COLETAZOS DE UN CASO POLÉMICO

El escribano del remate de los aviones de la exPluna demanda a la Asociación de Escribanos

Pablo Seitún, que labró el acta del remate de los aviones, demandó por daño moral y daño emergente a la Asociación de Escribanos del Uruguay por expulsarlo de su padrón de socios.

Pablo Seitún, escribano que labró acta notarial en remate de aviones de Pluna. Foto: Darwin Borrelli
El psiquiatra del escribano Pablo Seitún diagnosticó que este sufrió angustias. Foto: Darwin Borrelli

El remate de los siete aviones de la ex Pluna se realizó el 1° de octubre de 2012. La empresa Cosmo se presentó al remate de los siete Bombardier.

El único oferente y mejor postor fue el denominado por el rematador como el “caballero de la derecha”, individualizado como Antonio C. Sánchez por el escribano Pablo Seitún, encargado de labrar el acta. El mejor postor resultó ser Hernán Antonio Calvo Sánchez, vinculado al empresario Juan Carlos López Mena.

A Seitún la Suprema Corte de Justicia (SCJ) lo inhabilitó temporalmente para ejercer, tras lo cual la Asociación de Escribanos del Uruguay lo suspendió como socio.

El 13 de agosto de 2017, Seitún llamó a una conciliación a la Asociación previo al juicio reclamando una indemnización por daño moral y daño emergente.

Entendió que la Asociación adoptó una decisión “inconsulta”, “arbitraria” y “antirreglamentaria” que le ocasionó el cese de su calidad de socio. La audiencia se realizó en el Juzgado de Conciliación de 4° Turno. En esa ocasión, Seitún reclamó el pago de $ 500.000 por daño moral y otros $ 500.000 por daño emergente.

La Asociación rechazó el planteo de Seitún.

El 3 de octubre de 2017, el escribano Seitún presentó una demanda en el Juzgado Civil de 17° Turno contra la Asociación de Escribanos del Uruguay, alegando que un informe de la propia Asociación concluyó que no incurrió en un apartamiento de las leyes cuando labró el acta del remate de los aviones Bombardier de la exaerolínea de bandera.

Los fondos se volcarán a la masa concursal de Pluna S.A. Foto: Archivo
Los aviones de la exaerolínea estatal. Foto: Archivo El País.

Señala, en el escrito, que se enteró que había sido expulsado de la Asociación cuando tramitó un seguro para su auto, beneficio que esta otorga a todos los socios. Es decir, nunca le fue comunicada su expulsión, según dice.

Y califica el proceder de la Asociación como “antijurídico”, “ilícito” y que no cumple con el debido proceso.

Según Seitún, esta situación le generó angustias y padecimientos psicológicos, lo que lo llevó a ser atendido por un psiquiatra.

La Comisión Directiva de la gremial recibió a Seitún para escuchar sus descargos. “Fui atendido con menosprecio”, señala en su demanda.

Y agrega que ello le generó mayor angustia y sufrimiento, lo cual lo lleva a incrementar el monto reclamado por daños en el Juzgado Civil.

Seitún demandó a la Asociación de Escribanos por $ 5.500.000 (US$ 189.000 al tipo de cambio del momento) por daño moral y daño emergente.

Sin título.

El abogado Pablo Casanova, en representación de la Asociación de Escribanos del Uruguay, cuestionó a Seitún por no iniciar una conciliación al incrementar el monto de su reclamo.

“En la primera conciliación, la parte actora (Seitún) demandó a la Asociación por $ 1.000.000. Sin embargo, en el escrito presentado en este juzgado, el reclamo es por $ 5.500.000. Es un nuevo hecho”, dijo.

La jueza Patricia Hernández ordenó la conciliación, la que tampoco logró resultados.

En su escrito, la Asociación de Escribanos sostiene que si a algún socio se le inhabilita por parte de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) su calidad de escribano, automáticamente este es apartado de su calidad de asociado. Es decir, no puede integrar una asociación de escribanos cuando no puede ejercer como tal.

La Asociación insistió en ese punto: si un escribano es inhabilitado por la Corte de Justicia, deja de serlo. Y no tiene sentido que integre una Asociación de Escribanos, agrega el escrito.

“Esa condición (inhabilitado) le hace perder todos los beneficios de los socios. Por eso (Seitún) no pudo obtener el descuento del seguro para su vehículo”, agrega la Asociación en el Juzgado Civil.

Los estatutos de la Asociación son rígidos en ese sentido. Posteriormente, la institución cambió las normas y ahora permite a los escribanos inhabilitados hacer los descargos antes de sacarlos del padrón de socios.

La Asociación dijo que no tenía responsabilidad sobre la inhabilitación de Seitún y advirtió que fue su “propia acción” lo que lo llevó a enfrentar una decisión de la Corte.

“Nadie puede escudarse en su propia culpa. (...) Lo que ocurrió fue una consecuencia de sus actos. La Asociación no es responsable que se le haya inhabilitado (a Seitún) y procesado”, agrega el escrito.

La jueza ordenó una pericia psiquiátrica a Seitún, la que determinará si este sufrió o no un daño emocional por el cese como socio de la Asociación de Escribanos.

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