FOTOGALERÍA

Una historia en 100.000 fotos

El Centro de Fotografía de Montevideo atesora joyas del siglo XIX y colecciones inéditas.

En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto
En el Centro de Fotografía se conservan objetos históricos. Foto: Fernando Ponzetto

El Centro de Fotografía, que celebra su primer año de instalación en el edificio del ex Bazar Mitre, en la Avenida 18 de Julio 885, tiene un acervo histórico de 100.000 imágenes. El inicio de esa colección puede fecharse en 1916, cuando la Intendencia Municipal de Montevideo contrató a sus primeros fotógrafos, que deberían captar los cambios edilicios y en la movilidad urbana, por los nuevos medios de transporte, así como escenas de la vida cotidiana en plazas y calles.

Isidoro Damonte y Carlos Ángel Carmona comenzaron por entonces a trabajar en la Comisión Municipal de Fiestas y desde 1919 pasaron a ser presupuestados en la Oficina de Propaganda e Informaciones de la comuna capitalina.

Ellos fueron los iniciadores del llamado Fondo Histórico integrado por unas 30.000 imágenes en placas de vidrio, lo que permitió editar libros como el de la Rambla Sur (agotado y en vías de reedición) y también organizar múltiples exposiciones bajo techo o en las galerías distribuidas a cielo abierto por toda la ciudad.

En esa colección están, por ejemplo, clásicas tomas de la construcción de la Rambla Sur, del Palacio Salvo o el Estadio Centenario. Y también imágenes icónicas de los recreos en las playas, el carnaval o la criolla del Prado, pero en tales casos realizadas por fotógrafos ambulantes, contratados puntualmente por la Intendencia durante las décadas de 1920 y 1930.

La colección está compuesta por imágenes en diversos soportes (en negativo o positivo) además de las placas de vidrio, surgidas en el mercado por 1880. Hay negativos de formato medio, película flexible 35 mm, papel o diapositivas.

Primeras fotos.

A las 30.000 fotos mencionadas se suman 58.000 del desaparecido diario El Popular y otras provenientes de donaciones recientes, menores en volumen, pero valiosas por distintas razones, como la que acercó en 2015 la agencia Camaratres, que aportó 8.000 fotos correspondientes a los últimos años de negociación para el retorno a la democracia (1983-85), o la de Juan Antonio Varese, singular en más de un sentido y aceptada en enero de 2016.

Hasta ese momento, el Centro de Fotografía tenía un único daguerrotipo, es decir una placa de cobre con un recubrimiento de plata pulida sobre la que se encuentra una imagen nítida.

Como muestra de ese primer procedimiento fotográfico, difundido por 1840, la pieza que tenía el archivo municipal le había sido entregada de regalo hace un par de años por un conservador norteamericano.

Varese cedió, entre más materiales, 5 daguerrotipos, 5 ambrotipos y un álbum con 163 fotografías en papel albuminado. En 2002 ya había donado 50 fotografías (negativos de gelatina y plata sobre vidrio).

Uno de los daguerrotipos, datado aproximadamente en 1858, pasó a ser "la foto" más antigua del Centro de Fotografía. Es un retrato de Armand Monfort y su familia, quienes se establecieron en Fray Bentos por aquel año o tal vez en 1859, lo cual lleva a pensar que la foto fue tomada en Buenos Aires, donde residieron antes de radicarse en Uruguay. La pieza es "de placa entera", o sea de las más grandes (y muy costosas) que se hacían, otra rareza. Mide 18,5 x 13.7 cm.

Aunque no se sabe a ciencia cierta, se supone que tanto Damonte como Carmona estuvieron entre los primeros donantes de fotos antiguas a la Intendencia, anteriores al tiempo en que la comuna los contrató. Por eso es que en el archivo departamental hay imágenes de Montevideo que se remontan a 1865 o algunas anteriores, de 1840, como las del Cabildo, de la Plaza Matriz o de una 18 de Julio todavía de tierra, antes de hacerse la Plaza Cagancha.

Gabriel García, coordinador del Centro de Fotografía, contó en entrevista con El País que Carmona y Damonte ya presentían el valor de la preservación y hacían reproducciones de muy buena calidad de fotografías en papel albuminado, usando las placas de vidrio, que se convirtieron así en un negativo de segunda generación.

En el archivo del Centro de Fotografía no hay tarjetas postales y apenas una foto coloreada con técnicas antiguas pero bastante contemporánea , integrada a un álbum en manos solo de los investigadores, que pretenden abarcar la mayor cantidad de procesos y técnicas fotográficas a lo largo de la historia. Se trata de una colección con fines de estudio y de educación.

El color y las cámaras.

El acervo más antiguo en color es lo producido por los fotógrafos de la Intendencia a partir de la década de 1990, son diapositivas que integran, junto a otras imágenes, incluidas las digitales, el Fondo Contemporáneo: otras 58.000 fotos.

El Centro de Fotografía tampoco posee una colección de cámaras pero sí un par de reliquias: una de madera con fuelle, de gran formato, que fue la primera que tuvo la Intendencia, con la cual se sacó la mayoría de las 30.000 placas de vidrio. Y la otra, una de las denominadas minuteras, clásicas cámaras de madera que en su interior portaban el laboratorio de revelado.

En el mundo surgieron a fines del siglo XIX. En Uruguay, hasta fines de la década de 1960 mantuvieron gran vigencia; aparecían agrupadas en los parques de Montevideo y en plazas céntricas como la Independencia, pero también en espacios públicos de todo el país.

El arte de las clásicas cámaras "minuteras"

La cámara minutera que conserva el Centro de Fotografía perteneció Máximo Alé, uno de los último titanes que en la década de 1990 continuó haciendo sus retratos en la Plaza Independencia.

El nombre que se le dio a la cámara, que tenía incorporado el laboratorio para el revelado, se debió al poco tiempo que demandaba el proceso completo para que los clientes tuvieran en sus manos el preciado recuerdo a cambio de monedas.

Descendiente de armenios, Alé (1921-2007) nació en Colonia y se radicó en Montevideo en 1956, cuando obtuvo un trabajo nocturno en el Aeropuerto de Carrasco. Fue el último fotógrafo de la Plaza Independencia que cada día llegaba allí con el trípode y la cámara de madera, pintada de rojo, para incrementar sus ingresos, llegando a sacar más dinero con las fotos que con el trabajo estable entre los aviones. Por día hacía unas 30 fotos.

Primero se había instalado en Plaza Cagancha y después se mudó hacia la Puerta de la Ciudadela. En esta época, a punto de entrar la década de 1960, hasta 10 fotógrafos minuteros compartían el amplio espacio de la plaza. Eran rusos, polacos, armenios o lituanos en su mayoría.

Barrios que atraparon más a los fotógrafos

Los investigadores del Centro de Fotografía de la Intendencia de Montevideo determinaron que ciertas décadas están más representadas que otras.

"Durante la primera mitad del siglo XX, el gobierno municipal tuvo mayor necesidad de representarse y generar una imagen acorde a su política de crecimiento urbano". En ese período abunda la representación del proceso de urbanización de ciertos barrios como el Parque Rodó, Carrasco, Pocitos y el Prado. Pero otras zonas de Montevideo no están representadas en el Fondo Histórico del Centro de Fotografía.

Muy poca atención merecieron los barrios ubicados al norte y al noroeste, (con excepción del Prado) mientras que el noreste del departamento prácticamente no está fotografiado.

El estudio agrega que si durante la primera mitad del siglo XX el desarrollo de la ciudad captó la mirada de los fotógrafos de la IMM, "en la segunda, el acontecer político fue la temática privilegiada".

Centro de Fotografía de Montevideo, Historia de la fotografía en Uruguay, fotos antiguas de Montevideo.

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