¿LEGÍTIMA DEFENSA?

Cortó la luz, cruzó el portón y el dueño de casa lo mató; Fiscalía pide siete años de prisión

La fiscal de Homicidios Mirta Morales solicitará que se condene a siete años de prisión a un comerciante que mató a un ladrón ingresar a su vivienda el 29 de abril de 2019.

Patrullero de policía de Montevideo. Foto: Gerardo Pérez
Patrullero de policía de Montevideo. Foto: Gerardo Pérez

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La luz de su casa se cortó inesperadamente y los ruidos comenzaron a sonar cada vez más fuerte en esa oscura madrugada. Era el 29 de abril de 2019 y el dueño de esa vivienda, ubicada las inmediaciones de Bulevar José Batlle y Ordóñez y Soria, se despertó al oír que la alarma de seguridad se había disparado.

El hombre se levantó de la cama, intentó prender alguna luz, pero todo seguía envuelto en la oscuridad. Segundos después se sumó otro ruido: era el portón de la entrada de la casa que estaba siendo forzado. El dueño del lugar, que estaba con su esposa y su hija de cuatro años, fue en busca del revólver 9 milímetros que tenía y se dirigió hacia la puerta de entrada. Luego según relató el hombre, que era comerciante del rubro mecánica, a la Fiscalía, preguntó en voz alta: “¿Quién está ahí? Alto.” Como los ruidos seguían, dijo, volvió a formular la misma pregunta. Luego apuntó su pistola hacia el portón de entrada y apretó el gatillo solo una vez. Lo que escuchó el hombre después fueron “quejidos” de una persona. Minutos más tarde se comunicó con su hermano, que vive frente a su casa, y llamaron a la Policía.

Cuando los efectivos llegaron vieron a un hombre herido y lo trasladaron a un hospital. Minutos más tarde se constató el fallecimiento de esa persona por lesiones en la arteria femoral. “La víctima tenía consigo una pinza para cortar cables, una bicicleta, un alimento en un tupper en mal estado, un gorro, championes y una riñonera”, relató la Fiscal de Homicidios de 2° Turno Mirta Morales el 3 de mayo de 2019, cuando se llevó a cabo la audiencia de formalización de la investigación de un homicidio a título de dolo eventual y agravado por el uso de arma de fuego.

Ese mismo día Morales solicitó a la jueza penal Marcela Vargas medidas cautelares para el comerciante, como la prohibición de salir del país y fijar domicilio. A los pocos días la jueza Vargas hizo lugar al petitorio de la fiscal y decretó el inicio del proceso penal contra el comerciante por matar al delincuente dentro de su casa. Esto caso trajo consigo el debate de la legítima defensa.

Petitorio.

Ayer cerca de las 14:30 se realizó una audiencia de control de acusación. La fiscal Morales según supo El País, solicitará que se condene al comerciante a la pena de siete años de prisión por un homicidio a título de dolo eventual.

La defensa del comerciante, a cargo de los penalistas Diego Durand y Juan Carlos Lecchini, sostiene que se trata de un caso de legítima defensa y que el comerciante no debe ser acusado de homicidio.

“Este hecho, de acuerdo a la ley vigente, es una legítima defensa”; dijo Durand a El País y agregó que ante la voz de alto del dueño de la casa, el delincuente persistió “en su designio criminal”.

“El delincuente ingresa a la finca, o sea que viola lo que se llama la seguridad de la casa, corta la luz para que la alarma no funcione y ya estando dentro del jardín empieza a romper el portón que lleva al acceso principal de la casa”, explica el abogado.

En ese sentido el abogado entiende que el delincuente ya había cometido una violación de domicilio al saltar un muro para luego forzar el portón ubicado en el jardín. “Hay aun violación de las defensas mecánicas. No obstante todo ello, el delincuente persiste en romper el portón y mi defendido tenía su casa a oscuras. Da la voz de alto y el delincuente sigue forzando el portón de la casa y mi defendido da un único disparo con un arma reglamentaria de defensa que tenia en su casa y tiene la mala suerte que una única bala le da muerte al ladrón”.

Patrullero. Foto: Fernando Ponzetto.
Patrullero. Foto: Fernando Ponzetto.

Los abogados defensores del comerciante sostienen que se trata de un caso de legítima defensa, pero que “la Fiscalía de homicidios insiste en que hay una muerte y que por tanto mi defendido es responsable”.

Cuando se inició la investigación contra el comerciante la fiscal reconoció la consternación que la situación genera en el comerciante y su familia, pero aclaró que tenía el deber de investigar porque se trataba de un hecho de sangre.

La fiscalía de Homicidios solicitará además que se prorroguen las medidas cautelares hasta que haya una sentencia final. “A este hombre que estaba en su casa y fue víctima de un ladrón le están pidiendo siete años”, reflexionó Durand y apuntó a que en “homicidios intencionales simples hay jurisprudencia que han salido con seis años o con cinco años” de penitenciaria.

En ese sentido el abogado defensor del comerciante se refirió a la Ley de Urgente Consideración (LUC). “Esto marca la necesidad de la LUC”, dijo Durand. El penalista explicó la Ley de Urgencia “ahora hace una nueva redacción porque los fiscales y los jueces no han entendido que la legítima defensa, en la casa del hogar, es legítima defensa. Ahora se aclara en la LUC la legítima defensa de la propiedad y especifica en la norma que el jardín es el hogar”.

“Con la nueva redacción de la LUC, por supuesto que este caso va a ser absolución como debía serlo ya desde antes” señaló el penalista y sentenció: “Hemos pasado un peregrinar donde no se han querido reconocer hechos como este de legítima defensa”.

Ley de urgente consideración

La Ley de Urgente Consideración prevé sustituir el artículo 26, referido a la legítima defensa, y precisa en qué lugares de una casa se entiende que alguien que actúa en legítima defensa quedaría exento de responsabilidad: “los balcones, terrazas, azoteas, parrilleros, barbacoas, jardines, garajes y cocheras o similares, siempre que tengan una razonable proximidad con la vivienda”, dice el texto.

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