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"Hubo muertes inútiles de militantes en las calles"

Jorge Marius —Estamos más o menos en agosto de 1972. El MLN casi no existía o no tenía ninguna capacidad de llevar adelante acciones porque el aparato armado y sus integrantes o estaban ya detenidos o huían hacia Argentina en una primera instancia. ¿Cómo se movían los dirigentes entonces?

— Amodio Pérez. De esa etapa, hubo dos integrantes del MLN que obtuvieron beneficios en su estatus personal. Me refiero a Fernández Huidobro y Rosencof, quienes habían convencido a los oficiales del Florida que las dos partes combatían por objetivos comunes y que pasaran de ser considerados archienemigos a posibles aliados, con las mejoras materiales en comida y alojamiento que eso trajo consigo. Mientras, la dirección en la calle preconizaba la defensa a ultranza, no caer preso era la consigna, para evitar la tortura y sus consecuencias. Así se dieron más muertes inútiles de militantes que pretendieron enfrentarse a dotaciones artilladas con lo que he llamado pistolitas de juguete.

De esa forma, mediante comidas y cenas en el comedor de oficiales, Fernández Huidobro y Rosencof fueron ampliando su grupo de interlocutores y al mismo tiempo consiguieron su mismo estatus para otros detenidos, como Wassen, Manera, Zabalza, Cámpora, Ettore Pierri, Mujica y algunos más que en estos momentos no recuerdo sus nombres, pero de los que tengo constancia. Mientras los dirigentes presos acuerdan con los dirigentes todavía en libertad trabajar junto a un sector de las ffaa en las comisiones de los ilícitos, la militancia del MLN, ajena por completo a la toma de las resoluciones, cree seguir trabajando para la revolución. Consecuentemente, siguen las detenciones, los enfrentamientos, las torturas e incluso las muertes.

Eso no fue así en el Florida, donde tanto los presos como sus captores dieron la guerra por terminada. Así, vencedores y derrotados creen que ante ellos se abre la oportunidad de trabajar juntos para combatir las causas que han provocado todos los males: la corrupción política y económica. El MLN aportará la documentación necesaria para que las Fuerzas Armadas —lo más justo sería decir que un sector de estas— lleven a cabo los procedimientos y las detenciones que vengan aparejadas.

Se vivieron momentos de euforia entre la oficialidad del Florida. Los presos salían a la calle acompañados por los que habían sido sus torturadores para luchar contra el enemigo común: los corruptos de toda clase y condición… Fernández Huidobro y compañía habían logrado un punto de encuentro con los que hasta tres meses antes eran considerados enemigos irreconciliables, hasta el punto que el mismo Sendic dijera le vamos a dar a todo lo verde que se mueva, insensatas palabras que demuestran hasta qué punto de irresponsabilidad se había llegado.

Extracto del libro "Palabra de Amodio"

Los beneficios en el batallón y la “lucha” anticorrupción

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