"Hoy es impensable eliminar las AFAP"

Sebastián Cabrera

Diez funcionarios se apiñarán en una improvisada sala donde desde esta semana funciona la nueva Dirección en Seguridad Social del Ministerio de Trabajo. Allí no hay más de cinco escritorios. Al recibir a El País, el director Roberto Baz se queja por la falta de presupuesto. Las paredes lucen descascaradas y está el infaltable cuadro de Artigas. La dirección controlará al BPS, cuyas autoridades observan con recelo su creación. Baz entiende que hoy es imposible eliminar las AFAP y anuncia que la reducción de la edad para jubilarse seguramente se concretará en este período, aunque aumente el déficit del BPS: "Hay una bomba de tiempo", justifica.

-¿Por qué se crea la Dirección de Seguridad Social, que entró en funciones el 1° de enero?

-Yo entré en el ministerio en 2005 con el objetivo de retomar para la cartera, las facultades de seguridad social establecidas en la Constitución desde hace 40 años y que no se habían ejercido. Esos fueron los términos en los que el presidente mandató al subsecretario. En aquel momento se seleccionó un pequeñísimo grupo de asesores, que hoy conforma la dirección.

-¿Se encontraron con carencias económicas?

-Sí, hay carencias presupuestales. Con la reforma del Estado se decidió crear una unidad ejecutora que planifique las políticas en seguridad social. Esa es la teoría. Pero en el aspecto práctico está el dinero para solventar todo eso. Y cuando fuimos a discutir con Economía la Rendición de Cuentas, no llegamos a mucha cosa a nivel económico.

-¿Esperaban más dinero?

-En realidad sabíamos que había restricciones grandes porque casi simultáneamente aparecen las nuevas remuneraciones de exclusividad para los inspectores de trabajo.

-¿Las potestades de la nueva dirección pasarán por controlar al BPS?

-Hay facultades de contralor sobre el BPS y las cajas paraestatales, sin violar su autonomía. Sí podemos observar por ilegal o inconveniente algún acto concreto. Tenemos que elaborar políticas sobre seguridad social, además de evaluar y seguir la aplicación de esas políticas. Pero eran funciones que ya tenía el ministerio.

-Si no hay aspectos nuevos, ¿para qué se crea la dirección?

-No es lo mismo que sea una simple asesoría sin jerarca, a que sea una unidad ejecutora. Siempre debió existir una unidad ejecutora de seguridad social, como existe una de Trabajo. Durante muchísimos años las políticas de seguridad social se trazaban y evaluaban en la OPP y en Economía, y se aplicaban en el BPS. El presidente decidió que eso debía cambiar. Lo vemos como un paso institucional gigantesco.

-¿Hay avances concretos en la reforma del seguro de paro y en la baja de la edad para jubilarse, planteada en el Diálogo sobre Seguridad Social?

-De ese Diálogo saldrán conclusiones a aplicar a corto y largo plazo. Las primeras serán definidas en el primer semestre de 2008 y se ejecutarán en este período de gobierno. Allí entrará la modificación del seguro de paro y la rebaja del requerimiento de los años de servicio, de 35 a 30 años, además de otros temas vinculados a aspectos jubilatorios que todavía no se pueden publicitar.

-¿El gobierno está dispuesto a bajar los años para jubilarse? Los empresarios habían puesto algunos reparos.

-No es tan sencillo bajar de 35 a 30 años, porque entran a jugar aspectos técnicos como las tasas de reemplazo.

-¿Aumentaría el déficit del BPS a partir de esta rebaja?

-El déficit del BPS puede aumentar con cualquier beneficio que se agregue y que no tenga financiamiento. Eso es clarísimo. El aspecto financiero no es dejado de lado, pero deben priorizarse los aspectos sociales. En este caso, dos estudios distintos (uno de Cepal y otro de un asesor del BPS), concluyen que sólo un 17% de los trabajadores podría acceder a la jubilación con los actuales parámetros: 60 años de edad y 35 de trabajo. Eso se debe a los cambios en el mercado, como el trabajo en negro. Tenemos una bomba de tiempo en nuestras manos: mucha gente golpeará puertas porque no se puede jubilar. Esa situación social es mucho más importante que un aumento en el déficit del BPS, que no será significativo.

-¿Cómo se hará esa rebaja?

-No puedo decir todavía si será mecánica (directo de 35 a 30) o si habrá cierto grado de condicionamientos.

-¿Y qué cambios se harán en la ley del seguro de paro?

-Hay interés especial del ministerio de hacer una reforma a esa ley. En ningún caso habrá rebaja de beneficios, sino aumentos en lo económico. Pero quizás el gran cambio es un mayor relacionamiento entre las políticas activas y pasivas de empleo. Que el desocupado no sea una persona que va todos los meses a recoger un magro salario al BPS: el Estado lo debe recapacitar, creando obligaciones y contrapartidas por el beneficio económico que se le presta.

-¿Qué contrapartidas?

-Por ejemplo, la obligación de concurrir a cursos de capacitación, tal vez a partir del segundo mes, o de hacer actividades comunitarias. Que cada trabajador tenga instrumentos que le permitan acceder a un empleo en las mejores condiciones y lo antes posible.

-¿Cuáles son las reformas a largo plazo?

-Estamos pensando en una reforma global de todo el sistema de seguridad social, para la siguiente administración. Ahí entrarían todos los aspectos: desde la filosofía con que se encara el sistema hasta aspectos puntuales.

-¿Ahí podría entrar un cambio en el régimen de AFAP?

-Puede ser a largo plazo. Como (Jorge) Bruni, yo tampoco soy partidario de las AFAP. Pero formo parte de este gobierno y en este período no está planteado cambiar el régimen. ¿Qué puede pasar en un futuro gobierno? Puede haber una eliminación lisa y llana, una modificación o una sustitución. Eso lo dirán quienes gobiernen desde 2010.

-¿Cómo se explica que los responsables de la seguridad social están en contra de las AFAP, pero el gobierno no realiza cambios? Usted está en contra, al igual que Bruni y que el presidente del BPS, Ernesto Murro.

-Porque es impensable eliminar el régimen en las condiciones técnicas actuales. Se abren una serie de preguntas sin respuestas. ¿Qué vamos a hacer con los fondos? ¿Cómo se van a trasladar? ¿Qué pasa con los ahorros de los trabajadores? Son temas a estudiar con mucho detenimiento y no lo hemos hecho, porque el gobierno no pretendía modificar el régimen ahora. Hoy estamos abocados a estudiar los cambios posibles.

-¿Considera altas las comisiones que cobran las AFAP?

-En la comisión sectorial estamos estudiando si efectivamente son altas y si aún tienen un margen de rebaja. Las AFAP tienen costos operativos y hay que considerarlo.

-Las AFAP tienen restringida la posibilidad de hacer inversiones en el fondo previsional. ¿Hay cambios previstos?

-Sí, se estudia la posibilidad de aplicar esos fondos a aspectos sociales. En su momento las autoridades competentes lo anunciarán.

Los beneficiarios del seguro de paro van a estar obligados a realizar capacitación.

Perfil

Roberto Baz ingresó en el Ministerio de Trabajo como asesor en seguridad social en marzo de 2005, cuando empezó la nueva administración. Estudió abogacía, pero abandonó la carrera. Su vocación por la seguridad social nace de su época de funcionario del BPS. Baz tiene formación sindical: es fundador de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS) e integró la comisión de seguridad social del Frente Amplio. Es militante frenteamplista independiente y en la ATSS conoció a Jorge Bruni, que era asesor del sindicato.

Nombre: Roberto Baz

Edad: 56 años

Estado civil: Casado, con cuatro hijos.

Otros datos: Ex sindicalista del BPS

Sindicalista en el MTSS

"Deben priorizarse los aspectos sociales por sobre los financieros en las jubilaciones".

Los tires y aflojes con autoridades del BPS

El problema explotó el año pasado, cuando el Ministerio de Trabajo anunció la creación de la Dirección en Seguridad Social, lo que generó una inmediata queja de las autoridades del BPS. Roberto Baz, el flamante director, dice que todo fue un malentendido. "Ellos avizoraron que estaba en riesgo la autonomía del BPS. Nosotros les aseguramos que no era así, a través de una nota que firmó el ministro y el subsecretario", recordó Baz.

Y explicó: "Les hicimos notar que es una unidad ejecutora más, que no vulnera la capacidad del BPS". Además, hubo quejas desde el BPS por la creación del ámbito sin la participación de actores sociales. Otra vez hubo aclaraciones: "Esta es una oficina interna de un ministerio, no pueden reclamar participación. Sería co gobernar".

El presidente del BPS Ernesto Murro no quiso hacer comentarios sobre el tema. Para Baz, esa es una actitud positiva que "ayuda a aquietar las aguas y superar el incidente". El funcionario admite que existen diferencias naturales, como las que hay entre dirigentes "de cualquier gobierno". La dirección tiene un presupuesto anual de $ 1.300.000. Cuenta con cuatro asesores y un administrativo, además del director. Se sumará otro administrativo y algunos pasantes (estudiantes de abogacía y economía), hasta llegar a diez personas a mediados de año.

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