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Lo invisible al ojo humano en el año mundial de la luz

Robert Capa le dijo un día a un colega: "si tus fotografías no son buenas es porque no te acercaste lo suficiente". El famoso corresponsal de guerra y fotoperiodista húngaro se refería al arte de hacer ver en cada toma, en primeros planos dinámicos, el estremecimiento de los combatientes en plena acción o en tiempos de descanso, o de los civiles huyendo de ciudades o campos.

"Si tus fotos son buenas es porque no te acercaste lo suficiente", dijo. Foto: Centro de fotografía de IMM
"Si tus fotos son buenas es porque no te acercaste lo suficiente", dijo. Foto: Centro de fotografía de IMM
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
Foto: Centro de Fotografía de la IMM.
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Setenta años después no es necesario aproximarse tanto a los retratados pero además es posible captar imágenes del universo que resultan invisibles al ojo humano.

Dos muestras que pueden visitarse hasta el 26 de octubre en Montevideo, en las galerías al aire libre del Prado y el Parque Rodó, acercan el trabajo singular de fotógrafos europeos que en no pocos casos sorprenden, conmueven o sumergen al espectador en fenómenos sobre los cuales éste tiene noticias aunque nunca antes su vista conoció.

Al contrario de lo que dijo Alfred Eisenstaedt, autor de muchas fotos de portada de la revista Life, detrás de varias de las fotos exhibidas lo más importante no fue el ojo del fotógrafo. Si bien la sensibilidad suya, la capacidad de componer, siempre serán necesarias, las nuevas herramientas y técnicas empleadas permiten fijar lo que antes era impensable.

En el Año Internacional de la Luz, científicos y artistas proponen esta vez un viaje por las diferentes regiones del espectro electromagnético, sin dejar totalmente de lado el más pequeño, el visible. La exposición fue organizada por el Centro de Fotografía de la Intendencia de Montevideo y Eunic, la red de institutos de cultura de los estados miembros de la Unión Europea, fundada en 2006.

Dos temas.

"Nuestro universo planetario y astronómico" es el asunto desarrollado en la fotogalería del Parque Rodó, y "Nuestro universo humano y microscópico" el del Prado.

El curador y profesor de física Martín Monteiro explica que la luz ha sido desde siempre "una herramienta fundamental en la investigación científica, uno de los principales portadores de información. El instrumento óptico colector de esa información es el ojo humano. Pero tiene algunas limitaciones. Por una parte es incapaz de observar escalas muy pequeñas, distancias muy lejanas o eventos muy breves. Por otra parte no es sensible a la inmensa mayoría del espectro electromagnético".

Éste se define como el conjunto de las frecuencias, dividido "en diferentes regiones, que en orden creciente de frecuencias comprenden a las ondas de radio, las microondas, el infrarrojo, la luz visible, el ultravioleta, los rayos X y los rayos gama".

Aperturas.

El estadounidense Edward Weston, que en la primera mitad del siglo XX hizo maravillas con una cámara de fuelle enfrentada a verduras, morrones, raíces o caracoles marinos ya decía que se podía ver el mundo bajo una nueva luz; "un mundo en su mayor parte inexplorado y desconocido; un mundo que aguarda ser descubierto y revelado".

Con las muestras del Prado y Parque Rodó, como afirma Monteiro, queda en evidencia que el avance de la ciencia sigue auspiciando avances en la tecnología y que ésta facilita investigaciones de la ciencia. "Es así que hoy en día contamos con instrumentos que potencian nuestro sentido, que nos permiten acceder a fenómenos inaccesibles al ojo desnudo".

Hay instrumentos capaces de transformar en imágenes las regiones del espectro que están fuera del visible. Además hay tomas consecutivas sobre un mismo paisaje, "análisis espectral, polarización o fluorescencia que permiten extraer aún más información contenida en las ondas electromagnéticas". Para la imagen de los rayos publicada en esta página se efectuó una secuencia de 42 tomas superpuestas (image stacking). Para captar rastros de estrellas y un viejo barco en las afueras de Gythio, Grecia, se realizaron 90 tomas. Solo dos ejemplos de grandes obras al alcance de los ojos.

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