EMILIANO MANDACEN

"Hay liceos en los que se hace colecta para la copa de leche"

El dirigente de Fenapes y presidente de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES-Montevideo), Emiliano Mandacen, advierte que hay estudiantes que padecen hambre y docentes que se ven obligados a hacer colectas para comprarles leche.

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Emiliano Mandacen, presidente de Ades. Foto: Marcelo Bonjour.

Hay otros que no logran mejorar sus resultados porque se ven obligados a salir a trabajar. Sobre los anuncios de “ cambio de ADN de la educación”, en tanto, advierte que hay “problemas profundos” que no se solucionan con “anuncios para la primera plana”.

—El año pasado se dio una situación en el liceo del Parque del Plata donde los docentes denunciaron que había estudiantes que iban con hambre a la institución. ¿Esta situación existe hoy en día?

Sí, hay dificultades por hambre.

—¿Y qué se hace ante esas situaciones?

Hay tantos mecanismos como instituciones educativas. Hay liceos donde los compañeros docentes y no docentes hacen colecta para dar la copa de leche. Este es un problema que tiene que ver con la estructura del Consejo de Educación Secundaria que no puede dar respuesta a los problemas porque no tiene gente preparada para hacerlo. Porque si mi principal preocupación es qué voy a "tuitear" o qué voy a "facebookear", estamos en problemas.

—Hay liceos en los que se supone que Secundaria garantiza la alimentación. ¿Esto es así?

El Estado lo que contrata es un sistema de bandejas que no es bueno. No es como los comedores de Primaria, donde hay cocinera, dietista, y se da una alimentación que es muy superior. En Secundaria cuando se da algo se trata de una medialuna con un pedazo de jamón y un juguito.

—¿Eso se da como almuerzo?

Donde hay sistemas de tutorías la plata no da para mucho. Como mucho a veces se puede hacer una torta de fiambre o alguna hamburguesa de mala calidad al pan, con suerte con una feta de lechuga y algún tomate. Con la universalización de la matrícula se masificó también la cantidad de estudiantes en tutorías. Y las becas de cantina son muy pocas.

—¿Cómo golpea esto a la formación de los estudiantes?

Lo que pasa es que la escuela pública tenía una gran virtud, que era que los diferentes sectores socioeconómicos iban al mismo liceo. Y ahí había un intercambio de la propia sociedad que permitía una pluralidad y empujaba hacia arriba al sistema educativo. Creo que lo que hoy hay es una segmentación educativa. Hay como guetos. Los estudiantes de un mismo nivel socioeconómico quedan como "enguetados" en una zona de Montevideo. Lo que pasa hoy en día es que el estudiante ve el techo en el Ciclo Básico, en tercero. También pasa que el chiquilín se ve obligado a salir a trabajar, eso implica una desvinculación en las instituciones de la zona periférica que es muy importante. Yo tengo tres estudiantes en tercero que trabajan en el Mercado Modelo, entran a las tres de la mañana y salen a la siete. Hoy le di clase a uno de ellos hasta las 11 am. El esfuerzo que hace es titánico. Porque es un estudiante que no durmió. Sale de la UTU de Piedras Blancas y recién duerme, para despertarse a las nueve o diez de la noche, comer algo y salir para el Mercado Modelo de nuevo. Cómo discutimos esto estructuralmente, cómo generamos un sistema de becas que sea real, cómo protegemos a esos estudiantes. Después hay una discusión mucho más profunda: ¿Por qué en los colegios de elite de Montevideo no se plantea bajar la cantidad de asignaturas? Porque buscan una formación integral. ¿Por qué en los liceos periféricos de Montevideo hay que bajar la cantidad de asignaturas? Porque sí, porque es el hijo de Juan Pérez, porque con que sirva para apretar un tornillo y cambiar un cable, ya está.

—¿Por qué si el sindicato, que se supone tiene el mismo color político del gobierno, no logra llegar a acuerdos en materia educativa?

No estoy de acuerdo con lo del color político.

—¿Acá (en el edificio de Fenapes) no hay más votantes del Frente Amplio que de los partidos tradicionales?

Eso sí…

—Y dentro del gobierno de la educación se supone que también…

Pero yo no creo que Fenapes tenga que ponerse a disposición de ningún partido. Todos saben mi formación política, soy orgánico, pero voy a seguir diciendo las cosas cuando me parezca que están mal. Yo creo que existe un problema estructural por el cual no se quiere dar un debate de fondo en la educación. Creo que hay heridas que no cicatrizaron desde el Congreso Julio Castro (que se hizo en 2006). Y creo, también, que el sindicato a veces ha fallado en la elaboración de propuestas.

—¿Cree que en vez de criticar tanto debería presentar más proyectos?

—Creo que es cierto que el sindicato ha fallado en la elaboración de propuestas.

—¿Y qué propuestas son las que tiene el sindicato? ¿Cuál creen ustedes que es el camino para lograr cambios educativos?

El primer elemento tiene que ver con debatir los procesos de aprendizaje, más allá de los resultados. Hay que evaluar qué tipo de educación se quiere, y en esa lectura el primer elemento que hay que descartar es no seguir cargándole a la educación la solución de todos los males de la sociedad, porque no lo va a poder hacer. No tiene mecanismos. Creo que algo que se debería hacer es volver a los liceos de primero a sexto, porque ahí la proyección del estudiante va a ser mayor. Creo que se debe generar una educación mucho más integral, en edificios que logren contemplar aspectos de la formación integral del estudiante, como lo artístico y la educación física. Y creo, además, que tiene que haber una revaluación de todos los programas, programitas y programotes que hay en el sistema educativo. No puede ser que un sistema tenga dentro de sí más de 100 propuestas. Tenemos que hablar de un marco común y luego, después, ver las especificidades, la contextualización real, la inclusión real, no la falsa inclusión que meto a todo el mundo "pa adentro" y no me importa cómo. Hay un segundo problema: se universalizó la educación media, está perfecto, lo comparto. Ahora, ¿se generaron herramientas para universalizarla? Basta fijarse la cantidad de escuelas que hay en el país en comparación con la cantidad de liceos (NdR. Son unas 1.000 escuelas y menos de 300 liceos). Con este panorama se exigen resultados que no se pueden dar. Hay 7.000 estudiantes afuera de las aulas, si el año que viene se anotan todos los que se tienen que anotar en el sistema educativo no tenemos dónde meterlos, o va a haber grupos superpoblados.

¿No es desproporcionado hacer un paro por una situación de violencia aislada en un centro educativo?

Que esto pase desde hace tiempo no quiere decir que esté bien. Además, nosotros ya hemos recibido más de 30 denuncias por situaciones como estas.

—¿Y no son pocas, considerando que hay 230.000 estudiantes?

Para mí no son pocas. Porque a esto hay que sumarle que los profesores resuelven situaciones de violencia todos los días en los centros educativos. El problema es que la situación se dio el sábado y recién el martes fue una inspectora a reunirse con los docentes por 20 minutos. Es decir, no hay respuestas por parte del Consejo de Educación Secundaria (CES). Entiendo que esto genera una problemática importante para una cantidad de familias de todo el país que tienen que replanificar su día porque los jóvenes no van al liceo. Es que con las posturas que tiene (la directora general) Celsa Puente, todo es muy difícil.

—¿Por qué?

Por el estilo que tiene, que quedó comprobado con las declaraciones que hizo la semana pasada en El País TV. Ella no fue a plantear soluciones, sino que justificó lo que pasó. Yo me llevé algún codazo alguna vez, dijo. Lo que hace es justificar las falencias del CES. Dice también que tenemos 7.000 afiliados, cuando tenemos 11.000, lo que pasa es que hay 4.000 a los que no les entra el descuento en el recibo de sueldo porque están endeudados. La representatividad que nosotros tenemos, nos la da cincuenta años de historia, con aciertos y con errores.

—¿Cree que al final del período se va a cambiar el ADN de la educación?

La propuesta que hasta ahora han dado las jerarquías de la educación es que no se repita más. Esa es la propuesta sensacional que tienen. El problema es la repetición. Eso no es cambiar el ADN de nada.

Docente y comunista.

Es el presidente de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria del Uruguay y también uno de los principales rostros de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria, el sindicato a nivel nacional. Tiene 40 años. Es profesor de Historia. Trabaja en la UTU de Piedras Blancas y en el liceo N° 13 de Maroñas, uno de los que tiene los mayores índices de repetición. Él sostiene que esto se debe al contexto socioeconómico del centro. Está afiliado al Partido Comunista, pero su condición de frenteamplista no ha sido un impedimento a la hora de criticar al gobierno de la enseñanza. De hecho, ADES-Montevideo ha sido el sindicato que más ha parado el año pasado, en el marco de la lucha por el presupuesto.

Perfil

Nombre: Emiliano Mandacen. Nació: En Uruguay. Edad: 40 años. Otros datos: Profesor de Historia.

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