Líneas de investigación apuntan a cuántos oficiales más ocultaron el robo

Hallan en una volqueta parte de las balas robadas

Veinticuatro horas después de la interpelación al ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, en donde la oposición cuestionara severamente el quiebre de la cadena de mando en la Fuerza Aérea por el ocultamiento a sus autoridades del robo de miles de municiones, la investigación tomó dos caminos.

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La base aérea está en el centro de una investigación por el robo de municiones.

Por un lado, al expediente abierto a nivel policial se agregará la aparición de unos 600 cartuchos detonados del material robado, y por otro la investigación de la propia aviación militar profundizará en oficiales que, más allá del procesado excomandante de la Base Aérea II de Durazno, habrían ocultado durante seis meses a los mandos militares y políticos el robo.

El subsecretario de Defensa, Jorge Menéndez, confirmó a la emisora local Radio Durazno que hace una semana aproximadamente numerosos cartuchos de calibre 7.62 mm fueron encontrados por dos hurgadores en la zona de la capital duraznense contigua al Regimiento del Ejército asentado allí.

Una fuente militar consultada por El País dijo que los proyectiles aparecieron en el interior de la volqueta y que otros estaban tirados en el piso. Un rato después del hallazgo efectivos de la Brigada Aérea II se los llevaron.

"Tenemos esa información que ya está en los obrados que maneja el Ministerio del Interior. Sé que se está actuando en esa línea de investigación, pero todo está en manos del Ministerio del Interior", confirmó el subsecretario.

Sin embargo ayer, el diputado nacionalista Jaime Trobo, interpelante del ministro Fernández Huidobro por el robo de las balas, puso en duda esta versión. Menéndez "miente", aseguró el legislador. "Lo emplazo a que muestre la denuncia a la policía en la que conste que entregaron los cartuchos. Siguen mintiendo Menéndez y los jerarcas de la Fuerza Aérea. Todo es una vergüenza", comentó Trobo a El País.

La investigación del Ministerio de Defensa apunta a encontrar otros responsables además del procesado excomandante de la Brigada Aérea II.

Para Menéndez "existieron traidores", que "no informaron donde tenían que informar y por la línea que corresponde, pero sí lo hicieron en otro lugar", declaró a la radio local, en referencia a quien le acercó la información del robo al diputado Trobo.

En la interpelación, el legislador mostró un papel donde afirmó que constaba la punta de la madeja de la denuncia recibida. "Hubo personas que quisieron sacar un provecho personal propio y político de una circunstancia muy lamentable para la institucionalidad del país", dijo Menéndez, en alusión al diputado.

Pero por lo dicho por Menéndez, se apunta a otro personal militar jerárquico. "Lo que no hubo fue (entregar la) información donde tenía que informarse, se paró en determinado nivel, en el nivel jefe de unidad, jefe de brigada y nadie informó por fuera de eso", afirmó el subsecretario a la emisora local Radio Durazno.

Según Menéndez, para los jerarcas del Ministerio de Defensa "el hecho de que un comandante (de la unidad) no informe, no a nosotros sino a los jefes de la fuerza, en la forma debida" debe formar parte de la investigación. Y agregó que lo mismo sucede con "quienes estaban al tanto de eso", que "no elevaron la información a donde correspondía". Eso, para el subsecretario, "genera ciertas falencias desde el punto de vista del funcionamiento" que serán investigadas.

Para que se usan.

Entre los tipos de armas de guerra que utilizan la munición 7.62 mm se cuentan el fusil de asalto ruso Kalashnikov conocido como AK-47, el fusil M-14 y su versión moderna M-16, el FAL y en las ametralladoras de pie M 60 y M 240. También se pueden emplear en armas de francotiradores.

Todos los fusiles mencionados son para uso de efectivos de Infantería en tanto las ametralladores, debido a su pie, también para los francotiradores.

La ametralladora M240 ha sido usada por las fuerzas estadounidenses desde finales de la década de 1970. Es usada en gran parte por la infantería, vehículos terrestres, medios marinos y aéreos. A pesar de no ser la ametralladora más ligera en servicio, la M240 es conocida por su fiabilidad y por ser estandarizada como ametralladora de la OTAN.

También se puede utilizar en un modelo anterior como la ametralladora M60, un arma de propósito general desarrollada por Estados Unidos en la década de 1950.

Algunos de estos armamentos son parte del equipamiento de las Fuerzas Armadas. Pero están vedados al uso civil común, con la excepción de las personas que coleccionan armas.

Fuentes del Ejército indicaron a El País que el poder de daño de los fusiles depende de varios factores, como el material de la punta del cartucho y la distancia a la que impacte. Los cartuchos 7.62 con punta de acero son capaces de perforar blindajes livianos, como los de vehículos particulares o incluso los chalecos antibalas. A un cuerpo humano lo atraviesan de lado a lado.

Los cartuchos de punta más blanda también son de alta peligrosidad. En un coto de caza, por ejemplo, a un animal mediano un impacto de 7.62 lo puede destrozar.

Hoy en el Ejército hay una inmensa mayoría de fusiles Steyr, de origen húngaro, que llevan otro tipo de munición, la de calibre 5.56 mm. Pero los informantes explicaron a la vez que aún hay unidades equipadas con fusiles 7.62.

Una oficial es indagada por posible falta

En diciembre de 2014, fecha en que se produjo el robo de las municiones, una oficial técnica de la Fuerza Aérea con el grado de mayor hizo en la base duraznense un relevamiento rutinario de la existencia de municiones. Allí detectó el faltante de 18.000 proyectiles calibre 7.62 mm, que se utilizan en las ametralladoras de los aviones Pilatus, de uno de los escuadrones de la Brigada Aérea II, y lo informó al jefe de la base, un coronel aviador que hoy está procesado con prisión por la Justicia Militar porque no comunicó el robo a sus superiores: el comandante en jefe Washington Martínez y este a su vez al ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro. Según planteó el diputado interpelante Jaime Trobo podrían caberle responsabilidades a esa oficial por no haberle informado al comandante en jefe sobre el faltante de las municiones.

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