EDGARDO NOVICK, LÍDER DEL PARTIDO DE LA GENTE

"El gobierno compra votos con empleo público"

Empresario, dueño de La Cancha, La Mostaza, el After Hotel, y socio del emprendimiento Nuevocentro Shopping se lanzó a la política en las pasadas elecciones municipales por Montevideo bajo el Partido de la Concertación. Obtuvo más de 200.000 votos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Edgardo Novick. Foto: Leonardo Mainé

Este mes lanzó el Partido de la Gente a nivel nacional. El martes cumple 60 años y resolvió delegar la actividad empresarial para, a través de la política, dedicarse a trabajar para los uruguayos.

—¿Por qué cree que genera tanta incomodidad en los otros partidos?

—Después de la campaña por la Intendencia la gente en el Interior nos decía que nos teníamos que juntar. Nosotros decíamos que el elemento era la Concertación. Primero fue aceptado, pero después blancos y colorados revocaron eso, y están en su derecho porque oficialmente ellos la crearon. Entonces el movimiento creció y ese espacio se dio. Lo que menos queremos es dividir. Si los que estamos en política cuando hacemos algo pensamos primero en el país y no en nuestra propia chacrita el país va a mejorar.

—Legisladores que usted sumó fueron catalogados de traidores. ¿Le preocupa?

—La historia de los partidos políticos ha sido de diputados y senadores que no se sintieron identificados con un partido. Lo vimos con el diputado Gonzalo Mujica. El Frente nació así con legisladores blancos y colorados que no renunciaron a su banca.

—¿Si la idea es sacar al Frente sumando dirigentes blancos y colorados no pesca en la misma pecera?

—Acá se está sumando gente política y gente que nunca ha estado en la política. Nosotros venimos a cambiar las cosas que vemos mal en el país. Tenemos la peor educación en la historia del Uruguay, la mayor inseguridad, empresas públicas fundidas, falta trabajo. De 48.000 niños que nacen en el país 27.000 lo hacen en los hogares más humildes y no van a tener posibilidades de progresar porque no tienen buena educación.

—¿Se siente que al no vivir de la política y no tener nada que perder es más crítico?

—Yo nunca viví de la política ni voy a vivir de la política. Tuve la suerte de pasar por todas las clases sociales, entonces conozco cómo viven y sienten los uruguayos y eso me da la libertad de expresarme por ellos. No me importan los riesgos políticos porque siempre estamos pensando cómo favorecer a la gente y no si me da beneficios políticos.

—Lo acusan de no plantear propuestas concretas. ¿Las tiene?

—Estamos haciendo una gran organización que va a empezar a funcionar en el 2017 donde técnicos en todas las áreas van a recorrer el país para hablar con la gente. Yo he aprendido mucho. Mujeres solteras de 45 años con hijos que no acceden a puestos de trabajo, pueblos que se están despoblando y el gobierno que está de espaldas a eso. Por ley los jóvenes tienen que estudiar hasta los 15 años, pero no hay quién lo controle. Además no se puede trabajar hasta los 18 entonces ¿qué hacen los chicos que dejaron los estudios y no trabajan? A esos los capta el narcotráfico. Todos saben dónde están las bocas de pasta base y porqué no las combaten; la gestión que están haciendo no está funcionando.

—Pero más allá de las diferencias ideológicas, todos los uruguayos coinciden en mejoras de los grandes temas. ¿Qué planteos lo diferencian?

—Tampoco podemos hacer propuestas hoy porque el mundo cambia rápido. Vamos a ir viendo con la gente. En 2019 lo que hay que proponer capaz son cosas diferentes. Hoy la gente está cansada de esas propuestas de los políticos que después no cumplen. La gente quiere que seamos creíbles.

—En la elección para la Intendencia de Montevideo la gente también cuestionaba la deuda, la basura, el transporte y usted hizo énfasis en la gestión; pero le ganó Daniel Martínez.

—Exacto. Es increíble. Yo recorría los barrios y la gente me decía los problemas y está todo mal, y me lo decía de verdad y a la hora de votar votaron por su ideología o sea que mucho resultado no me dio. De todas formas logramos más de 200.000 votos por lo que a algunas personas les llegó el mensaje.

—¿Eso lo hizo repensar algo? Usted sigue esquivando las definiciones ideológicas.

—Las ideologías extremas nos han dividido y eso es algo que se está dando en el mundo. La gente quiere que le cuiden los pesos.

—Usted pone foco en la educación, pero no se cambia en cinco años

—En cinco no, pero cuanto antes arranquemos mejor. Algo que se puede hacer rápido es que los chicos sepan perfectamente inglés y programación en computación. Eso les gusta, porque lo que no les gusta es estudiar cosas que creen que no les van a servir en la vida. Aquellos que quieran estudiar esas materias porque les gusta o van a agrandar su cultura bien pero démosle herramientas para ingresar al mercado. Con inglés y programación vamos a tener niños hasta de los barrios más humildes preparados para trabajar para el mundo.

— ¿Y cómo genera trabajo?

—Uno de los problemas mas grandes son los impuestos. Hay que achicar el Estado. Cuando el Frente Amplio ganó en 2005 había 230.000 empleados públicos de los cuales muchos hace 20 o 30 años que trabajaban y había que dignificarlos. Pero no lo hicieron y le pusieron 70.000 empleados más y muchos por encima de ellos en un mundo donde la tecnología dice que necesitamos menos trabajadores.

—¿Si accede al gobierno corta el ingreso de funcionarios?

— Sí. No vamos a sacar ningún empleado público. Vamos a controlar a todos porque no queremos más ñoquis. Pero no queremos más ingresos. Solo hay que reponer si se van maestros y docentes. Hay aproximadamente un 4% en empresas tan grandes como el gobierno donde porque se mueren, jubilan o cambian de trabajo dejan de trabajar. Un 4% en 300.000 son 12.000 empleados públicos. Si en cinco años no tomamos son 60.000 empleados públicos menos y volvemos a tener lo necesario y si tenemos un estado chico podemos cobrar menos impuestos y estimular más trabajo y mejores condiciones laborales. Si nosotros funcionábamos con 230.000 empleados y somos los mismos 3 millones por qué no seguir funcionando con los mismos. Al Uruguay 70.000 empleados más le salen US$ 1.000 millones por año. ¿Sabe cuántas más cosas se puede hacer? A eso me refiero con gestionar bien.

—¿Por qué cree que el gobierno no lo hace?

—Todo indica que están comprando votos con trabajos y eso es lo que hay que terminar. Tenemos que dejar de sacarle plata a los que trabajan. Hay que hacer mucha política social, pero para aquellos que lo necesitan; no fomentar la cultura del no trabajo de Mujica.

—Salvando las distancias, tomando en cuenta el perfil empresarial, ¿se siente que tiene chances en las próximas elecciones como las han tenido Donald Trump y Mauricio Macri?

—Hay cosas que tenemos parecidas porque queremos gestionar y administrar bien, pero con Trump tengo muchas diferencias de vida: yo soy un hombre de familia y diálogo y él es intransigente. Con Macri me diferencio porque él viene de una familia acomodada, pero ha puesto a las mejores personas a gobernar y no le va a ser fácil porque viene del despilfarro, corrupción y populismo.

—Muchos usan su posición socioeconómica para criticarlo. Cree que empieza a surgir un "billetera mata político".

—(Risas) Mi vida ha sido de esfuerzo y he decidido devolverle al país todo lo que me dio. No pasa por lo económico. Creo que hay algo más importante y es que yo voy a entregar el resto de mi vida a trabajar por los uruguayos y eso es mucho más que el dinero que pueda poner en la campaña.

NOVICK SOSTIENE QUE NO SE PIENSA EN LOS TRABAJADORES.

"La cúpula sindical lo único que busca es carrera política".

Al líder del Partido de la Gente le genera tirria la cúpula sindical, la que cree que "se ha olvidado de los trabajadores porque piensa en su propia chacrita y lo único que busca es hacer carrera política para mañana ser diputados o ministros". Dice que esa cúpula "hoy le mete el peso y hace lo que quiere con el gobierno" y que él pretende "devolverle el poder a los trabajadores que piensen en futuro".

—El Pit-Cnt lo critica a usted porque dice que plantea que hay que conseguir trabajo para todos, pero paga salarios de $ 13.000. ¿Es así?

(Risas) Yo pago y se puede comprobar, lo normal, lo que pagan todos. Tengo gente conmigo hace 20 o 30 años y tengo chicos de hace muchos años y todos están conformes. Ahora ¿dónde estaba el Pit-Cnt con el despilfarro en el que el gobierno perdió cientos de millones de dólares? O el de Pluna. ¿Dónde estaba la cúpula sindical que gracias a ese despilfarro hoy tiene que ponerle impuestos a los trabajadores y por qué no defienden eso? Hoy tenemos el precio de la luz alta, el agua, el combustible más caro de la historia comparado con el precio del petróleo. Eso va en contra de los trabajadores. ¿Dónde está la cúpula sindical que en vez de estar preocupado por meterle el peso al gobierno qué ha hecho con los jóvenes que no tienen estudio? ¿Dónde van a ir a trabajar los jóvenes en 15 años? ¿Dónde van a trabajar esos niños que hoy terminan sexto año y el 30% tiene dificultades para leer y escribir? ¿La cúpula sindical no tendría que preocuparse más por esos niños y jóvenes uruguayos de dónde van a ir a trabajar y por los que pierden sus trabajos en vez de estar pensando cómo acceder a cargos políticos que hoy se transforman en diputados y ministros? Tiene que haber sindicatos pero de la clase que piense cómo fomentar el trabajo y mejorarlo. Para eso no hay otra forma que mejorar la educación y la cúpula sindical echó a los que el presidente (Tabaré) Vázquez puso como (Juan Pedro) Mir y (Fernando) Filgueira que querían hacer una gran reforma para insertar a los jóvenes en el mercado laboral. Hoy el 50% no está capacitado para insertarse en el mercado laboral y qué va a ser del futuro donde las exigencias cada vez son mayores. ¿Son ellos los que mandan en vez de mandar el gobierno que eligió la gente? Otro mensaje donde la cúpula sindical hace lo que quiere: ¿cómo el presidente Vázquez va a recibir a Dilma Rousseff cuando nosotros tenemos que relacionarnos con el nuevo presidente de Brasil para darle más trabajo a los uruguayos. Falta salir al mundo a ver lo que está pasando.

Usted ha dicho que los consejos de salarios deberían existir siempre y cuando no afecten la estabilidad de la empresa. ¿Qué otra conquista sindical cree que debería revisarse?

—Creo que todo lo que sea para mejorar el trabajo de los uruguayos es bueno, pero lo que digo es que lo primero que hay que defender es que haya trabajo. Hoy hay 150.000 uruguayos que no trabajan. ¿Qué está pensando la cúpula sindical cuando hoy tenemos 130.000 jóvenes que no trabajan ni estudian? Hay que defender el trabajo y lo primero es que haya más y en mejores condiciones y para eso tiene que tener buena educación.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados