En seis días, tres delincuentes internados desarmaron a sus custodias

Inseguridad en hospitales por incidentes con reclusos

Cada día más de 30 presos son trasladados de las cárceles a hospitales y a policlínicas de Salud Pública para ser internados o atendidos por todo tipo de enfermedades y lesiones. Un número no determinado de detenidos también son asistidos en centros de salud para que los médicos establezcan si han sufrido heridas o maltratos.

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Los presos deben estar esposados a la cama, pero no siempre se cumple la medida.

Esto sucede de forma cotidiana, sin que se registren anomalías que merezcan la atención de los medios. Sin embargo, en la última semana, cuatro episodios graves pusieron en evidencia la situación que se vive en algunos hospitales por la presencia de reclusos.

En la mañana de ayer, en el Hospital Español, un preso le quitó el arma a un custodia e intentó herirlo. La bala no salió porque el arma tenía el seguro puesto. Fue el tercer incidente de este tipo en seis días. Hubo otro hecho reciente en el Hospital Pasteur, pero este caso no involucró a un policía sino al preso y a un familiar de un paciente.

El sábado 12, en momentos en que se aprestaban a darle el alta en el Hospital de Clínicas, el preso Antony M.R. le quitó el arma a su custodia y le disparó en el abdomen. Tomó de rehén a una nurse, salió a la calle y escapó abordando un taxi, con el arma de reglamento del policía. Fue capturado en La Teja.

El mismo día ocurrió una situación similar en Paysandú, en el Hospital Escuela del Litoral. Un rapiñero conocido como "el Galleta" se escapó tras robarle el arma al agente policial que lo custodiaba.

Esposados.

Las dolencias por las que los presos llegan a los hospitales son, en su mayoría, "heridas autoinfligidas". Los encarcelados suponen que tienen más posibilidades de es-caparse cuando están en un centro asistencial, dijo a El País una fuente del Ministerio del Interior.

El dirigente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), Gonzalo Tulipán afirmó a El País que "estas situaciones de inseguridad en centros de salud públicos ocurren muy a menudo".

Para realizar los traslados de presos y su vigilancia, el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) dispone de un riguroso protocolo. En general, los presos permanecen en las camas con grilletes y esposas. Sin embargo, el sistema no siempre funciona.

A las 10:30 horas de ayer, un detenido por efectivos de la Seccional 4 esperaba desde hacía tres horas que lo atendiera un médico. Debía pasar por un tomógrafo que, debido a la falta de personal, comenzaría a funcionar a las 14:00 horas.

Su traslado al Hospital Español fue para constatar que no tenía ningún tipo de lesiones.

Aprovechando un descuido, el detenido logró quitarse las esposas y le arrebató el arma al custodia. Lo apuntó y jaló el gatillo, pero el arma tenía el seguro y no disparó. El policía desarmó al detenido.

Tobilleras.

En la tarde de ayer, alarmados por el incidente, la Federación de Funcionarios de Salud Pública solicitó una reunión con las autoridades de la ASSE. El objetivo del encuentro fue la búsqueda de soluciones para que este tipo de incidentes "no ocurra más", dijo Tulipán.

Preocupada por los incidentes, la Comisión Interna del Hospital Español dio un plazo hasta el próximo lunes para que la dirección elabore un plan de seguridad.

En el Hospital Maciel los funcionarios paran automáticamente por 24 horas cuando uno de ellos es herido o golpeado por un encarcelado.

En la reunión de ayer, se analizó la posibilidad de coordinar entre la Mesa de ASSE y la Jefatura de Montevideo la derivación de detenidos hacia hospitales públicos que cuenten con tomógrafos durante todo el día, y no hacia el Español que usa este aparato solo después de las 14:00 horas. También se planteó la posibilidad de que la dirección del Hospital Español construya boxes de cemento para que los presos aguarden a ser atendidos. El Maciel, por ejemplo, tiene esos boxes.

El miércoles 17, el Ministerio del Interior anunció que, en conjunto con la dirección del Maciel, se utilizará tecnología para el seguimiento de los presos del Instituto Nacional de Rehabilitación que deban ser atendidos en el lugar.

El Ministerio del Interior señaló que, en un plazo corto se colocarán tobilleras a los presos, similares a las usadas por personas procesadas por violencia doméstica.

Convocarán al ministro Bonomi.

El senador nacionalista Javier García convocará al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, y al ministro de Salud Pública, Jorge Basso, a las Comisiones de Seguridad y Salud Pública de la Cámara de Senadores, a propósito de los recientes acontecimientos en hospitales que involucran reclusos que toman armas de fuego, hiriendo a funcionarios policiales para fugarse.

García expresó que hay que tomar "medidas urgentes para proteger la vida de los policías, de los pacientes y los funcionarios de los hospitales".

Entre ellas, propuso reforzar la seguridad y aumentar la custodia, "porque un episodio de estos puede terminar en algo muy grave", dijo. "Es insólito que un hospital se transforme en un lugar de inseguridad pública".

El senador del Partido Nacional afirmó que "algo está fallando en el sistema para que, en una semana, se hayan producido tantos episodios con reclusos que intentan fugarse robándole el arma a los efectivos que los custodian, y en un caso concreto, con un policía herido por un balazo disparado en el mismo hospital".

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