CANELONES | PATRICIA MANGO
Un hombre separado que reclama a su hija recién nacida. Una mujer acusada de "entregar" a la pequeña y de malos tratos contra sus otros dos hijos. El caso tiene en vilo a los vecinos de Progreso desde hace meses.
Jesús Viazzo reclama que la Justicia le devuelva a su hija, a la que su ex mujer entregó a un matrimonio. La historia empezó a escribirse hace 40 días. El 9 de agosto, una beba, hija de Alicia Melina Mascaraña (21) y de Viazzo, nació en un sanatorio de Montevideo. La madre la apuntó con su apellido y en la partida de nacimiento, a la que accedió El País, no figuran padre o abuelos. Tres días más tarde la joven, que es además madre de otros dos pequeños, volvió a su casa en Progreso. Sin panza y sin bebé.
Una ex pareja de Mascaraña, alertó a Jesús Viazzo sobre la situación. Este, desobedeció una orden judicial que le prohíbe mantener contacto con la joven, y le exigió conocer lo que había pasado con su hija. "Me dijo que se había muerto", contó a El País. Pero pocos días después supo la verdad. Su ex mujer entregó la tenencia de la beba a un matrimonio estéril, según luego contó ella misma.
El padre pudo reconocerla y así figura al costado de la partida de nacimiento. Simultáneamente, un abogado entregó en el Juzgado de 5º Turno, una "homologación de la entrega" ante el juez Gerardo Siri, que entiende en la causa. La homologación es una suerte de pedido de aval del magistrado, un trámite que aún está pendiente de resolución.
El expediente tiene tiene varias aristas, pero el objetivo principal es el de preservar el bienestar de la niña.
La referencia es el artículo 132 del código de la Niñez y Adolescencia. "Artículo 132 (Entrega de niños y adolescentes): El que entregue a un niño o adolescente a persona ajena a la familia biológica y quien o quienes lo reciban, deberán comunicarlo al Juez de Familia dentro de las cuarenta y ocho horas" (esto no se hizo: la jovencita la entregó por su cuenta). Sigue el artículo: "El Juez adoptará en forma urgente las medidas de protección necesarias y solicitará informe psicológico y social respecto a las posibilidades de mantener al niño o adolescente en su familia de origen. En caso afirmativo, dispondrá las medidas de apoyo familiar que se requieran para asegurar la permanencia de este vínculo filial".
En base a este texto actuará la Justicia, comentaron a El País fuentes judiciales. Y lo hará rápidamente ya que la niña hace 40 días que está con la pareja a la que fue entregada y en un escenario difuso aún. Por eso en el caso actúa un equipo multidisciplinario que integran profesionales de la salud, sicólogo, asistente social entre otros.
Viazzo cuenta con el apoyo de sus vecinos almaceneros. Lidia y Alfredo Romero han llegado más allá: colgaron un pizarrón escrito a mano, preguntando por la niña. Acusan a Mascaraña de maltratar a sus hijos. De no llevarlos al médico o no darles vacunas. De castigarlos y exhiben una foto del más pequeño con una sombra roja en la mejilla. Ellos arguyen que el niño les contó que era maltratado. Además de haberla denunciado penalmente, juntaron firmas en una carta que entregaron al INAU. Ya 27 personas avalaron con su rúbrica, ser testigos de malos tratos "físicos y sicológicos" contra los nenes de 1 y 4 años.
LA MADRE. "Me llamo Alicia Melina Mascaraña Amado tengo 21 años y estoy pasando por una situación difícil". Así se presentó a El País la mujer señalada por su ex pareja y vecinos de Progreso, como una madre que castiga a sus hijos y a la que solapadamente hacen sospechosa de haber vendido otro.
"Tengo dos hijos, uno de 4 años y su padre estuvo 3 o 4 meses pasando la pensión pero renunció para no pasarla más", dispara. Tiene otro hijo más pequeño pero el padre "se hace cargo". De su tercer ex pareja Jesús Viazzo tampoco tiene los mejores conceptos. "Me llevó la contra todo el tiempo; tuvimos un problema, hice una denuncia y el juez le interpuso la restricción durante el embarazo". En concreto "si no se iba a hacer cargo que no molestara", tradujo la joven sobre la orden judicial. Según su relato, la vida no se soportaba en pareja porque él no quería trabajar. "Le dije que así no podíamos vivir". Y él "dijo que si tenía que trabajar, se iba".
También habla de la "reforma" que hizo en su casa y que consiste en la colocación de un piso de cerámica. Y sabe lo que se "dice" sobre ella: "No es porque he vendido un niño, es porque me correspondieron $17.000 de licencia maternal. Lo único que hice fue pagar la mano de obra porque ya había comprado la cerámica".
Al abordar la situación de la beba en cuestión, habla menos. Reconoció haberle dicho a Viazzo que la nena murió y aseguró que es porque no quiere que se acerque a la nena.
Al preguntarle desde cuándo sabía que la iba a dar en adopción evadió la respuesta: "yo no quería que él viniera, faltaban pocos días para que la tuviera. No quería que la molestara. No la tiré en una volqueta, nada que ver".
Admite que conoce desde antes al matrimonio adoptivo y que no puede tener hijos. "Cuando empecé a ver que él (Viazzo) se puso denso que solo quería molestarla, decidí que era lo mejor". Además tiene posibilidades de verla si así lo desea. Melina está dolida y acusa a su ex pareja de no interesarse antes en su hija.
En medio de este fuego cruzado, la Justicia tiene por delante un caso complicado.
La cifra
27 son las personas que en Progreso dicen haber sido testigos de los malos tratos a los que la joven madre somete a sus dos hijos.