SALUD PÚBLICA

Jorge Basso: "Es un momento clave de reingeniería de ASSE"

El ministro de Salud Pública admitió que es tiempo de plantearse la segunda generación de la reforma sanitaria, al tiempo que reclamó a todos los jerarcas de la salud no apartarse de las normativas vigentes en referencia a las denuncias en la Administración de los Servicios de Salud del Estado.

Jorge Basso. Foto: Francisco Flores
Jorge Basso. Foto: Francisco Flores

El ministro de Salud Pública, Jorge Basso, un hombre muy cercano al presidente Tabaré Vázquez -ambos médicos de profesión- destacó los objetivos sanitarios planteados este año, así como el nuevo modelo de informatización de datos del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) que entre varias cosas permitirá la universalización de la historia clínica electrónica.

Basso admitió que es tiempo de plantearse la segunda generación de la reforma sanitaria, al tiempo que reclamó a todos los jerarcas de la salud no apartarse de las normativas vigentes en referencia a las denuncias en la Administración de los Servicios de Salud del Estado.

—Si tuviera que hacer un balance de la gestión realizada este año por el MSP, ¿qué hecho destacaría? —Hemos instalado una agenda sobre el plan estratégico. Se definieron los 15 grandes problemas que tenemos como país, entre ellos: problemas en primera infancia, embarazo adolescente, las cesáreas, las enfermedades no transmisibles, los problemas vinculados a la salud mental, las adicciones y la accidentalidad.

—¿Se alcanzó una definición con las mutualistas y la Junasa para erradicar la intermediación lucrativa detectada en la denominada "megaestafa al Fonasa"?

—Estamos trabajando en el tema, sin perjuicio de que el sistema se ha burocratizado muchísimo y sin perjuicio de que ha habido procesamientos en el último año. En realidad, para el tema de la intermediación lucrativa no le hemos encontrado solución, no se ha logrado superar. El año pasado pedimos a todos los prestadores los contratos que tenían con las fuerzas de venta y en todos había una cláusula de que el prestador se deslindaba de eventuales situaciones fuera de la ley; en la práctica después aparecieron denuncias que terminaron en procesamientos. Eso es inaceptable y se está trabajando con los prestadores para encontrar alternativas posibles.

—¿Es casualidad o causalidad que el gobierno impulse la segunda reforma de la salud en momentos en que se denuncian irregularidades en ASSE?

—No, las reformas en el mundo son de las cosas más complejas; en la mayor parte del mundo han fracasado con éxito. Requieren administrar un conjunto de conflictos de intereses muy poderosos, requiere de los mayores procesos técnicos, institucionales, y políticos, ninguna de estas reformas estructurales se pueden hacer sin impulsar el mayor acuerdo político. También se debe pensar hasta dónde se mete el Estado en estos temas, eso requiere de un Estado muy eficiente, saber que cuando hablamos de los temas de calidad es hablar de microregulación. A veces hasta nos obligan a microregular.

—¿Cómo observa la situación de ASSE, plagada de denuncias de irregularidades por la oposición política?

—Estamos haciendo un seguimiento muy atento. Tenemos una visión de institución por ser la más grande del sistema, tiene 34.000 trabajadores, 900 puestos de atención, 1.200.000 usuarios, pensemos en esa escala, la única manera de afrontar una estructura de este porte de progresiva descentralización es trabajar con metas objetivas o planes y sobre todo con proyectos con un principio y final, con cronogramas y responsables. Estamos en un momento clave, en una reingeniería institucional de ASSE.

—¿Es acertado el rol que está adoptando el Directorio?

—El Directorio tiene una cultura particular, obviamente tiene que tomar grandes decisiones: tiene que pedir proyectos, exigir rendición de cuentas y tomar decisiones de una institución que más allá de todos los pronósticos, no ha disminuido en la cantidad de sus usuarios. Como rectoría estamos siguiendo los aspectos que tienen que ver con la continuidad y pedimos información, nos reunimos, y tenemos la preocupación de tratar de ver cómo mejorar los resultados con estricto cumplimiento de las normativas existentes y si las mismas no se adecuan como el caso del artículo 46 del Tocaf, generaremos propuestas para que no queden dudas de cómo interpretarlo.

—Pero ministro, ¿cuando esos errores se reiteran o cuando los directores amparan a jerarcas acusados de desmantelar servicios? ¿Qué ocurre?

—El Directorio es un organismo que obviamente tiene una conformación y una organización que, vamos a ser claros, yo conozco bastante las organizaciones privadas y conozco los debates que se dan en los directorios de las organizaciones privadas y le puedo asegurar que ese escenario que no toma estado público, ocurre. Las organizaciones son complejas y por eso finalmente hay una síntesis que resulta de una decisión.

—Usted es alguien muy cercano al presidente Tabaré Vázquez. ¿Qué le transmite él cuando observa las denuncias por presuntas irregularidades?

—En realidad es claro en que se tiene que trabajar con estricto cumplimiento de la normativa. En todos los planos, no solamente en la salud. Es una seña de identidad del presidente de que tenemos un programa de gobierno, tenemos la Constitución de la República y tenemos las normas legales que son las que tienen que primar en todo momento.

—¿En algún momento estuvo planteado sobre la mesa la posibilidad de remover de su cargo a la presidenta de ASSE, Susana Muñiz?

—No me consta.

—El Ministerio de Salud Pública procura presentar cuanto antes el decreto de etiquetado de alimentos. ¿Por qué el presidente aún no lo firma?

—Estamos trabajando sobre la base de una primera definición. Uno puede trabajar sobre etiquetas y advertencias pero la libertad es libre como dicen. La clave es cómo pensamos las actuales y las nuevas generaciones. Estamos percibiendo que en el tabaco ni hablar, estamos bajando encuesta tras encuesta el número de fumadores. Los jóvenes fuman menos y en materia de alimentación como colocamos en la agenda que alimentarse no es saciarse el apetito y poder seleccionar de distintas alternativas cuál es la más saludable sobre la base de que no hay elementos prohibidos. El objetivo es trabajar con alimentos a los que se les sobreagregan elementos como grasas, azúcar y sal. Alimentos que en sus procesamientos por distintas razones se les agrega algo. Así como con la industria tabacalera no negociamos; el tema de los alimentos se debe ir dialogando con la industria de alimentos y seguimos trabajando. Estamos hablando de cómo lograr que la normativa genere viabilidad.

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