JUSTICIA

Condenan a tres profesionales por un fraude millonario con hipotecas "truchas"

Una de las profesionales enfrentará una condena de tres años y dos meses de prisión. Las otras dos personas involucradas en el delito enfrentarán 22 meses de prisión.

Documento en Escribanía. Foto: Fernando Ponzetto
Inversionistas denunciaron en la Fiscalía que habían sido estafados con documentos falsos por parte de tres profesionales. Foto: Fernando Ponzetto

La jueza Diovanet Olivera condenó el lunes pasado a tres escribanos por una maniobra con hipotecas truchas. Así lo contó a El País el abogado de uno de los denunciantes, Pablo Casas.

Una de las profesionales enfrentará una condena de tres años y dos meses de prisión. Deberá cumplir el fallo de la siguiente manera: un año de prisión efectiva y dos años y dos meses de libertad vigilada. La jueza Olivera le tipificó reiterados delitos de estafa, apropiación indebida y cheques sin fondos.

En cambio, los otros dos escribanos enfrentarán 22 meses de prisión: seis en un régimen de encarcelamiento domiciliario y el resto de libertad vigilada. Se les imputó un delito de coautoría de estafa.

La investigación de la fiscal adjunta Daniela Ramos duró dos años. Los denunciantes acordaron un juicio abreviado con la Fiscalía que fue homologado por la jueza Olivera. Es decir, Ramos y las defensas de los profesionales coincidieron en la tipificación del delito cometido y las penas.

Maniobra delictiva.

Lo que hacían los escribanos era conseguirle clientes a un empresario para que les diera préstamos inmobiliarios. Esas personas, familiares de los profesionales, lo que hacían era firmar hipotecas poniendo en garantía títulos de predios que no eran suyos.

Uno de los denunciantes sostuvo que los profesionales se acercaban a los inversionistas señalando que tenían interesados en firmar los préstamos.

En algunos casos, dijo Casas, los títulos de las propiedades que iban a ser puestas en garantía no coincidían con los padrones, o con el nombre del propietario, o traían información registral falsa.

Según Casas, en otras ocasiones los títulos eran verdaderos y la propiedad en garantía existía realmente pero el supuesto propietario era otro. “Es decir, el titular de la propiedad era falso. Hubo dos casos así”, relató.

Explicó que una de las profesionales condenadas tenía un “poder falso” de titulares de los bienes, el cual utilizaba para pedir los préstamos.

A Casas le llamó la atención que los profesionales condenados manejaban mucha información registral con planillas oficiales, pero que habían sido adulteradas.

Y dijo que uno de los damnificados fue estafado en US$ 500.000 con unos 17 préstamos hipotecarios truchos donde se aplicaron todas las maniobras: falsificación de documentos, contratos firmados por personas que no eran dueños de las propiedades y títulos y poderes falsos.

En algunos casos, sostuvo Casas, las maniobras eran por montos pequeños -US$ 15.000- y en otros por cifras elevadas -más de US$ 500.000.

“Con mi cliente utilizaron el menú completo”, insistió Casas.

El abogado denunciante sostuvo que los tres profesionales participaron en 25 hipotecas truchas. En cambio, las fuentes judiciales señalaron que las maniobras fueron unas 15.

La audiencia inicial estaba prevista para el miércoles 14. Pero fue suspendida. El nuevo Código de Proceso Penal (CPP) establece que todos los denunciantes -son ocho- deben estar presentes en la audiencia.

Consultado por El País, el abogado de los tres profesionales, Enrique Moller, declinó hacer declaraciones.

Estafa millonaria.

“La maniobra es millonaria; llega a US$ 2 millones”, sostuvo Casas. Y agregó que hay otras personas, que no fueron condenadas, que también están involucradas en las estafas.

Fuentes judiciales señalaron que la estafa en realidad ronda en US$ 1,2 millones, ya que una de las escribanas pagó parte de los préstamos a los denunciantes. “Inclusive ella siguió pagando durante la tramitación de la denuncia en la Fiscalía”, agregó una fuente del caso.

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