Inventos que mejoran la vida de discapacitados

| Comenzó a fabricar aparatos con el objetivo de facilitarle la vida a su hijo Mauro, quien era cuadripléjico por causa de una parálisis cerebral. Así surgió la idea de realizar un vehículo que le permitiera disfrutar de la playa y que lo ayudara a poder bañarse en el mar o en el río. Casi por casualidad, padres de otros discapacitados conocieron sus creaciones, y enseguida le pedieron que hiciera vehículos también para sus hijos. Hoy sus originales buggys anfibios son utilizados en playas del país, y le han mejorado notoriamente la calidad de vida a muchas familias.

FLORIDA | EMILIO MARTÍNEZ

Existen varios motivos por los cuales no es frecuente que una persona con severa discapacidad motriz baje a la playa. Uno de los principales es la odisea que representa para ésta y sus familiares atravesar dunas con una silla de ruedas. Se hunde, granos de arena se alojan en los ejes estropeándolos y el salitre atenta contra sus metales. La posibilidad de disfrutar de un baño introduciéndose en el río o en el mar ha sido siempre algo muy complejo.

Los familiares de las personas minusválidas son quienes más saben sobre esta situación. Son también quienes más conocen acerca de aplicar el ingenio para lograr superar la serie de obstáculos que brota a cada instante. Esto fue lo que motivó a Osvaldo Lugano, un mecánico tornero que a mediados de la década del `70 trabajaba en la ferretería de su suegro en Florida, a ir creando por ese entonces pequeños vehículos adaptados a las necesidades de su hijo Mauro (1976-2006), cuadripléjico a causa de una parálisis cerebral. La misma necesidad de su hijo era la de cientos de uruguayos cuyos familiares lo motivaron a dedicarse a la fabricación de esos vehículos especiales. Veinticinco años más tarde la empresa Lugano Creaciones fabrica toda clase de equipamientos médicos, siendo uno de los principales abastecedores de sanatorios, clínicas y hospitales de todo el país. En el 2002 creó el primer buggy anfibio, vehículo que en el último lustro le cambió el verano a decenas de minusválidos.

ADECUADO. El buggy fabricado en primera instancia fue ideado para circular en la arena, respetando la posición en la que está más cómodo el discapacitado. Pero las anchas y herméticas ruedas de fibra de vidrio, la posibilidad de variar algunos segmentos de acero inoxidable por piezas más livianas y la inclusión de vejigas inflables que sirven a la vez de flotadores y posabrazos lo llevaron a Lugano a tornarlo anfibio. Pesa aproximadamente 25 kilos, es ligeramente plegable y tiene partes de aluminio y otras "inevitables" en acero inoxidable y hierro tratado. "Tratamos de hacerlo con colores alegres, fuertes, bien de ambiente playero, para que pase lo más desapercibido que se pueda, porque en esto hay que apuntar a que sea lo menos impactante posible en el entorno", señaló el fabricante. No difundió su creación, pero "el boca a boca logró que se hiciera conocido". Lleva construido veinte, cinco de los cuales se encuentran en la playa de Pocitos, puestos a disposición de discapacitados por la Intendencia de Montevideo. Cada buggy tiene un precio aproximado a los 10 mil pesos. Lugano subrayó que no hay un modelo estándar. Cada uno es creado según las características y tamaño de su futuro dueño. "Cada discapacitado tiene su manera de sentarse y agarrarse, y eso es muy importante tenerlo en cuenta", indicó. Sobre la posibilidad de hacerlo eléctrico, piensa que "sería más el trastorno que la utilidad".

EL AÑO BISAGRA. Hasta 1981 Osvaldo Lugano sólo creó vehículos especiales para su hijo Mauro. Fue ése el Año Internacional del Discapacitado, en cuyo marco visitó Uruguay el doctor Gordon Williamson, especializado en el trabajo con discapacitados. Durante su estadía "trabajó con Mauro y vio lo que yo le había hecho en casa y le pareció muy bueno". Así concurrió a una de sus conferencias en Montevideo, y al ver lo que Lugano hacía, otros padres de discapacitados comenzaron a pedirle que hiciera cosas para ellos. Al principio no le agradó mucho la idea de hacer de eso algo comercial, pero luego entendió que así podría ayudar a mucha gente. "Me motiva mucho trabajar en esto, porque es un modo de sentirse satisfecho por hacer cosas tan necesarias para un público tan especial", indicó.

Perfil

Nombre: Osvaldo Lugano

Nació: Cardal (Florida)

Edad: 64 años

Profesión: Tornero

Otros datos: Es inventor y fundador de un centro de atención a discapacitados

Varias creaciones

Llegó a patentar en la década del `60 un sistema especial de refrigeración.

En 1972 creó casi en su totalidad un pequeño auto al que llamó Neos y que aún conserva.

En 1999 produjo en Florida los primeros semáforos que tuvo la ciudad.

"Lugano Creaciones" fabrica actualmente desde sillas de ruedas y bastones hasta elevadores eléctricos para ambulancias, vehículos particulares y piscinas.

El foco comercial de la empresa está en la venta de equipamientos para sanatorios, hospitales y otros centros de atención, abasteciendo a nosocomios de todo el país de camillas, camas, carros de reanimación, mesas traumatológicas y equipos para ambulancias, entre otras cosas.

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