Citó a la Sociedad Francesa de Enseñanza a una reunión en el Mec

El gobierno interviene en la crisis del Francés

El gobierno francés y la Sociedad Francesa de Enseñanza (una organización civil sin fines de lucro que gestiona el Liceo Francés desde hace 118 años y que está integrada por exalumnos, padres de alumnos y personas vinculadas a la cultura francesa) mantienen una pulseada que tiene en vilo el futuro de esa institución educativa, a la que asisten 1.900 estudiantes.

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Su destino depende de un acuerdo entre la sociedad civil y el gobierno de Francia. Foto: A. Colmegna

El enfrentamiento deberá ser zanjado en un máximo de 20 días y será cuando ambos vuelvan a sentarse a una mesa para negociar, sabiendo que alguno deberá ceder, de lo contrario romperán el vínculo: el gobierno francés dejará de apoyar a la institución con tres millones de euros y pasará a su poder la estructura edilicia en la que hoy funciona el liceo (ver entrevista).

El panorama preocupa al gobierno uruguayo que está en contacto con la embajada de Francia. Además, el director de Educación, Juan Pedro Mir, citó para mañana viernes al presidente de la Sociedad Francesa de Enseñanza (SFE), Bernardo Supervielle.

Si bien el Estado no tiene potestades para intervenir en el conflicto, quiere conocer de primera mano la situación para hacerle un seguimiento.

La problemática surgió hace varios meses cuando el gobierno francés envió a la SFE un nuevo acuerdo, llamado convención, que se firmó por primera vez en 2002 y que año a año se renueva automáticamente, salvo que alguna de las partes tenga reparos.

El documento planteaba una serie de modificaciones que fueron aceptadas por la SFE, salvo el punto 15, que establece la creación de un cargo de director administrativo y financiero, que sería francés, financiado por el gobierno galo y que dependería del director del liceo, que también es francés. La SFE se negó y Francia fue tajante: si no aceptan no hay más apoyo.

"Es un tema de responsabilidad. Somos los responsables ante el Estado uruguayo de todo lo que ocurre en el liceo. Si una persona extranjera toma decisiones que tienen repercusiones los responsables últimos ante el país somos nosotros, no él. Y nosotros no tenemos potestades sobre sus decisiones, sino que deberíamos apelar a su buena voluntad. Lo cual puede funcionar fantástico, como no," explicó Supervielle a El País.

El presidente de la SFE descarta que la medida del gobierno se deba a dudas en la administración y asegura que todos los años presentan un balance, que es auditado por una persona externa al liceo y que toda la contabilidad se manda a Francia. "Ellos nos dicen que esto es parte de un sistema que quieren implementar no solo en nuestro liceo sino en otros 100 que están distribuidos en el mundo", afirmó.

Supervielle, que en la noche del martes reunió a los padres de los alumnos y a los funcionarios para explicarles la situación, dijo que la sociedad está dispuesta a buscar alternativas. "Nos reuniremos con las autoridades francesas para tratar de llegar a un entendimiento y poder tener un texto de convención que satisfaga a las dos partes", indicó.

Reconoció que la SFE tiene una estrategia pero prefirió no manejarla públicamente. "Tenemos una idea de qué podemos plantear para llegar a una situación donde todos cedamos algo", se limitó a decir.

Sobrevivir.

La gran pregunta es si el Liceo Francés puede sobrevivir sin el apoyo del gobierno galo. Según Supervielle, "el proyecto va a continuar de cualquier manera" aunque no niega que, de no haber acuerdo, sentirán el golpe.

Con este escenario, la institución deberá negociar con el gobierno francés un nuevo acuerdo para ser un liceo homologado. Para ello, el 35% de sus docentes deben ser franceses, mantener el nivel del idioma y cumplir con el programa de enseñanza.

"Ellos nos van a mandar una inspección y en caso de cumplir todos los requisitos nos siguen pagando las becas para estudiantes que representan un millón de euros de los tres millones que hoy nos otorgan", explicó Supervielle.

Para subsistir financieramente, el presidente habla de instrumentar "una ingeniería" que implicaría renegociar salarios docentes y usar "reservas" que tiene la SFE.

Supervielle descarta un aumento en la cuota, más allá del que se hace año a año por IPC, para evitar la fuga de alumnos. "Sabemos que estas cosas traen consecuencias y que no podemos ademas subir la cuota porque perderíamos todos los alumnos. Nosotros este año aumentamos el 6,8% y nuestra competencia estuvo por encima", indicó.

El liceo perderá, con la subvención, el apoyo a unos 200 alumnos que hoy cuentan con becas de entre 50% y 100%. "Es un escenario catástrofe que no queremos imaginar", dijo a El País el embajador de Francia, Sylvain Itté. Incluso el terreno donde se encuentra el Liceo Francés es propiedad del gobierno galo.

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