PABLO FERRERI

"Se hizo un esfuerzo gigante en educación y no mejoró la calidad"

Es subsecretario del Ministerio de Economía y una de las figuras de recambio del Frente Líber Seregni. Considera que la oposición “chapotea en el barro” al afirmar que el ministro Danilo Astori mintió en la campaña electoral cuando dijo que no se aumentarían los impuestos.

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"Hubiera sido mejor ser más eficientes en la gestión de Ancap". Foto: D. Borrelli

Para él fue “injusta” y “equivocada” la afirmación del Pit-Cnt de que este gobierno aplica una política económica neoliberal. Por otro lado, se mostró contrario a eliminar los beneficios tributarios a las donaciones que realizan las empresas a las universidades privadas. “Hay mucho por avanzar en la educación pública, no es urgente deshacer cosas que funcionan bien”, sostuvo Ferreri en entrevista con El País.

—El senador nacionalista Jorge Larrañaga acusó al gobierno de mentir en la campaña electoral para captar votos cuando dijo que no habría más aumento de impuestos. ¿Se mintió?

—La interpelación es una instancia que puede ser de mucha utilidad cuando se utiliza para discutir políticas públicas de manera seria. Lamentablemente en esta ocasión no hubo oportunidades de un diálogo fructífero y no se habló de los fundamentos de la economía, fue más bien una instancia donde se chapoteó en el barro. Vimos apreciaciones subjetivas, descalificaciones personales, con mayor o menor nivel de agravio. Si bien considero a Larrañaga una persona bienintencionada y de bien, creo que la iniciativa que tuvo con esta interpelación no dio un fruto de calidad. Cuando se dice que se mintió en la campaña electoral, yo creo que francamente no se dice lo correcto. Me parece que vale la pena tener en cuenta el contexto regional; y Brasil no sólo no creció sino que su PBI cayó 4%. Ningún analista y ningún partido previó la velocidad y la intensidad con la que esto ocurrió. Lo que marcó en campaña el presidente Tabaré Vázquez y el ministro de Economía Danilo Astori, era la intención de no poner más impuestos, pero frente a una situación que cambió drásticamente podríamos haber optado por flotar y hacer la plancha y no tomar las decisiones que teníamos que tomar. Pero no estamos para flotar, pensamos en los uruguayos. El Partido Nacional proponía aumentar los gastos en aproximadamente US$ 400 millones para diversos planes, como el de asentamiento cero, y proponía reducir los ingresos en US$ 335 millones por una rebaja del IRPF y otros beneficios. Estamos hablando de un empeoramiento fiscal de entre US$ 700 millones y US$ 800 millones. Esto sí era un carnaval de promesas; hay que mirar la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio.

—¿No se quedó corto el Poder Ejecutivo con este ajuste?

—Entendemos que esta consolidación de 1% del PIB permite avanzar con confianza y obviamente habrá que ir monitoreando la situación, la que esperamos no tenga deterioro. Hemos dispuesto mejoras en la gestión del gasto, y un ejemplo son las empresas públicas que pasaron de ser el motivo de explicación del déficit de las cuentas públicas a ser un componente que arroja superávit en su conjunto.

¿Se puede garantizar que no habrá otro ajuste en lo que resta del gobierno?

—La expectativa que nosotros tenemos es que no sea necesario realizar ninguna acción similar.

—¿Qué siente cuando desde el Pit-Cnt se tilda a la política económica de neoliberal?

—Estoy absolutamente en desacuerdo con esa expresión y además de equivocada es injusta.

—El ministro Danilo Astori ha sido muy cuestionado en la interna y la política económica siempre está en debate. ¿No ha sido suficientemente reconocido en el Frente Amplio?

—Tanto Vázquez, como Astori y (José) Mujica son pilares de la izquierda. Cuando uno mira la política económica del Frente y la compara con otras de la región ve con claridad que Uruguay salva con nota el examen. La política económica ha sido un factor diferencial absolutamente positivo y esto tiene que ver con la orientación llevada adelante por Astori. (...) Su nombre aparece asociado a la reducción de la pobreza a un dígito, la reducción del desempleo a mínimos históricos, a la mejora en la distribución del ingreso. Creo que esto es reconocido por los frenteamplistas y los uruguayos.

¿Cuánto distorsionó los planes del Ministerio de Economía los malos resultados de la gestión de Ancap?

—No hubo la mejor coordinación posible y esto afecta o mina las posibilidades del mayor desarrollo del gobierno en su conjunto. También hubo décadas de desinversiones estructurales muy fuertes y había que atender esas necesidades.

Usted habla de coordinación, pero Astori dijo que hubo "mala gestión" en Ancap.

—En algunos casos la gestión no fue la mejor posible y había que corregirla; estamos en eso.

La oposición dice que si no se hubieran "tirado" US$ 800 millones en Ancap no era necesario el ajuste fiscal.

—Son frases un tanto maniqueas. Obviamente hubiera sido mucho mejor para todos los uruguayos ser más eficientes en la gestión y no perder un solo peso, eso es absolutamente claro. Tampoco podemos confundir una variable de haber perdido una vez dinero con la necesidad de mejora del 1% del PIB todos los años. Estamos hablando de cosas diferentes y por lo tanto no comparables.

—¿Por qué Economía se negaba a cambiar las pautas salariales?

—Lo que podemos decir hoy es que los aspectos centrales de las pautas salariales no fueron cambiados en absoluto. Se mantienen los esquemas de aumentos nominales, se mantiene el esquema de tres sectores con aumentos diferenciales y se mantienen los correctivos a 18 y 24 meses. No se fue a los correctivos a 12 meses como era pretendido. Los elementos centrales se mantienen y se entendió que era correcto hacer que los aumentos nominales de 2015 fueran utilizados en el 2016 porque el valor de la inflación era un poquito mayor o similar. Estamos hablando de cambios marginales que entendemos que no afectan lo que tiene que ver con la conservación del empleo.

—¿Por qué se opone a eliminar las donaciones a universidades privadas?

—Entendemos que el mecanismo de donación a instituciones, y en particular universidades privadas, ha sido exitoso. Vale recordar algunas características de este régimen, en particular el monto que se le asigna para que pueda recibir donaciones está acotado de antemano y los proyectos a los cuales se aplican esos fondos tienen que ser presentados en el Ministerio de Economía y ser aprobados; luego se rinden cuentas. Nosotros entendemos que bajo ese monitoreo y con esos montos acotados se han hecho muy buenas cosas y eso tiene que ver con financiar becas para personas que no pueden cubrir toda la cuota, pero también tiene que ver con innovación (...). Además es claro que tenemos mucho por avanzar en la educación pública, no parece que la urgencia deba ser poner el foco en deshacer cosas que funcionan bien.

—¿Este planteo es ideológico y forma parte de una batalla de perfilismos de cara a las próximas elecciones?

—Creo que sí es un debate ideológico, pero no responde a perfilismos. Son debates absolutamente legítimos y nadie debe asustarse porque estas discusiones se den. Pero así como hay quienes puedan entender que hay que cambiar, otros podemos entender que no hay que hacerlo. Los uruguayos hemos hecho un esfuerzo gigantesco de aportación de recursos a la educación pública y eso no se ha traducido en resultados de mejoras de calidad que estén a la altura de las circunstancias. En eso creo que deberíamos invertir bastante más tiempo que en aspectos marginales, por los montos de lo que estamos hablando.

—¿Se puede incrementar la carga impositiva sobre el capital como está planteando el FA?

—Hubo un acuerdo y un compromiso del presidente de que una vez finalizada la Rendición de Cuentas se va a trabajar en ver distintas alternativas para conseguir nuevos recursos para la educación. En ese grupo de trabajo que se creará vamos a analizar las propuestas que algunos sectores realizaron con rigor y profundidad. Nosotros creemos que la carga tributaria del Uruguay con estos cambios que estamos realizando es correcta y no debería ser aumentada.

—¿Qué balance hace de la votación alcanzada en las elecciones internas del Frente?

—Primero que nada es una votación que nos deja conformes, pero no contentos. Se perdieron decenas de miles de votos en relación a la elección anterior y hubo muchos votos en blanco, esto es una muestra clara de disconformidad de los frenteamplistas con su fuerza política, por lo tanto el Frente debe en muchos aspectos repensarse. El Frente es la herramienta política y social más formidable del sistema político uruguayo y es una obligación absoluta, de quienes queremos transformar la realidad en beneficio de todos, contribuir a eso. Hoy las estructuras del Frente, en muchas ocasiones, no reflejan el sentir del pueblo frenteamplista y eso es un problema grande.

—¿Se van a producir cambios en la estructura del FA con la presidencia de Javier Miranda?

—Creo que son cambios fundamentales para un Frente Amplio de frenteamplistas y no de aparatos. Muchas veces vemos que hay aparatos armados que hacen que las decisiones no reflejen el sentir de todos los frenteamplistas, de lo contrario no se podrían explicar los votos en blanco. Precisamos una fuerza política que interprete el sentir de su gente, y que a su vez sea capaz de soñar el Uruguay del futuro donde la eficiencia, la productividad, la innovación, la investigación y el emprendedurismo, sean factores centrales del desarrollo económico y social.

—¿Qué opinión le merece la resistencia que genera en algunos sectores del Frente la negociación de acuerdos como el Tratado del Transpacífico o la firma de tratados de libre comercio con países que integran la Alianza del Pacífico?

—Para un país pequeño es absolutamente imperioso estar abierto al mundo e insertos en él, es la única forma de colocar el trabajo de los uruguayos en el exterior y a su vez captar las inversiones productivas necesarias para generar fuentes de trabajo de calidad y bien remuneradas. Por lo tanto, pienso que es necesario de una vez por todas entender que el camino es la apertura y que ella se concreta en acuerdos bilaterales y multilaterales. Considero que con base en el Mercosur tenemos que buscar todos los acuerdos posibles.

—¿Tiene futuro el Frente Líber Seregni sin Danilo Astori?

—Me imagino el Frente Líber Seregni con Astori por mucho tiempo y por lo tanto esa pregunta no está en el radar.

—¿Astori será candidato en 2019?

—No es motivo de discusión. Por sus características personales, el centro de la responsabilidad y de las preocupaciones está puesto hoy en realizar lo mejor posible el trabajo en el ministerio.

—¿Qué piensa de la renovación en el Frente? ¿Se ve como una figura de recambio?

—Tengo al respecto una respuesta un tanto incorrecta políticamente. La renovación no es algo que me desvele, ni que se dé por decreto; creo que quienes quieren renovar u ocupar espacios, deben hablar menos de la renovación y trabajar más por ella. Los espacios se ocupan peleando por ellos, trabajando, militando, aportando. Con respecto a situaciones personales, son cuestiones en las cuales hay que ser cautos. En general demasiado apetito atraganta.

"No usamos las tarifas para Bajar el déficit".

El subsecretario de Economía y Finanzas, Pablo Ferreri, negó que el gobierno utilice las tarifas como política para bajar el déficit fiscal. "No usamos las tarifas para bajar el déficit y eso se puede ver claramente en la gráfica que presentamos al Parlamento en la interpelación. Allí se ve que todas las tarifas del 2005 a la fecha, o del 2010 a la fecha si se prefiere, todas, han bajado en términos reales. Es decir, han bajado menos que la inflación, entonces no podemos decir que se han utilizado con fines fiscales", aseguró el jerarca.

Consultado sobre si aumentará el valor de las tarifas públicas en el horizonte cercano, Ferreri respondió que "obviamente las tarifas son monitoreadas constantemente, y en algunos casos las mismas son ajustadas periódicamente, pero no estamos previendo en el corto plazo ningún cambio de tarifas".

Por otro lado, Ferreri reconoció que la economía uruguaya "crecerá muy poco este año", aunque destacó la confianza que genera en el exterior la llegada de inversiones como la nueva planta de UPM y la reciente colocación de deuda.

"Nosotros creemos que la economía uruguaya va a crecer muy poco este año, pero va a crecer y el año que viene va a crecer algo más. Pero creo que anuncios como los de UPM muestran a las claras la confianza que Uruguay despierta entre propios y ajenos. Hace algunas semanas Uruguay realizó la mejor colocación de deuda de su historia pagando la tasa más baja que nunca pagó y donde hubo una demanda muy superior a la oferta con bonos al 2050", destacó.

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