Eran las 10.30 de la mañana de un día más de trabajo para el equipo de trece arqueólogos de la Facultad de Humanidades que desde hace casi cuatro meses buscan en la chacra de Pando los restos de los militantes comunistas José Arpino Vega y Ubagesner Chávez Sosa, detenidos en los años 1974 y 1976 y supuestamente enterrados allí, según un informe de la Fuerza Aérea Uruguaya entregado a comienzos de agosto.
Era el último día de trabajo de los arqueólogos, que ya habían excavado casi todo el predio de unos 600 metros cuadrados y habían realizado más de 250 fosas (la mayoría de medio metro de profundidad, y tres por un metro de superficie). Sólo quedaban dos "cuadrículas" por excavar. Pero de golpe la rutina habitual se detuvo: después de 104 días, acababa de aparecer un cuerpo en la chacra.
Primero se encontraron unos pocos huesos correspondientes a los pies, se siguió excavando y se llegó hasta a la altura de las rodillas. Los técnicos comprobaron que allí estaba el esqueleto prácticamente completo, boca arriba, y a unos cincuenta centímetros de la superficie.
En el lugar se hallaron restos de cal con la que habría sido enterrado el cuerpo, también restos de nylon y una tela, que podría llegar a ser una sábana.
Se trataría del primer descubrimiento de restos humanos de un detenido-desaparecido. Una victoria para el gobierno, que —como parte de su política de derechos humanos— planteó desde el inicio la búsqueda de los restos. El propio presidente Tabaré Vázquez dijo el 1º de marzo que se iba a entrar a los cuarteles y a realizar excavaciones.
Ni bien se enteró del hecho, Vázquez se trasladó al lugar en helicóptero y dijo que ahora "cambia el escenario". Sostuvo que se trata de un día "muy dramático" para la sociedad uruguaya, que el Poder Ejecutivo "no estaba equivocado", y siempre confió en la información proporcionada por las Fuerzas Armadas.
Una vez que sea descubierto el resto del cuerpo, será llevado a la morgue de Montevideo y allí se determinará si corresponde hacer un análisis de ADN, que podría demorar por lo menos un mes.
Este estudio definirá la identidad del cuerpo y si realmente pertenece a uno de los dos militantes comunistas. "Al tratarse de restos hallados en un enterramiento bajo tierra, la muestra se encuentra altamente contaminada. Por eso el proceso es largo y comienza por la purificación de la muestra, un proceso que en sí mismo lleva entre dos y tres semanas", explicaron a El País fuentes de la Dirección Nacional de Policía Técnica.
No se descarta incluso que, para mayor seguridad, se envíe alguna muestra testigo al exterior. El estudio de ADN permite la identificación de restos humanos —en cotejo con muestras obtenidas incluso de familiares de la persona buscada— con un nivel de certeza del 99%.
De todos modos, se podría demorar menos en conocerse la identidad del cuerpo a través de "señas particulares" del cuerpo hallado, dijo el director de la investigación, antropólogo José María López Mazz.
GARANTIAS. Cuando se encontró el esqueleto (a diez metros de uno de los cuatro puntos señalados en el informe de la Fuerza Aérea), el oficial a cargo comunicó el hecho al comandante Enrique Bonelli, quién concurrió al sitio.
Luego de verificar el hallazgo, Bonelli habló por teléfono con Vázquez, quien llegó a la chacra pasadas las 14.00 horas. Una hora y media más tarde, el secretario de la Presidencia Gonzalo Fernández y la ministra de Defensa Azucena Berruti llegaron al lugar, después de concurrir personalmente al juzgado de Pando a hacer la denuncia.
Rodeado de cámaras y micrófonos y a pocos metros del lugar donde apareció el cuerpo, el presidente aseguró que "cambia el escenario" de aquí en adelante. "Es un día muy dramático para la sociedad uruguaya y un buen día para que en calma reflexionemos sobre la gravedad de los acontecimientos que hubo en este país", expresó.
Agregó que siempre confió en la información proporcionada por las Fuerzas Armadas: "No estábamos equivocados".
También comentó que el descubrimiento tiene dos fases: "una de satisfacción por haber cumplido o empezar a cumplir con lo que marca la ley de caducidad, y la otra de enorme tristeza porque esto haya pasado".
Con evidente emoción, Berruti relató que dejó todo el trabajo en el ministerio para concurrir a Pando. "Es la culminación de una situación por la que hemos trabajado muchísimo y que hemos esperado con el alma apretada. (El descubrimiento) seguramente acerca a la reconciliación, que es lo importante. Necesitábamos este hallazgo, que por fin llegó", comento.
Vázquez considera que la Justicia deberá dar ahora "las máximas garantías a toda la sociedad uruguaya" en el proceso, y que se deberá trabajar "con rigurosidad científica para saber con precisión a quien pertenece el cuerpo".
FUTURO. Para el presidente, el trabajo no termina y "quedan muchos lugares ya marcados por explorar". De hecho, el equipo de la Facultad de Humanidades evalúa continuar las tareas en el lugar e incluso ampliar el espacio de excavación para intentar encontrar el otro cuerpo, aunque eso aún no ha sido definido.
"Era el último día de trabajo, nos íbamos a las seis de la tarde y el cuerpo apareció de mañana", contó López Mazz una y otra vez a lo largo de la tarde, ante cada consulta.
En los próximos días se removerá el "sedimento" de los huesos y se calcula que será "liberado" todo el cuerpo antes del fin de semana. "Ahora viene un proceso más trabajoso, solo descubrimos una parte (del cuerpo) para cerciorar que sea un enterramiento en posición primaria, y que las piezas están articuladas", detalló. La chacra estará con vigilancia especial los próximos días.