También dice que el corredor no aumentará la velocidad

General Flores: la IMM admite que no había atascos antes de la obra

El director de Movilidad Urbana de la Intendencia de Montevideo, Néstor Campal, repasó el resultado de las principales transformaciones viales de la capital, entre las que se incluyen los polémicos corredores Garzón (una obra terminada y ajustada en lo que se podía ajustar) y General Flores (atrasado, en algún momento detenido y corregido, también en lo que se podía, sobre la marcha).

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Quedaría inaugurado "a fines de abril o comienzos de mayo". Foto: Francisco Flores.

"Si ahora yo empezara de cero a realizar el Plan de Movilidad y me preguntaran si para hacer un corredor hubiera elegido esos dos lugares, con el diario del lunes diría que no", confesó Campal, quien ocupa en la Intendencia el lugar que dejó Gerardo Urse, reasignado a un cargo jerárquico en AFE luego de ser removido por la intendenta Ana Olivera.

Campal anticipó en la Junta Departamental que el nuevo "corredor" no hará honor a su nombre: como ocurrió con Garzón, no aumentará la velocidad. Los semáforos serán los mismos que ahora, aunque indicó que en un futuro se podría mejorar la sincronización.

También admitió que la zona intervenida de General Flores no tenía problemas de congestionamiento. "Esa avenida tenía un flujo de tránsito extremadamente laxo. Es decir, había muy pocos momentos del día en los cuales se produjeran aglomeraciones o problemas que impidieran el tránsito. Entonces, yo diría que los tiempos no van a sufrir grandes cambios", declaró el director de Movilidad Urbana de la IMM.

¿Para qué?

En julio de 2013, el presidente de Cutcsa, Juan Salgado, dijo a El País que la obra de General Flores era innecesaria. "En ese lugar no se debería tocar nada. Hay problemas y nudos de tránsito muy importantes en la ciudad para encarar antes de hacer una inversión millonaria en General Flores entre Bulevar y Cuchilla Grande", sentenció. Claramente, los problemas de circulación en General Flores ocurren más hacia el centro de la ciudad.

Salgado vaticinó lo mismo con Garzón. Y no fue con el diario del lunes, sino antes de su inauguración. La Intendencia, a través de un comunicado, lo acusó de "generar alarma pública respecto a la seguridad del sistema a implementar y sus fundamentos técnicos". Mucho después, la comuna admitió los errores en Garzón.

Campal los volvió a reconocer ante la Junta, haciendo valor del "aprendizaje" que dejaron los errores cometidos. "Yo digo que el corredor Garzón nos enseñó muchas cosas: nos enseñó porque nos equivocamos; nos enseñó porque aprendimos, y nos enseñó porque en algunas cosas acertamos. Todas esas enseñanzas fueron aplicadas en el proyecto General Flores", sentenció el jerarca.

Sin fondos.

La obra de Garzón costó unos US$ 40 millones y la de General Flores, según los primeros cálculos, unos US$ 12 millones. Pero la administración Olivera se quedó sin fondos y el tema pasará en breve a manos del próximo intendente.

Como informara El País, la Intendencia pretendía endeudarse en otros US$ 70 millones con el BID (y sumar una contrapartida local de US$ 12 millones) para continuar con su Plan de Movilidad Urbana, pero la oposición le negó sus votos en la Junta Departamental, aduciendo, entre otras cosas, el "fracaso" del proyecto y la "soberbia" del Frente Amplio a la hora de abordar las transformaciones que necesita la ciudad, dejando de lado las opiniones extrapartidarias.

"El BID nos facilitó la llegada de un técnico alemán, especialista en el tema. Trabajamos con él un equipo de seis personas (...). El BID donó el costo del técnico, no teníamos con qué pagarlo", confesó Campal.

El jerarca también cuestionó la labor de la consultora japonesa que sugirió los corredores para la ciudad. La IMM —sostuvo Campal— "gastó un montón de plata en una consultoría que se suponía que tenía una cantidad de personas que entendían mucho más del tema".

DESTACADOS POR LA COMUNA.

Para buses urbanos y suburbanos

Aunque Campal no haría la obra de General Flores "con el diario del lunes", opinó que esta intervención tiene ventajas sobre la realizada en Garzón "Se ensanchó el corredor hasta tres vías, ya que el espacio lo permitía. Eso permite que un ómnibus del servicio urbano, que tiene una velocidad menor y que debe detenerse en esa parada, se detenga, y que el del sistema suburbano, que no debe detenerse en esa parada, no encuentre una interrupción que disminuya su velocidad", explicó.

No habrá paradasen esquinas.

El director de Movilidad Urbana de la Intendencia destacó otras diferencias entre General Flores y Garzón.

"Las paradas están ubicadas en las mitades de los tramos y no en las esquinas. Por lo tanto, eso permite eliminar otro motivo de interrupción, que es el que se da en un corredor de dos vías cuando hay una interrupción para el ascenso y el descenso de pasajeros, donde el resto de vehículos que vienen detrás quedan parados hasta que se produce dicho ascenso y descenso", explicó Néstor Campal.

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