Desaparecido el 28 de noviembre

Horrendo crimen en Sauce, un pueblo de 400 habitantes

Para que no flotara, le colocaron encima piedras y una batería.

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Río Negro: investigación policial dio con los asesinos del anciano. Foto: D. Rojas.

La víctima había sido reportada como desaparecida el 28 de noviembre pasado. La Seccional 6ª de Young, a cargo del subcomisario Gustavo Dutria, determinó que ese día, Miguel Arcángel Amaro Barrientos, de 73 años, fue asesinado y arrojado al fondo de un arroyo.

Hacía calor en la tarde del 28 de noviembre. Varias personas desarmaban las instalaciones de un bar cerrado tiempo atrás. Entre macetazos y golpes de martillo, los trabajadores bebían "Amarga", una bebida alcohólica tradicional entre la gente de campo. Cerca de las 17:00 horas, llegó al local Amaro Barrientos, quien arrastraba diferencias con uno de los jóvenes que trabajaba en el lugar.

La discusión surgió y enseguida subió de tono. Uno de los jóvenes tomó una maceta y le asestó dos golpes en la cabeza a Amaro Barrientos.

El anciano quedó tendido en el piso del antiguo bar. Pero la ira y el desenfreno era tal que otro joven le pegó otros tres golpes con la misma herramienta. Ya sin vida, Amaro Barrientos fue envuelto en nylon que se emplea para los silos y atado con alambre. Lo colocaron en el baúl de un viejo Falcon y lo arrojaron en un arroyo a tres kilómetros del pueblo.

Un rato más tarde, los homicidas regresaron al arroyo. Sacaron el cadáver del agua y le colocaron piedras y hasta una batería para que no saliera de la profundidad del arroyo. "Colaboré sacando el cuerpo del agua. Cuando llegamos una parte del mismo había salido a flote", describió Aquiles Winz, uno de los vecinos que ayudó en el rescate de la víctima. "Tuvimos que sacarlo entre cinco personas. Fue algo feo y el pueblo ya vivía con intranquilidad la desaparición de Amaro, un vecino conocido por todos" explicó.

Investigación.

Amaro Barrientos era un conocido vecino que sufría de ataques de epilepsia. En un principio, la Policía no descartó que, por su edad, se pudiera haber extraviado o caído en alguna cantera. "Cumplimos una paciente investigación en Sauce y Young hasta que ayer el equipo de Investigaciones a cargo de Richard Sosa, logró el testimonio de alguien que decía haber visto salir del arroyo un objeto extraño. Las actuaciones permitieron confirmar que se trataba de Amaro Barrientos", dijo el subcomisario Gustavo Dutria a El País.

La Policía de Sauce solicitó apoyo a la Dirección de Policía Científica que envió un equipo de investigadores al departamento de Río Negro, para levantar todo tipo de evidencias, de forma de cerrar el caso despejando todas las dudas. "Esto nos permitió cumplir un trabajo aún más profesional y no dejar ningún cabo suelto en este caso que conmovió a toda una localidad, porque son situaciones muy extrañas, muy dolorosas en una comunidad de no más de 400 habitantes", indicó Dutria.

La Policía detuvo a siete personas de las cuales cuatro aparecen como implicadas en el homicidio.

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