Investigación policial

Dos cabecillas lideraron la banda que asaltó remesa del banco Itaú

Sus integrantes fueron reclutados de otras cuatro gavillas que hicieron asaltos millonarios.

Avenida Libertad: más de 50 disparos intercambiaron delincuentes y los guardias de seguridad que custodiaba remesa de Prosegur. Foto: Fernando Ponzetto
Avenida Libertador: más de 50 disparos intercambiaron delincuentes y los guardias de seguridad que custodiaba remesa de Prosegur. Foto: Fernando Ponzetto

La banda que asaltó la remesa del banco Itaú cuenta con dos líderes de mediana edad con gran experiencia en atracos. Estos dos individuos, ya identificados por la Policía, reclutaron a los miembros de la gavilla que rapiñó la remesa entre otras cuatro bandas. Todos tienen antecedentes penales como rapiñeros.

Esas bandas participaron en los "principales golpes" realizados en el país en los últimos años: asaltos a peajes, al casino de Montevideo Shopping Center y el robo a un transporte de valores en Sayago, entre otros. Es decir, los cabecillas de las bandas siempre son los mismos y cambian los "ejecutores" de los asaltos para cada ocasión. "No se trata de una banda fija y con un nombre como ocurría en la década de los noventa con la Superbanda", reveló un investigador policial a El País.

El asalto a la remesa del Banco Itaú ocurrió a las 18:30 horas del martes 3, en la esquina de Avenida del Libertador y Yaguarón. Durante el asalto, los rapiñeros y guardias de la empresa Prosegur intercambiaron 50 disparos que impactaron en vidrios de la institución bancaria y edificios cercanos. Cinco personas resultaron heridas, tres guardias de seguridad, una persona que pasaba por el lugar y uno de los rapiñeros, Matías Aiello (28). La banda se llevó el equivalente a US$ 180.000.

Violencia.

Por lo menos cinco delincuentes aguardaban la salida de la remesa en una camioneta estacionada enfrente al Banco Itaú. La Policía sospecha que, en el lugar y a poca distancia, se encontraban los dos cabecillas de la banda "supervisando" el asalto.

Apenas los guardias que transportaban el dinero descendieron del vehículo blindado, los asaltantes comenzaron a dispararles. Jamás esperaron que los "escopeteros" (guardias que custodiaban la remesa) los repelieran a tiros.

Se supone que uno de los asaltantes podría ser argentino, brasileño o paraguayo. Una filmación lo muestra ingresando a un cajero automático donde dejó sus huellas dactilares. Luego salió del cajero portando un arma y realizó tres disparos. Es decir, no le importaba que quedaran registradas sus huellas o su rostro, ya que no figuran en ninguna base de datos local.

En el intercambio de disparos, Matías Aiello recibió un tiro en la pierna izquierda y otro en el "culatín" de la pistola que portaba, lo que provocó su caída al pavimento. De todas formas, Aiello se desplazó cojeando hacia una bolsa con dinero sin soltar una ametralladora. Ello se desprende de los videos de la cámaras de seguridad. Además de la herida de la pierna, el médico forense identificó otras dos en su mano derecha, según la página web de la Fiscalía General de la Nación.

Relevamiento: Policía Científica recogió pruebas de la balacera. Foto: Fernando Ponzetto
Relevamiento: Policía Científica recogió pruebas de la balacera. Foto: Fernando Ponzetto

Poco después de la rapiña, un familiar de Aiello llamó a un médico o un enfermero conocido que vive en el Prado. "Venite hasta casa. Matías está lastimado", le dijo el familiar.

No se percibía que la herida había sido provocada por un balazo. El profesional curó y luego cosió la herida. No cobró por ello. En la Fiscalía, Aiello dijo que quien lo había curado había sido un médico.

La herida de su pierna izquierda no recibió curación.

Casi en forma simultánea y frente al Banco Itaú, efectivos de Policía Científica levantaban rastros biológicos que tras el cotejo con el perfil genético de Aiello permitió su identificación. El delincuente, hijo del exintegrante del Movimiento de Liberación Tupamaro (MLN) Jorge Alberto Aiello Astarita, fue detenido en su casa.

Una fuente del caso dijo que Aiello Astarita no integró la dirección del MLN aunque conoce a los principales dirigentes del sector porque estuvo preso entre seis y ocho años por su vinculación a los tupamaros. "Son gente de trabajo. Aiello Astarita es carpintero y su esposa es empleada. Ellos están muy mal anímicamente por la prisión de su hijo", dijo la fuente.

Ante el fiscal Ricardo Lack-ner, Aiello confesó su participación en el asalto, pero no dio información sobre sus cómplices. Tras un acuerdo de un juicio abreviado entre su defensor, Pablo Casas, y Lackner, Aiello fue condenado a siete años de prisión efectiva como autor de un delito de lesiones personales graves con un delito de rapiña agravada. Es decir, no gozará de beneficios como salidas anticipadas o transitorias por estudio o trabajo.

Investigadores de la Dirección de Investigación Táctica (DIT) y de la Zona I (Centro y barrios aledaños) analizaron el perfil delictivo de Aiello —hurtos y rapiñas— y consideraron que jamás se podría concluir que este participaría en un atraco tan violento.

Como menor, Aiello enfrentó procesos en Canelones por hurtos y una tentativa de rapiña pero terminó internado por un robo. Ya adulto, Aiello enfrentó una condena de seis años y medio por una rapiña. Fue recluido en el Comcar y en Punta de Rieles. Cumplió con el régimen de progresividad establecido en el sistema penitenciario.

En la cárcel terminó el liceo. Luego realizó un curso de steel framing (construcción en seco). Tiene pareja y una nena de seis o siete años.

Los pilotos.

Luego del atraco, entró en escena otra facción de la banda conocida como los "pilotos". Así son denominados en la jerga delictiva los conductores de autos robados que tienen como misión extraer a los delincuentes de la zona del atraco. En el caso del Banco Itaú, cuatro "pilotos" trasladaron a los asaltantes en, por lo menos, cuatro autos robados.

La Policía cree que, posteriormente, esos autos fueron desechados e incendiados. Los asaltantes se subieron a otros vehículos para perderse en barrios, cuyas calles carecen de cámaras monitoreadas por el Ministerios del Interior.

Los integrantes de la banda que asaltó la remesa tienen un gran conocimiento entre sí generado por muchos años de convivencia en la prisión.

Es muy posible que el atraco a la remesa haya sido planificado desde hace mucho tiempo dentro de la cárcel. También dentro de prisión fueron reclutados uno a uno los integrantes de la banda. Pero el principio de todo fue el dato: los delincuentes sabían que la remesa de las 18:30 horas del Banco Itaú movilizaba una gran cantidad de dinero. El "datero" también cobra una parte del botín.

Los Ruriani y "el Willy Power"

Los hermanos Alejandro y Marcelo Buriani eran ladrones de autos. Se "especializaban" en ciertas marcas. Además eran choferes —"pilotos" en la jerga delictiva— de la "Superbanda" que protagonizó hace unos 13 años copamientos y atracos a restaurantes, agencias de pagos, distribuidoras y supermercados. El 22 de enero de 2006, los hermanos Buriani murieron en un accidente de tránsito en la ruta 48 (Paraje Colorado). Chocaron de frente con un vehículo conducido por el productor rural Juan Alberto Murchio, quien también falleció en la colisión. En el ambiente delictivo muchos recuerdan a "Willy Power", un chofer que era contratado para sacar a asaltantes de los lugares de ilícitos. Tras un robo a un local, escapaba a toda velocidad de un cerco que le realizó la Policía y, al igual que los Buriani, "el Willy" terminó sus andanzas al chocar su vehículo en un accidente.

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