SEGURIDAD PRIVADA

Investigan casos de uso excesivo de la fuerza de varios "patovicas"

Cuatro procesos en marcha por exceso de la fuerza de personal de seguridad contra jóvenes en 5 meses

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Algunos patovicas con antecedentes penales brindan seguridad dentro de los boliche. Foto: S. Orellano

Policías contratados como patovicas que usan sus armas de reglamento para disuadir, guardias de seguridad golpeadores con antecedentes penales, bandas de adolescentes y menores de diez años que se juntan afuera de boliches y roban a los que salen de bailar y empresarios que venden entradas de más.

Este "combo", que generó muertes y lesionados en los últimos cinco meses, es investigado por los jueces penales Nelson dos Santos y Fanny Canessa en cuatro expedientes.

En ambos juzgados penales, denunciantes, testigos e indagados declararon que las golpizas de "patovicas" dentro y fuera de los locales bailables son cotidianas.

En Ibiza, por ejemplo, los revoltosos son llevados a un cuarto oscuro previo a una escalera empinada, con escalones flojos y sin pasamanos. En el trayecto, son golpeados hasta por cinco "patovicas" y trasladados mediante llaves conocidas como "golletera" (un brazo que rodea el cuello de la víctima). Por esa escalera fue empujado en marzo de este año Enrique Martínez (39), quién falleció al estallar su cráneo tras chocar contra el piso.

En julio pasado, en una fiesta organizada por Doble W Lounge, en las canteras del Parque Rodó, un joven fue lanzado por un militar contratado como seguridad del evento. El adolescente cayó desde 20 metros de altura. La jueza penal Fanny Canessa procesó al militar con prisión por lesiones graves y omisión de asistencia. Otros tres guardias fueron procesados.

El caso Coyote

El lunes 10, Juan Ángel M., un joven de 19 años que recibió un tiro en el brazo, declaró ante el juez De los Santos y el fiscal Gustavo Zubía que presenció dos incidentes a los balazos frente al boliche Coyote.

Una avalancha de unas 300 personas, que tenían entradas y pulseras con invitaciones, trataron de ingresar al local y fueron repelidos por "patovicas", señala el expediente judicial al que tuvo acceso El País.

"De donde estaban los "patovicas" salió un auto blanco. Todos los guachos salieron corriendo. Yo también. Ahí siento el balazo que me pegó en el brazo. Yo iba a parar y uno de los tantos que estaba ahí me dijo: no, compa. Seguí corriendo que vienen de atrás", declaró el denunciante en la sede.

El joven llegó a una estación de servicios ubicada cerca de General Flores. "Empecé a sentirme mal. Paramos a un taxi que nos llevó a una mutualista", sostuvo.

Señaló que, durante los incidentes, escuchó por lo menos cuatro detonaciones de armas de fuego. "Solo vi disparando a un patovica pero era hacia el piso y estaba lejos", dijo el joven.

Ese "patovica" era un efectivo de la Guardia Republicana. Uno de sus disparos pegó en el suelo e impactó en el pecho de Nicolás Acuña, uno de los jóvenes que se encontraban afuera del boliche esperando para ingresar.

"Trabajo como seguridad del boliche porque el sueldo no me da", declaró el policía de la Guardia Republicana en la sede.

Enseguida agregó: "En el momento de lo sucedido estaba trabajando como seguridad externa cuando se decide por parte de la Intendencia cerrar el local. Ahí empieza una avalancha de la gente que no había podido entrar (unas 500 personas). Comienza una lluvia de piedras y botellas. Extraigo el arma de reglamento, la aprovisiono y efectúo dos disparos hacia la calle en forma disuasiva, hacia el piso", declaró.

Consultado por el magistrado sobre por qué tiró dos tiros hacia el piso habiendo en el lugar 200 personas y si pensó en que la bala podría rebotar, el agente respondió: "No lo hice (disparar) hacia arriba porque tengo entendido por otros policías que después (la bala) vuelve. Dicen otros policías que siempre es mejor hacia abajo. Nunca disparé antes".

"¿Qué piensa de la situación?", preguntó el juez.

"Si sigo siendo policía, no voy a hacer más bailes. No quiero que me vaya mal", dijo el agente.

El caso Ibiza

Enrique Martínez, de 39 años, sin antecedentes penales, bebía en el boliche Ibiza en marzo de este año. Al rato, comenzó a dormirse en la barra.

Uno de los "patovicas" le dijo a otro: "Vamos a trabajar. Hay uno haciéndose el vivo".

Los dos seguridad llegaron a la barra. Sin decir una palabra, uno de ellos golpeó a Martínez en una oreja. "Van y le pegan un tortazo al hombre, lo agarran del cogote y lo sacan hacia la puerta de emergencia", dijo un policía contratado como guardia de seguridad del local bailable.

El policía bajó por otra puerta hacia el exterior para abrir la entrada de emergencia. "En eso veo que el hombre viene cayendo y ahí veo que murió. Su cabeza chocó contra un escalón grueso de material. Miré hacia arriba y el que estaba era Diego. Los demás que lo acompañaron hasta ahí desaparecieron", dijo el testigo.

En el expediente judicial consta la llamada que una persona del boliche hizo al Servicio 911.

"¿Llama desde el boliche Ibiza", preguntó la operadora.

"Si. Se está desangrando el muchacho. Se partió la cabeza", respondió una persona contratada por el local. Otra persona tomó el teléfono. "Mire, tiene fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica. Se cayó de la escalera".

Tiros, "pichis" y policías contratados por el "223"

"Nos estábamos yendo (de las cercanías de Coyote). Uno de los "patovicas", que es policía, empieza a discutir con mi compañero que mataron. Mi compañero le decía: ¿Por qué nos tenemos que ir? Y él decía: se están haciendo los vivos hijo de puta, manga de pichis se tienen que ir de acá. En eso le da una piña a mi compañero. Con otro amigo, Richard, nos damos vuelta y le decimos que no le pegue, que nos estamos yendo. En eso salta otro que era policía, era oficial. No estaba vestido de policía. Por lo que tenemos entendido están contratados por los de Coyote para hacer el 223 (el Servicio 222 trucho). Ese oficial le tira un tiro a Richard quien mueve el pie y no le da. Y le pega otro tiro que le roza el gemelo. Empezamos a correr por todo lado porque comenzaron a tirar gas pimienta".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)