018 y la fecha.

La defensa de Juan Navarro se opuso a las medidas dispuestas por la Fiscalía. No obstante, en marzo de este año, el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 2° Turno confirmó la decisión judicial que levantó el secreto bancario.

La reanudación de la actividad judicial posibilitará la tramitación de más pruebas que permitirán conocer detalles de la operación. Según la denuncia penal, terminó por perjudicar en varios millones de dólares al accionista minoritario de la operativa comercial de la exclusiva marca Lacoste para países del Cono Sur. “Esa prueba puede terminar de implicar al resto de los partícipes de la operación de venta de la sociedad uruguaya Camoral, entre ellos un empresario francés y otro argentino”, según el escrito de Donnángelo.

En tanto, una fuente vinculada a la defensa de Navarro dijo a El País que el caso apenas comenzó. “El expediente recién arrancó por culpa de la pandemia. Recién empezó a ser investigado el caso. Cualquiera puede presentar una denuncia en Uruguay”, dijo el profesional.

Empresario rechazó la denuncia.

En el expediente judicial consta que Navarro rechazó todos los términos de la denuncia de su exsocio cuando declaró el 21 de noviembre de 2019. Según Navarro, los hechos relatados en la denuncia ocurrieron fuera de Uruguay y conciernen a una sociedad española, que opera en España y cuyas acciones fueron vendidas bajo la ley de ese país.

De esa forma, Navarro pretende señalar que la justicia uruguaya no tiene competencia para investigar un negocio que ocurrió en Europa. También sostuvo que Gotlib carece de documentación que acredite sus acciones en Camoral y, por ende, que nada tuvo que ver con el negocio con Lacoste Operations. Agregó que Gotlib es “un personaje” que le inició 15 o 20 causas judiciales sobre los mismos hechos y que todas ellas “fueron desestimadas”.

Juan Navarro, un especialista en negocios con corporaciones

Uruguayo de nacimiento, Juan Navarro emergió en la década de 1990 al frente de Exxel Group, un fondo de inversión que presidía y que fue creado en 1991 con el objetivo de introducir en Argentina por primera vez las prácticas del Private Equity (creación de una cartera de acciones de empresas no cotizadas en los mercados oficiales).

En 1997 Navarro fue el protagonista de una operación que sacudió el mundo de los negocios. En apenas 45 días compró las empresas argentinas OCA, Ocasa y Edcadassa, que habían pertenecido al empresario Alfredo Yabrán, según cuenta el libro El Cazador de la editorial Planeta.

En seis años Navarro edificó un verdadero imperio constituido por más de 70 empresas y unos 37 mil empleados, utilizando para ello capitales estadounidenses. Así se hizo en Argentina del control de Supermercados Norte, Musimundo, Havanna, Casa Tía, Fargo, Freddo, Argencard, Ralph Lauren y Coniglio, entre otras empresas y marcas. Navarro logró que confiaran en él gigantes de la talla de JP Morgan, Rockefeller, Credit Suisse, Citicorp, General Motors, Merril Lynch y el Deutche Bank, y así logró canalizar inversiones millonarias.

En Uruguay, donde desembarcó con su Exxel Group en los 90, Navarro compró empresas de retail, almacenamiento de datos, y hasta coqueteó con la compra de Conaprole, cuya venta finalmente no se concretó.

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