Dijo a la FOEB que un sector subsidiado debe moderar salarios

El gobierno pone bajo la lupa el crédito fiscal de las cerveceras

El gobierno ha puesto la lupa sobre el crédito fiscal que recibe el sector de fabricación de cerveza y manifestó a las empresas del sector que estaría dispuesto a revisarlo si las firmas no se avienen a participar en el acuerdo de precios que el gobierno está buscando renovar para desacelerar la inflación, según supo El País.

El asunto fue objeto de discusión esta semana en reuniones que mantuvieron los ministerios de Economía y de Trabajo con las empresas. El ministro de Economía, Danilo Astori, le dijo esta semana a El País que convocará a industriales, importadores, supermercadistas y comerciantes a un nuevo acuerdo de precios. Ese crédito fiscal se destina a los fabricantes de bebidas de origen nacional, siempre y cuando utilicen envases retornables. En 2014 se ubicó en unos US$ 14 millones para los fabricantes de cerveza y US$ 5 millones para los de gaseosas como Coca-Cola.

El mencionado crédito para el sector de la cerveza también está incidiendo sobre la demorada negociación salarial del sector bebida. El gobierno aduce que como el sector recibe este crédito fiscal, en cierta medida equiparable a un subsidio, debería ser considerado como un sector "en problemas" y por lo tanto deberían sus trabajadores recibir ajustes menores. La Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) sostiene que el sector debería ser catalogado como "dinámico". Los lineamientos del Poder Ejecutivo para las negociaciones salariales establecen que los sectores que reciban subsidios del Estado o tengan personal en el seguro de paro, deberán "autoclasificarse" como "en dificultades".

La discrepancia planteada llevó a que la FOEB decidiera por unanimidad en asamblea que durante toda la semana próxima pare una empresa del sector por día y que el viernes lo haga a nivel nacional la distribución.

El sindicato además quiere que las partidas fijas que acordó con las empresas no supongan ningún tipo de contrapartida y un ajuste en septiembre de 6,5% retroactivo a julio pasado, y otro de 8% en enero próximo a los que luego se sumarían variaciones semestrales. El gobierno entiende que los ajustes deben ser semestrales de 5, 5, 4,5, 4,5, 4 y 4% durante la vigencia del convenio salarial. El sindicato prefiere la opción de un convenio con acuerdo de las tres partes como ha venido ocurriendo desde 2005, pero está dispuesto a acordar solamente con las empresas, si el Poder Ejecutivo resuelve una solución por decreto que implicaría solo establecer remuneraciones mínimas para el sector.

Los grupos del comercio que están negociando también están demorados y ni siquiera hay acuerdo en torno a la "autoclasificación", dijo el presidente del sindicato del comercio, Ismael Fuentes. Y en los clubes deportivos tampoco hay entendimiento. Las instituciones pretenden ser clasificadas como sector "intermedio", en tanto los sindicatos creen que se trata de un sector "dinámico". En teoría, los Consejos de Salarios deberían terminar en octubre, lo que parece difícil.

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