La alcaldía reunió a instituciones para asistir a quienes viven en la calle

Indigentes en Municipio CH; solo en Parque Batlle hay 10 por día

Alrededor de las 12:00 horas de ayer ya no queban personas durmiendo en el Parque Batlle; es que los guardaparques les piden que salgan del espacio público, pero de noche vuelven.

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El Mides cerró dos refugios, pero el cupo no varió porque "hubo ampliaciones". Foto: F. Flores

A diario el personal que cuida el lugar, contratado por la Intendencia de Montevideo, saca a unos 10 hombres que insisten en dormir en el parque, pese a estar prohibido.

En el Municipio CH también hay personas en situación de calle que duermen en la plaza Gomensoro, según contó el alcalde de esa zona, Andrés Abt, de acuerdo a las denuncias que recibe de vecinos.

La semana pasada esa alcaldía realizó una reunión en la Casona de Punta Carretas con distintas instituciones que trabajan para ayudar a personas en situación de calle en los barrios que abarca el municipio.

Participaron representantes del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), de Urbano espacio cultural —que depende del Ministerio de Educación—, del Colegio Isasa, y las Hermanas Esclavas del Sagrado Corazón, entre otros. Abt indicó que de esa reunión surgió la idea de conformar una "mesa de trabajo" que volverá a reunirse en 15 días.

Parque.

Andrea, una de las guardaparques del Parque Batlle, dijo a El País que esas 10 personas son, por lo general, las mismas todos los días y hay tres de ellas que les hacen "la vida imposible". Cuando alguno se resiste a irse o se pone agresivo los guardaparques llaman a Inspección General de la Intendencia que acude con un policía.

Contó el caso de un hombre con problemas psiquiátricos que empujó a uno de sus compañeros y al que debieron denunciar tres veces. A la tercera fue trasladado a la Justicia. No supieron qué ocurrió con él, pero desde hace un mes que no lo ven por el parque.

Hay guardaparques en este espacio público desde hace unos cuatro años y esto ha incidido en que sean menos las personas que duermen en el lugar, indicó.

Además, desde hace dos o tres años no hay niños durmiendo en ese parque. Esto cambió porque el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) recorre la zona y evita que estén allí, informó la guardaparques.

Historias.

De día algunos de los que pasan la noche en el parque deambulan por el barrio o se quedan, por ejemplo, en la zona del Hospital de Clínicas. Uno de ellos es José Eduardo, de 53 años, quien hace nueve meses vive en la calle porque "no se da" con su gente.

Ayer al mediodía estaba junto con Delfino, otro indigente sin hogar, en el estacionamiento del Instituto de Higiene, detrás del Clínicas. Comía un pedazo de queso con galletas y, junto a él había una botella de refresco que parecía contener yogur.

José contó que la comida la consiguen pidiendo en los almacenes y duermen siempre en la zona; él y Delfino bromearon que pasan la noche donde caigan después de tomar algún trago que otro. Fue a refugios del Mides, pero prefiere no volver porque dice que le robaron lo poco que tiene. Le sacaron el celular, ropa y hasta la cédula. Ahora sacó turno para volver a tener el documento. Consigue dinero cuidando autos o pidiendo en los semáforos.

Pese al intenso frío y a sus problemas cardíacos, Daniel, de 67 años, estaba afuera del Centenario, recostado entre la tribuna América y la Amsterdam. A veces duerme alrededor del zoológico de Villa Dolores. Contó a El País que vivió tres meses en un refugio del Mides en la calle Canelones, pero que después "ese lugar cerró" y ya no quiso ir a otro porque en los demás no había gente de su edad, eran más jóvenes, "algunos drogados".

El Mides le informó que ese refugio "se mudó" en febrero de 2014. El Ministerio tenía 58 refugios en el país, ahora son 56, pero el cupo sigue siendo de 1.763 "porque se ampliaron algunos", afirmaron. No supieron decir por qué cerraron dos.

Pese al frío de ayer al mediodía, José y Daniel estaban a la intemperie. Foto. F. Flores
Pese al frío de ayer al mediodía, José y Daniel estaban a la intemperie. Foto. F. Flores

Acercan la cultura y el arte a quienes no tienen un hogar


Entre 20 y 30 personas por día participan de las actividades que realiza el espacio cultural Urbano, que depende de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación (MEC); de ellas, 15 están en situación de calle.

Urbano funciona en la calle Paraguay 1190. Realizan distintas actividades artísticas, entre ellas taller de teatro, de danza, de expresión corporal, taller de cine y de letras. También impulsan "Urbano en los museos", un programa mediante el cual las personas visitan los museos una vez al mes, pero también exponen sus producciones artísticas.

El proyecto tuvo una primera etapa en la órbita del Ministerio de Desarrollo Social y del MEC y lo gestionaba una organización no gubernamental. "Esa ONG cerró, el proyecto estuvo parado hasta que reabrió en 2013 dependiendo solo de la Dirección de Cultura y gestionado por ella", informó Claudia Ferreira, educadora social de Urbano.

"Es abierto a cualquier persona, pero está enfocado especialmente a quienes tienen más dificultades para acceder a actividades culturales, por eso las personas en situación de calle son nuestro objetivo principal", agregó.

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