Lorenzo Caliendo

"El gran desafío de Uruguay a futuro es apostar a la calidad"

El gran desafío de Uruguay es subirse a la ola de países que venden productos de alta calidad, y para eso deberá contar con una estructura de producción (mercado laboral flexible, infraestructura adecuada, capital humano capacitado), dijo a El País el economista Lorenzo Caliendo, uno de los expertos uruguayos más destacados en la materia, docente de la Universidad de Yale (Estados Unidos). 

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"Ser productor de materia prima es una ventaja a largo plazo para Uruguay"

El experto cree que Uruguay podría pagar altos costos a largo plazo si abandona el Mercosur, pero sostiene que el bloque regional es hoy un impedimento para que el país firme acuerdos de libre comercio con otros mercados.

—¿Qué aspectos debe cuidar Uruguay a nivel macro?

—Al día de hoy todo parece indicar que la economía uruguaya seguirá creciendo. En mi opinión, los aspectos a cuidar en este año son el impacto de una recesión prolongada en Brasil, la evolución decreciente en la caída del precio de la soja y otras materias primas, la deflación y el riesgo de recesión de la comunidad europea.

—¿Cuáles cree que son los principales desafíos hacia el futuro para un país con las características de Uruguay, productor de materias primas y con un inexistente mercado interno?

—En el mundo globalizado en el cual vivimos el tamaño del mercado está restringido por las trabas al comercio y por los impedimentos a la transmisión de tecnologías entre países. A los tigres asiáticos les llevó solo una década poder pasar de ser economías agrícolas a economías industrializadas, mientras que para Inglaterra y Estados Unidos el proceso de industrialización fue mucho más lento. La gran diferencia hoy es la velocidad en la cual las ideas y nuevas tecnologías son difundidas entre los países. El desafío fundamental es tener una estructura de producción (un mercado laboral flexible, infraestructura adecuada, capital humano calificado) para poder adaptarse rápido a los nuevos tiempos. Ser productor de materias primas lo veo como una de las grandes ventajas comparativas de largo plazo para la economía uruguaya, siempre cuando vaya complementado con mejoras tecnológicas en la producción y más valor agregado. Es una idea arcaica pensar que si un país es productor de materias primas está relegado completamente a toda posibilidad de desarrollo económico e industrial. Por ejemplo, en la actualidad las materias primas son productos. No es, ni vale, lo mismo un kilo de carne de ganado alimentado a pradera natural que a maíz, ni las frutas y verduras orgánicas que las no orgánicas. Hay una tendencia creciente al consumo de alimentos de alta calidad, orgánicos, y consumidores alrededor del mundo están dispuestos a pagar una prima por este tipo de productos. El gran desafío es poder subirse a esta ola.

—¿Cómo puede impactar en Uruguay el aumento de la tasa de interés en Estados Unidos en la recepción de inversión extranjera?

—Un aumento de las tasas de interés en Estados Unidos incrementará el retorno de invertir en el mercado financiero de ese país, por lo que deberíamos observar cierta caída en los flujos de capitales hacia Uruguay y otras economías emergentes. Es importante tener en mente que si Estados Unidos decide subir las tasas es porque la economía norteamericana continua fortaleciéndose, lo cual siempre es buena noticia para Uruguay y el resto del mundo. El impacto en Uruguay estará sujeto a cómo Brasil, China y Europa reaccionen a esta suba de tasas y cómo el retorno de la inversión en Uruguay evolucione en los próximos años.

—¿Sigue siendo el Mercosur una opción viable para Uruguay?

—La importancia relativa del comercio intra-Mercosur para Uruguay ha disminuido. En 1994, el año en el que se firmó el Protocolo de Ouro Preto, más del 40% de las exportaciones y casi un 50% de las importaciones de Uruguay eran con miembros del Mercosur. Veinte años después, menos del 30% de las exportaciones y un 35% de las importaciones son con miembros del bloque (incluyendo a Venezuela). Todo parece indicar que esta tendencia no se revertirá en el mediano plazo dado que los tres mercados más grandes (Argentina, Brasil y Venezuela) se encuentran con dificultades para crecer. Dado esto, no es muy difícil argumentar que el Mercosur no funciona y que Uruguay debiera considerar otras opciones. Pero la realidad es que abandonar puede llegar a ser una decisión costosa a largo plazo. Uno de los factores importantes que determinan la intensidad en las relaciones comerciales entre los países es la distancia entre ellos, y en este sentido Argentina y Brasil siempre van a ser mercados importantes para Uruguay. Abandonar implicaría distanciarse de estos mercados y esto es solo ventajoso si concretamente nos acercamos a otros. El mayor impedimento para Uruguay de pertenecer al Mercosur es la imposibilidad de firmar unilateralmente tratados comerciales con otros países. Esto no es poca cosa, pero los aranceles son solo un componente de los costos totales al comercio de bienes. Existen muchos otros costos, como el tiempo de espera de las mercaderías en el puerto, inspecciones aleatorias de los productos exportados, costos de transportes internos, que se pueden disminuir con el fin de facilitar el comercio y reducir la distancia con el resto del mundo. Un ejemplo de una política encaminada en esta dirección es el decreto que posibilita la compra internacional de bienes de consumo por internet con un tope de 200 dólares. Se podría pensar en algo parecido para la compra de bienes intermedios.

—Fuera del Mercosur, ¿qué estrategias puede seguir Uruguay para diversificar sus mercados?

—En 2014 el principal proveedor de bienes al mercado uruguayo fue China con un 18,5% del total de las importaciones, seguida por Brasil (17%), la UE (14,8%), Argentina (12,7%), y Estados Unidos (9,4%). Similarmente, el principal destino de exportación fue Brasil con un 17,6%, seguido por China (13,3%), la UE (11,1%), Argentina (4,8%), y Estados Unidos (4,6%). Es decir, adentro del Mercosur, un 70% de las importaciones totales y un 50% de las exportaciones totales son con grupos de países localizados en distintos continentes del mundo. Afuera del Mercosur, la posibilidad de expandir mercados sería aún mayor y esa es la verdadera ganancia.

—Los bloques se mueven: UE-Estados Unidos; el acuerdo Trans Pacífico involucra a países que representan el 40% de la economía global y Uruguay no participa; Australia, competidor de Uruguay en carnes y lácteos, firmó con China. ¿Uruguay no está pagando un costo por quedar adentro del Mercosur y amputarse la posibilidad de negociar TLC?

—No solo Uruguay, todos los miembros del Mercosur estarán pagando un costo si no se suben a esta nueva ola de negociaciones. Para dar un ejemplo. En un estudio elaborado en 2006 en conjunto con el economista Fernando Parro (Federal Reserve Board) encontramos que si el Mercosur firmase un TLC con Estados Unidos todos ganarían. El más favorecido sería Uruguay donde los ingresos reales subirían un 5,6%. La gran razón de las ganancias para Uruguay se debe a que no solo le permitiría seguir comerciando con sus actuales socios, también tendría acceso a productos intermedios más baratos y la posibilidad de aumentar las exportaciones de los productos en los que tiene ventajas comparativas respecto a Estados Unidos. La gran oportunidad para Uruguay es facilitar el acceso de sus exportaciones a los grandes mercados.

—Usted trabaja en un mundo académico de primer nivel mientras que en Uruguay se ha instalado un debate sobre los problemas de la educación. ¿Ha seguido ese debate?

—Creo que las condiciones están dadas, mayoría parlamentaria, conciencia colectiva del problema, un historial exitoso con el plan Ceibal, para que el presidente Tabaré Vázquez lleve a cabo una reforma a la educación que tanto parece necesitar Uruguay.

PERFIL


Economista y docente


Lorenzo Caliendo, 39 años, es uruguayo, economista egresado de la Universidad Católica del Uruguay, donde obtuvo la Licenciatura de Economía de Empresas en 2003. Obtuvo su Maestría en la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) y se doctoró en la Universidad de Chicago (Estados Unidos).

Es profesor titular en la Universidad de Yale (Estados Unidos) e investigador en la Cowles Foundation y The National Bureau of Economic Research. Fue investigador visitante en la Universidad de Princeton (Estados Unidos). Recibió el Premio Nacional de Economía 2007 (Academia Nacional de Economía) y 2010 (Raúl Trajtenberg). Caliendo tiene trabajos publicados sobre el Mercosur y el Nafta, entre otros temas de su especialidad.

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