ERNESTO TALVI - ECONOMISTA Y DIRECTOR ACADÉMICO DE CERES

"Hay que atacar la emergencia de la marginalidad"

Sale a la opinión pública pocas veces al año cuando realiza sus eventos económicos, pero este año decidió recorrer el país con los Encuentros Ciudadanos, un foro dedicado a hacerle llegar a la gente común propuestas como la del plan de liceos públicos “modelo” dirigidos por el Plan Ceibal.

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Ernesto Talvi. Foto: Ariel Colmegna.

Luego de que el fallecido expresidente Jorge Batlle lo propusiese como candidato se le adjudicó a esos encuentros intención política. Talvi respondió a esas afirmaciones.

—Después de que Jorge Batlle lo lanzara como candidato, ¿pensó en esa posibilidad?

—Me honra que el presidente Batlle, a quien lamentablemente perdió el país, pensara en mí. Pero estamos haciendo lo que estamos haciendo: Encuentros Ciudadanos es un proyecto de Ceres que hace tiempo teníamos en carpeta y decidimos lanzarlo este año para recorrer, escuchar, aprender y compartir con los conciudadanos, uno a uno, barrio por barrio nuestra visión del país, nuestros sueños, nuestras propuestas que son concretas, que son financiables para que la gente tome consciencia de que el Uruguay necesita cambios que son impostergables.

—Batlle planteó que su figura podría remover el Partido Colorado y atraer figuras de fuera del partido.

—Soy director de Ceres y no hago ninguna especulación política porque no es mi función. Tengo una institución que dirigir, tengo una reputación de muchos años que cuidar, y respetar a todos los que apoyan esto, que es una institución sin fines de lucro, para hacer propuestas de gobierno que no nacen de las estructuras partidarias, sino de la sociedad civil comprometida con la cosa pública.

—Se ha dicho que estos Encuentros Ciudadanos tienen más de política que de enfoque económico

—Yo creo que no, es hacer lo que Ceres hizo siempre, solo que en lugar de hablarle a las élites que nos hacían mayoristas de las ideas, nos dimos cuenta de que no hay atajos si no se convence al ciudadano común. Nuestras propuestas apuntan a educar a los jóvenes para el siglo XXI. Queremos recuperar al país que duerme en el subconsciente de los uruguayos, y esta es la última generación que puede hacerlo.

—¿Por qué la última generación?

—Yo me llamo de la generación de Maracaná. Yo grité el gol de (Juan) Schiaffino y el de (Alcides) Ghiggia, salí a festejar a 18 de Julio y no había nacido, pero no puedo evitar pensar que estuve ahí. Así de vívida era la imagen que me transmitieron de un Uruguay optimista que creía en grandes conquistas pero no se la creía. Ya no somos ese país. Mi hijo no vio esto, sino un país fragmentado, lleno de intolerancia, en el que un clásico se tiene que suspender. Lo máximo que pasaba cuando íbamos al estadio era que se armaba una piñata, eso era la violencia de los estadios ¡por el amor del cielo!

—¿Por dónde se empieza a recuperar eso?

—Se empieza por atacar la emergencia, que es la marginalidad y toda la escuela de delitos, violencia, droga y crispamiento que trae detrás. Para ello tenemos que entrar en esas comunidades deprimidas con un proyecto pedagógico modelo, con un plan de saturación de liceos públicos modelo que proponemos que sean gestionados desde el Plan Ceibal.

—Este plan en 136 liceos que plantea dirija el Plan Ceibal en lugar de ANEP por ineficiencia, ¿no implica privilegiar la educación de algunos en vez de mejorar la de todos?

—Estos 136 liceos son para atender a los 50.000 jóvenes de primero a cuarto que están en todos los barrios vulnerables. La solución del problema no puede venir desde la comunidad, tiene que venir movilizando los recursos del Estado. Son diez horas de clase, de lunes a sábado, liceos de verano, clases chicas, tutorías individualizadas para chicos con problemas de conducta o aprendizaje, técnicas de aula especializada, directores con autonomía para adaptar la currícula y con posibilidades de contratar a un equipo armónico que se comprometa con el proyecto. Nada de esto se puede hacer en el marco jurídico de la ANEP, no es un problema de ineficiencia.

—¿Y cuál sería la función de la ANEP?

—Tendría que coordinar con estos liceos Ceibal porque lo harían los 40.000 docentes de la ANEP. Tengo el convencimiento del éxito de este plan. De los 1.100 alumnos que terminan sexto en Casavalle, 900 entran al liceo y entre Impulso, donde se anotaron 500 y Jubilar con 350, son 850 de 900 jóvenes que quieren ir al Impulso o al Jubilar. O sea que la gente está votando con los pies, no importa lo que haga: se dedique a la recolección de residuos, a la prostitución o el tráfico de pasta base, tienen muy claro que quieren para sus hijos un futuro mejor.

—Esto tiene un costo de US$ 240 millones al año, ¿de dónde salen?

—De la plata que ya gastamos. Esto cuesta US$ 4.800 por alumno por año y se dice que es caro. Claro que es caro si se lo compara con los US$ 2.300 que cuesta un estudiante de liceo en ANEP, pero es un cálculo equivocado porque la ANEP gasta eso para graduar a un joven en cuatro años pero promedialmente le lleva seis. Además, cuatro de cada diez desertan antes de llegar a 4° año, por lo que se está gastando recursos para alumnos que nunca se llegan a graduar. Entonces hicimos el cálculo de costo por alumno egresado, y da US$ 4.500, o sea cuesta casi lo mismo de lo que costaría tenerlos en un liceo público modelo. En Impulso, cuando entraron, solo 5% se veía haciendo una carrera terciaria, no concebían el futuro; hoy el 85% en 4° de liceo se ve como profesional en el futuro. Pero lo divino es hablar con ellos: A Brisa, una alumna de 4°, le pregunté: ¿Qué vas a ser? Me respondió: "Pediatra, y además voy a estudiar tecnología porque la aplicación de la tecnología a la práctica médica es el futuro, voy a trabajar como pediatra aplicando la tecnología". Y además respira hondo y me dice: por suerte me puedo quedar acá dos años más (se van a agregar 5° año en 2017 y 6° año en 2018). Verle la alegría, cuando viven al lado de un arroyo lleno de mugre, con un olor pestilente, y sus hermanos están al lado de perros con aspecto de enfermos clasificando basura. Esa chica en su cabeza, que es donde importa, ya dejó de ser marginal.

—Frente a ideas como estas surgen los corporativismos de los docentes que plantean que no quieren privatizar la educación. ¿Falta liderazgo político para poner en marcha las propuestas?

—Esta es una propuesta concreta, pensada, calculada y posible de implementar de manera inmediata. La resistencia no vienen de los docentes, sino de los gremios. Muchos de los docentes estarían felices de poder aplicar este plan. En los gremios es donde está el problema y ahí se ve el tema del liderazgo. Si un gobierno es electo por mayoría ciudadana, tiene la Constitución y la ley. Ninguna resistencia corporativista debe ser excusa para no hacer lo que se debe. Encuentro un problema en la arquitectura política del Frente Amplio, se gremializó la política. Estar enfrentado con la cúpula sindical implica perder gobernabilidad y eso confunde las aguas, porque con los gremios —que es muy importante que existan en una democracia vibrante— hay que discutir temas gremiales, las políticas de Estado se tienen que diseñar y elaborar en representación no de corporaciones pequeñas sino de la ciudadanía.

—En los Encuentros Ciudadanos también habla de la apertura al mundo. ¿Cómo valora la resistencia del Pit-Cnt a que Uruguay avance en esos acuerdos?

—Las valoro como deben valorarse, como una opinión legítima dentro del espectro de opiniones y posturas que hay en una democracia. No puedo endosarle la responsabilidad a quienes defienden sus intereses, la responsabilidad de gobernar es de los que fueron electos en nombre de todos los ciudadanos del país. Uruguay como país chico precisa mercados grandes. No usemos más como coartada la resistencia corporativa.

"Será mejor temporada turística en años".

El economista Ernesto Talvi señaló que a pesar del contexto económico mundial y regional desfavorable, están las condiciones para tener "la mejor temporada turística en años (...) Por primera vez en doce años estamos más baratos que Argentina en dólares, ya lo vemos en el Litoral donde vienen en manadas a comer, a comprar ropa. Los brasileros que el año pasado faltaron porque éramos muy caros en dólares, ahora como el real ha vuelto a ganar valor frente al dólar, van a venir, así que el país va a arrancar con una excelente temporada y eso siempre marca la tónica del año. Va a darle un balón de oxígeno a la economía". En base a ese dato señaló que "quizá con el ajuste fiscal que ya se hizo, alcance", más allá de cuestionar esa medida porque se optó "por descargar subas de impuestos y tarifas sobre una población que ya vive estrecheces (...) Hubiera sido preferible enmendarse la plana a sí mismos, actuar por mejora de gestión de las empresas del Estado", dijo.

Asimismo, Talvi hizo una crítica por una situación que le genera "impotencia": "Seguimos esperando un golpe de suerte y no nos ponemos a trabajar en la inserción internacional, en mejorar en competitividad, en la reducción de lo que llamamos costo país, esperando a ver si Argentina o Brasil nos tiran un salvavidas en lugar de creer que está en nosotros movilizarnos para hacer las cosas que hay que hacer".

TALVI HABLÓ DE LA VIOLENCIA EN EL FÚTBOL Y DE LA OPOSICIÓN.

La "falta de autoridad" y el proyecto alternativo "creíble".

Ernesto Talvi opinó de varios asuntos políticos como el rol de la oposición y sobre el surgimiento del empresario Edgardo Novick en la política. Además se refirió a la violencia en el deporte, y señaló que "el Estado no está haciendo valer su autoridad (...) Hay estudios que lo avalan: en los países donde operan incluso mafias muy organizadas vemos todos los días ajustes de cuenta, asesinatos brutales, y en otros no vemos nada. La diferencia es que en unos casos el Estado está ausente y en otros está presente. Acá el Estado no está haciendo valer su autoridad", aseguró.

El Ministerio del Interior "debería identificar a quiénes están creando estos desórdenes y actuar con la firmeza consecuente". Talvi insistió en que "es responsabilidad de las autoridades, no de los clubes. No estamos lidiando con hinchas, estamos lidiando con mafias, lo que no quiere decir que no tengan que coordinarse con ellos".

—¿La oposición estuvo bien en pedirle la renuncia al ministro del Interior, Eduardo Bonomi?

—Yo no estoy en política. No estoy en condiciones de pedirle la renuncia a nadie. El ministro Bonomi trabaja esforzadamente en su tarea. Los resultados no lo acompañan, no sé si porque a pesar de todo lo que se hace el deterioro es más grande y el problema corre a más velocidad de lo que un ministro pueda hacer. Pero la verdad es que la prescindencia es tan grande que me pregunto a quién hay que pedirle la renuncia si es que hay que pedir alguna.

Sobre la oposición propuso "una coalición programática". "Podría pensarse en preacuerdos gubernamentales previos a la primera ronda", dijo. La propuesta implica que "cuatro o cinco temas estén preacordados, "y cualquiera que gane quede comprometido a aplicarlos. Me parecería sano para construir un proyecto alternativo creíble con el que la gente pueda ilusionarse, creo que lo que preserva la salud democrática es la sana alternancia en el poder". Por último opinó sobre Novick y dijo: "Está en todo su derecho de crear un nuevo partido, pero soy institucionalista y defensor de los partidos tradicionales que tienen 180 años de vida". Incluso dijo que el Frente Amplio ya es un partido tradicional más, con 50 años.

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