Proyección 2015 señala que el desfasaje será de más de US$ 420 millones

Gobierno asume que déficit Fonasa seguirá creciendo

En el gobierno prevén que el déficit del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) seguirá creciendo en los próximos años. En 2014 el desfasaje entre los ingresos y los egresos fue de 375 millones de dólares y se espera que en 2015 sea de más de 420 millones.

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El ingreso de nuevos colectivos del Fonasa contribuye al déficit del sistema.

El representante del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la Junta Nacional de Salud (Junasa), Martín Vallcorba, sostuvo a El País que "ya está previsto que el seguro funcione con resultado negativo" y que "la única alternativa que habría para revertir eso es un aumento de los aportes que, por el momento, no es un tema que esté planteado".

"El ingreso de nuevos co-lectivos nos va a llevar a un aumento del 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2015", añadió el funcionario. Esto, basándose en los datos de la Encuesta de Expectativas del Banco Central del Uruguay (BCU) de este mes de junio, equivaldrá a unos 2.750 millones de pesos, que al cambio actual son 420 millones de dólares.

Desde 2010 en adelante el déficit del Fonasa ha crecido cada vez más. La parte del dinero que no se logra cubrir con el aporte de los usuarios, sale de Rentas Generales. En 2010 fueron 25 millones de dólares; en 2011, 65 millones; en 2012, 159 millones, y en 2013, 295 millones. Los 375 millones de 2014 equivalen a un déficit de 16,2%.

El informe 2014 de la Junasa señala dos razones como las causantes de los números rojos del sistema de salud. Por un lado, apunta al ingreso de colectivos que no logran cubrir con sus aportes la cuota de los prestadores, y por otro, achaca la culpa a la devolución de los excedentes que algunos contribuyentes aportan de más al Fonasa y a los que una vez por año el gobierno les reintegra el dinero.

De todas formas aclara que "la principal razón para explicar el crecimiento en la brecha entre egresos y aportes está en el ingreso" de "colectivos que, en líneas generales, tienen mayor impacto sobre los pagos del Fonasa que sobre la recaudación de aportes", jubilados, pensionistas y cónyuges.

"El déficit va a seguir creciendo hasta que culmine la incorporación de los jubilados. Esto es algo que ya está previsto en las proyecciones presupuestales. En 2015 se incorpora un nuevo colectivo de jubilados y pensionistas, y en 2016 otro. Son colectivos deficitarios", insistió Vallcorba.

El Banco de Previsión Social (BPS) ya anunció que a partir del 1° de julio unos 53.000 jubilados y pensionistas ingresarán al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS). A la fecha son 392.000 los pasivos que están dentro del sistema.

Con esto, se cumplirá con la meta 2015 de incluir dentro del sistema a los jubilados mayores de 60 años que ganan hasta 10 Bases de Prestaciones y Contribuciones (BPC), o sea 30.520 pesos o menos. Para 2016, en tanto, se tiene previsto el ingreso de los jubilados y pensionistas que faltan, sin límites por dinero que perciben ni tampoco por la edad que tengan.

¿Y después?.

La pregunta que el gobierno no puede responder aún es qué pasará una vez que todos los colectivos ingresen al Fonasa. Vallcorba no ve más solución al déficit que un aumento de la cuota, lo cual no está en los planes de la administración. Tampoco es una opción dejar de devolver el excedente de Fonasa, como se planteó el año pasado desde la Presidencia —cuando el mandatario era José Mujica—, y que luego de una ola de críticas se dejó sin efecto.

"Después habrá que evaluar, hoy lo que está previsto es que el seguro funcione con un resultado negativo que lo cubre Rentas Generales. Lo otro es una discusión que habrá que dar cuando se plantee", consideró Vallcorba.

En el estudio Reforma del Sistema de Salud de Uruguay. Efectos fiscales a largo plazo, de la economista Leticia Zumar, que asesora del Ministerio de Economía, se proyecta qué puede pasar con el Fonasa según las diferentes realidades económicas que se podrían llegar a suceder.

El trabajo, que es del año 2013, hace una proyección de la economía del Fonasa hasta 2035. Y se señala que: "Analizando el resultado y el costo fiscal Fonasa, cuando se proyectan los ingresos y egresos de los colectivos actuales y los próximos a ingresar (...) se concluye que la tendencia es a aumentar el déficit en los escenarios adverso y poblacional. Sin embargo, en los escenarios base y optimista el déficit disminuye a través del tiempo; incluso en este último se proyecta un superávit a partir del año 2030".

También se señala que "tanto el aumento en la actividad laboral así como la disminución de la informalidad de la economía se relacionan directamente con un mejoramiento del resultado y costo fiscal Fonasa. Ante cambios en estas variables el ratio costo fiscal sobre PBI, fluctúa para el año 2035 entre -1,41% en el escenario adverso y 0,46% en el optimista".

En este sentido, señala que el plan no será sustentable en caso de que Uruguay transite "por un período de crecimiento del Producto cercano al 2%, una tasa de desempleo del entorno del 12%, una tasa de informalidad del 32% y un aumento del salario real del 1,3%".

Alerta.

El estudio de Zumar manifiesta también que para que el Fonasa sea sustentable se debe "definir una canasta de prestaciones acorde a las posibilidades financieras del país" y que "para ello, se deben establecer reglas claras, pautas de inclusión y otorgar un carácter de cobertura explícita, garantizada y universal".

Las mutualistas suelen quejarse por la gran cantidad de prestaciones que el Poder Ejecutivo les obliga a brindar, de manera gratuita o a bajos costos a los usuarios, a cambio del dinero que reciben por el Fonasa. En su discurso de asunción, el presidente Tabaré Vázquez, sostuvo que los prestadores deberán, antes de que termine el quinquenio, incorporar a sus prestaciones gratuitas las cirugías de vesícula y las ecografías estructurales. Consultado sobre esto, el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, dijo semanas atrás a El País que "se va a analizar el impacto en la economía de las instituciones", pero que en un principio cree que el plan será "sustentable".

La economía del sistema de salud también preocupa al Sindicato Médico del Uruguay (SMU), que ayer, entre un paquete de propuestas que entregó al ministro Basso, se incluyó un plan para crear centros de referencia para algunas patologías, lo que evitaría que varios prestadores paguen por duplicado ciertos tratamientos.

Espacio 609: preocupación por viabilidad del sistema de salud.


El integrante del Espacio 609 en la Comisión de Salud de Diputados, Walter De León, dijo a El País que en ese sector "hay preocupación" por el abultado déficit del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), que en 2014 llegó a 375 millones de dólares.

Más allá de eso, De León aseguró que "la medicina no es barata", porque tanto a nivel de equipamiento como de la industria farmacéutica aumenta el costo. "Es un problema mundial, porque al crear un fondo nacional estamos haciendo transferencias sociales pero para cubrir sectores que no pueden aportar al sistema el valor verdadero del equipamiento y los medicamentos", explicó.

Para el legislador, otro de los componentes que pesa en el resultado del Fonasa es la composición de los pacientes en un país donde la mayoría son adultos mayores y con una tasa de nacimiento mayor en los percentiles económicos más bajos.

Más allá de eso, De León opinó que son necesarias "medidas de corrección" para asegurar la viabilidad del sistema sanitario del Uruguay. Aunque aseguró que siempre "habrá un déficit, porque se hacen transferencias sociales para asegurar a todos los ciudadanos el acceso a la medicina".

Como medida correctiva, De León propone bajar los costos de la medicina defensiva. "En Uruguay vivimos una medicina defensiva que supone costos innecesarios, porque por ejemplo hay un pedido de exámenes mayor a lo que se necesita. Los médicos piensan que tienen que mandar una tomografía y una resonancia porque tienen que estar cubiertos por si acaso", señaló.

Los costos del Fonasa, y la devolución de los aportes a aquellos contribuyentes que pagan de más, fue una discusión el año pasado, e incluso muchos en el sector del presidente José Mujica propusieron no hacer el reintegro.

SABER MÁS

Mayoría va para mutualistas.


¿Cómo se reparte la "torta" del Fonasa? La mayoría de los más de 2.300 millones de dólares de egresos que tuvo el Fondo el año pasado, terminó en manos de las mutualistas, más de 1.600 millones de dólares.

En tanto, 350 millones de dólares fueron a las arcas de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).

En tercer lugar, se colocó el dinero para el Fondo Nacional de Recursos (FNR), al que se destinaron unos 160 millones de dólares.

Y en cuarto, con poco menos de 100 millones de dólares, lo destinado al reintegro de aportes.

​Poco más de 37 millones de dólares fueron para la Sobrecuota de Inversión que se le da a los prestadores, y que en 2014 les fue retirada a Casa de Galicia, Círculo Católico y Camdel, por no utilizarla para este fin.​

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