EXPLOTACIÓN SEXUAL

Caso Yanina Milagros Cuello: cantinero de Pando fue condenado

Se desconoce el paradero de la adolescente de 15 años, Yanina Milagros Cuello, que desapareció el sábado 3 de diciembre de 2016.

La investigación sobre el paradero de Yanina Milagros derivó en un caso de explotación sexual en una cantina. Foto: Marcelo Bonjour
La investigación sobre el paradero de Yanina Milagros derivó en un caso de explotación sexual en una cantina. Foto: Marcelo Bonjour

Lo último que se supo de Yanina Milagros Cuello fue a través de un mensaje de texto. “Voy hasta la plaza y vengo”, le escribió la adolescente de 15 años a su padre el sábado 3 de diciembre de 2016. Ya pasaron cuatro años y nadie sabe dónde está. Sus padres piensan que esas fueron sus últimas palabras.

En el marco de la investigación que se realizó para encontrarla se descubrió que la adolescente fue víctima de explotación sexual.

Antes de que desapareciera a escasas cuadras de su casa en Pando, sus amigos comenzaron a notar que estaba diferente. De un día para otro se empezó a vestir con ropa de marca y a usar championes nuevos. Eso les llamó la atención “dada la situación de vulnerabilidad económica de la familia”, según explicó en octubre del año pasado la entonces fiscal de Pando, Alicia Ghione.

Ese mes el juez Emilio Baccelli procesó con prisión al dueño de una cantina tras entender que el lugar en realidad funcionaba como una whiskería. Ghione solicitó el procesamiento del cantinero por un delito de explotación de menores y el procesamiento de otras dos personas por haber pagado a adolescentes para realizar actos eróticos o sexuales.

El dueño de la cantina, según la sentencia judicial emitida ayer por Baccelli, “otorgaba a las trabajadoras sexuales comisiones por los consumos de sus clientes en la barra y cobraba rentas por los arriendos temporales de piezas que había en el lugar”.

Milagros conoció clientes en ese ámbito”, apunta el magistrado en la sentencia.

Según operadores judiciales señalaron a El País en noviembre pasado, la menor concurría al lugar con otras tres personas, incluida su hermana. La apelación que presentó la defensa, en tanto, también precisó que la menor había concurrido alguna vez al lugar junto a sus padres para “bailar”.

Los defensores del cantinero, Marcos Pacheco y Juan Carlos Fernández, arribaron a un acuerdo con la Fiscalía mediante un proceso abreviado.

El juez Baccelli lo condenó por un delito continuado de contribución a la explotación sexual de una menor. Recibió dos años y medio de penitenciaria a cumplirse de la siguiente manera: un año y medio de cárcel efectiva y un año bajo el régimen de libertad vigilada.

Por otra parte, la defensa de uno de los clientes también acordó tras un proceso abreviado. Fue remitido a prisión efectiva por reiterados delitos de retribución a una menor de edad. La pena fue de dos años y ocho meses de prisión efectiva y dos meses de libertad vigilada.

Le pagó $ 300 durante un año

En la sentencia judicial emitida ayer quedó probado que la persona que fue condenada por reiterados delitos de retribución a una persona menor de edad llegó a pagarle $ 300 a Yanina Milagros Cuello. Lo hizo en reiteradas ocasiones, durante todo un año y a sabiendas de que ella no era mayor de edad.

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