Francia pagará $27.000 a mujer por trastorno que ciencia ve con escepticismo

Hipersensibles a celulares y WIFI

La decisión de un tribunal francés de otorgar una pensión a una mujer que sufre desmayos, vómitos y jaquecas si está cerca de redes de WIFI, celulares y pantallas, encendió una acalorada discusión a nivel mundial sobre un trastorno que se denomina "hipersensibilidad electromagnética" o "electrosensibilidad" pero que la Organización Mundial de la Salud aún no reconoce.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Síntomas varían entre personas: van desde migraña hasta desmayos, fatiga y erupciones.

El fuego que encendió la mecha surgió el 8 de julio cuando a Marine Richard, de 40 años, le fue reconocida una discapacidad del 85% y se le habilitó el pago de 800 euros al mes (27.200 pesos uruguayos) para que pueda vivir alejada de las redes de telecomunicación.

La mujer llega a desmayarse al estar rodeada de dispositivos electrónicos, constató El País de Madrid, y también sufre insomnio, migraña, problemas cardíacos y largas lagunas mentales, algo que no sufre lejos de antenas, teléfonos y pantallas.

Esta sentencia es histórica en Europa y el mundo, pero Richard no es la primera persona que aduce sufrir este trastorno. Cientos de individuos aseguran que padecen una serie de síntomas que varían entre uno y otro e incluyen fatiga, náuseas y hasta erupciones en la piel.

La OMS no ha sido omisa al tema. Reconoce que los síntomas son reales pero que no se conoce su causa. No "se ha conseguido probar que exista una relación causal entre la exposición a campos electromagnéticos y ciertos síntomas notificados por los propios pacientes, fenómeno conocido como hipersensibilidad electromagnética", señala en su web oficial.

Joaquín Fernández Solá, médico internista del Hospital Clínic de Barcelona, (centro de salud de referencia en España), no tiene dudas. Contactado telefónicamente por El País asegura que ha visto a 2.000 personas que lo padecen, con distintos grados de intensidad.

"Se transforman de sanos a enfermos y se genera una enfermedad que aún no está reconocida, pero los pacientes consultan y la explican muy claramente", indica Fernández Solá. "Lo que define esta enfermedad es la aparición de síntomas cuando se exponen y la mejoría cuando no se exponen".

De acuerdo a su lectura, las ondas emitidas por los equipos alteran, en algunas personas, el sistema nervioso central a nivel límbico. "Es una zona muy especial del cerebro que se relaciona con los estímulos externos y con respuestas de control interno", indica.

El tratamiento que recomienda es tomar distancia de redes de tecnología. En Suecia, según el diario ABC, la reconocieron como enfermedad.

Hay dudas.

Juan Francisco Schuhl, presidente de la Sociedad Uruguaya de Alergia e Inmunología Clínica (el trastorno ha sido llamado popularmente "alergia al WIFI") recuerda que no hay estudios médicos que legitimen la existencia de esta enfermedad.

Un estudio realizado en 2003 reunió a 131 personas (71 que aseguraban tener síntomas y 60 que no). A cada uno se le acercó un celular sin que supieran si estaba apagado o prendido. Algunos sufrían de dolor ante un teléfono apagado y otros no sentían nada aunque estuviera encendido.

Si bien la tecnología disponible en 2003 no era la misma que hoy, para muchos este trabajo genera grandes dudas sobre si no se trata de una proceso de autosugestión. En febrero de 2015 un comité de la Comisión Europea revisó 700 estudios y no encontró efectos sobre la salud de las redes de telecomunicación.

En esta línea Schuhl dice que quizá los neuropsiquiatras puedan realizar un aporte. "Una cosa es la Justicia que le da las pensiones a los reclamantes y otra cosa son los estudios médicos, que no hay", enfatiza el especialista y luego matiza: "No quiere decir que no exista y que dentro de 20 años esa enfermedad esté bien estudiada pero hoy no hay elementos para empezar a pensar qué es ni cómo se debe tratar".

Emisiones.

Los celulares, se lee en la sección de la OMS vinculada al tema en su web, se comunican entre sí emitiendo ondas de radio a través de una red de antenas fijas llamadas "estaciones de base", distribuidas en distintas zonas del país.

Ernesto Blanco, docente grado 4 del Instituto de Física de la Facultad de Ciencias, agrega que "estas ondas de radio son ondas electromagnéticas similares a la luz visible en cuanto a su naturaleza física, pero de frecuencias muchísimo más baja".

Silvana Olivera, directora de la Unidad Reguladora de los Servicios en Comunicaciones (Ursec) indica que "el principal efecto de este tipo de radiaciones (técnicamente radiaciones no ionizantes, a diferencia de los rayos X) es el calentamiento de los tejidos".

"Los niveles a los que están expuestas las personas, son mucho menores que los que pueden producir un calentamiento significativo", subraya y enfatiza que en Uruguay todo esto está controlado por normas locales e internacionales.

Sin embargo, Blanco cuenta que, técnicamente, existe la posibilidad de que las ondas electromagnéticas, interactúen con procesos electroquímicos del cuerpo que utilizan frecuencias similares. Esto sucede a nivel del sistema nervioso.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados