A tres años de iniciadas las obras, ni siquiera ha concluido la primera etapa 

General Flores: un año de atraso y vaticinan fracaso del corredor

En octubre de 2012, semanas antes de la inauguración del Corredor Garzón, el presidente de Cutcsa, Juan Salgado, advirtió por fallas de diseño en el sistema, que mucho después fueron admitidas por la Intendencia de Montevideo. Unos US$ 40 millones de los montevideanos se utilizaron para concretar esta polémica obra.

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Las obras están atrasadas, estuvieron detenidas y no serán como la IMM pretendía. Foto: F. Flores

También se cuestionó la terminal Colón, sobre la que después la IMM también tuvo que hacer ajustes en su funcionamiento, admitiendo que su emplazamiento no es el más adecuado para los transbordos en la zona.

En su momento, las declaraciones de Salgado incendiaron la pradera. Y la Intendencia, a través de un comunicado, respondió que el empresario "podría generar alarma pública respecto a la seguridad del sistema a implementar y sus fundamentos técnicos".

El tiempo, en definitiva, le dio la razón al presidente de Cutcsa. Y será el que laude, como ocurre tantas veces, en un futuro cercano, sobre el nuevo Corredor General Flores.

Entrevistado por El País, Salgado admitió que tanto en Garzón como en General Flores las experiencias son negativas y no aportan a la buena circulación del tránsito.

"Fui acusado por la intendenta de crear alarma pública, y a la luz de lo que fue pasando simplemente dije una parte de lo que estaba mal", sentenció.

"En cuanto al Corredor Garzón, en primera instancia se sigue haciendo una inversión que no está dando ningún tipo de beneficio a la gente. En el mundo estos corredores se hacen solo con un fin: darle velocidad al transporte público sin hacer subtes, puentes, vías férreas (…). Este corredor no cumple nada de eso, en absoluto, y si vamos a General Flores nos informaron de lo que se quería hacer luego de que la obra ya estaba en su gran mayoría diseñada. Fuimos informados recién cuando Néstor Campal toma la dirección de Movilidad Urbana de la IMM, eso sí se lo tengo que reconocer, pero lo que estaba hecho no se podía hacer de nuevo", agregó el empresario.

Salgado opinó que si tuviese que invertir en General Flores, haría todo lo contrario a lo que ya se hizo. "Desde José Belloni hasta José Batlle y Ordóñez yo no haría nada. Sí gastaría en hacer algo desde Bulevar y General Flores hasta el Palacio Legislativo, que es donde se produce el cuello de botella en las horas pico".

"La estructura que ya estaba hecha en General Flores no perjudicaba en nada la vialidad del transporte", determinó el presidente de Cutcsa.

Belloni.

Salgado también criticó el intercambiador Belloni, indicando que "es aún peor lo que se está gestando allí", porque "se quiere hacer pasar a los ómnibus por ese lugar que antes no estaba y lo único que se va a lograr es una demora en los viajes". Lo mismo que ocurrió con la terminal Colón

El presidente de Cutcsa también dijo que "el lugar donde está ubicado el intercambiador tiene problemas de seguridad a la entrada y salida de coches y aún así siguen con las obras".

"Nosotros queremos alertar que en todo lo que sea para perjudicar al servicio (como la construcción de los corredores y el intercambiador) vamos a estar claramente en contra", advirtió Salgado.

"Acá hay que agilitar, cuando los candidatos a intendentes tienen la varita mágica y enseguida hablan del transporte… No, no es así, acá hay que hablar del tránsito, los ómnibus no pueden volar, hay que crear las condiciones para que el transporte pueda tener facilidad para transitar", sostuvo.

El empresario también aludió al anterior director de Movilidad de la Intendencia, Gerardo Urse (hoy con un cargo jerárquico en AFE). "Que quede claro: este director Campal que entró ya tenía todo hecho; él no tiene nada que ver, acá los responsables son los que también ejecutaron el Corredor Garzón".

El tema está sobre la mesa de los candidatos a la Intendencia de Montevideo y es una de las principales preocupaciones que los vecinos arrastran desde hace un par de años. Es que más allá o más acá, el próximo intendente de Montevideo deberá deliberar cuál será el futuro de las obras y, en todo caso, el mejoramiento de las mismas.

Obras.

Con un año de atraso en las obras del Corredor de General Flores y aproximadamente unos US$ 2.138.000 que solamente le quedaron a la Intendencia para ejecutar, sigue el desarrollo de la primera etapa del Plan de Movilidad para esa zona de Montevideo.

La intervención en la avenida General Flores estaba prevista que comenzara en septiembre de 2011, y que concluyera en dos años. Nada de eso sucedió. Comenzaron en marzo de 2012 y a tres años ni siquiera la primera etapa (que va desde José Belloni hasta Batlle y Ordóñez, ex Propios) culminó.

La Intendencia se desfinanció, entre otras cosas por el gasto de más que tuvo que asumir con el Corredor Garzón.

Según lo que estaba previsto, se usarían para General Flores US$ 11 millones, pero cuando comenzaron las obras, solamente se contaba con US$ 2 millones, debido a que los restantes US$ 9 millones debieron ser usados para Garzón, según datos a los que accedió El País.

Esos US$ 9 millones luego fueron puestos por la IMM a fin de poder continuar con la primera etapa.

Por lo menos hasta junio de 2013 tanto el Corredor Garzón como las obras en General Flores, el Intercambiador Belloni y obras anexas sobre la calle Agraciada, involucraron un gasto que ronda los US$ 109 millones.

Según el estimativo de varias fuentes vinculadas a la actual administración de Ana Olivera, el gasto a marzo de 2015 ronda el entorno de los US$ 120 millones, donde entre otras obras se encuentra el ensanche nuevamente de Garzón, luego de que ya se había terminado la obra.

Las obras en General Flores estuvieron paradas algo más de un mes y medio. En esas fechas, según Campal, se hicieron modificaciones respecto al proyecto central (las tres sendas, las posiciones de las paradas y la coordinación de los semáforos) en conjunto con los representantes de las empresas transportistas y técnicos entendidos en el tema.

ÁMBITO MUNICIPAL.


Intendencia asegura que no será otro Garzón.


Según la comparación hecha por el director de Movilidad Urbana, Néstor Campal, entre el corredor Garzón y el de General Flores, este último atenderá la problemática de las paradas (por ser muy angostas y estar prácticamente pegadas al cordón a escasos centímetros de donde pasan los ómnibus), además del ancho por donde transita el transporte.

El jerarca aseguró que en General Flores "hay margen para atender esos reclamos, porque ya de por sí las sendas son bastante más anchas que otras avenidas". Tal es así que supuestamente los ómnibus podrán sobrepasarse entre sí, algo que no se contempló en Garzón y de lo que se quejan los trabajadores de las líneas de ómnibus.

Otro de los puntos que se tuvieron en cuenta fue puntualmente el cruce entre Batlle y Ordóñez y General Flores, donde se encuentra la circunvalación de la Plaza del Ejército, que cuando llueve fuertemente se torna intransitable porque se inundan las calles.

También se preveía hacer modificaciones en Belloni y en Avenida Italia: en ambos casos se pensó en el ensanche de las vías.

"Si los partidos Blanco y Colorado lo hubiese votado, se habría hecho todo lo que estaba previsto en las dos etapas", se quejó Campal.

Un tema que hereda el próximo intendente.


El plan del equipo de Movilidad de la Intendencia para la segunda etapa de General Flores —que comprende el tramo de Avenida José Batlle y Ordóñez hasta el Palacio Legislativo—, consistía en usar las calles colaterales en ambos sentidos (Marcelino Sosa rumbo al sur y José L. Terra al norte) para descongestionar el tránsito por la avenida, además de ensanchar la misma.

Esta parte de la obra está en el debe de la Intendencia, ya que según explicó Campal, todo dependerá de la nueva administración que asuma el gobierno departamental y de que se pueda someter a votación nuevamente el préstamo del BID.

Como diera cuenta El País, la oposición negó sus votos al Frente Amplio para que la IMM obtenga un nuevo préstamo, por la disconformidad con los resultados del Plan de Movilidad y la forma en la que el tema fue tratado políticamente.

CUATRO FOCOS EN EL TEMA.


Transportista - Juan Salgado - Presidente de Cutcsa.


"La estructura que había en General Flores no perjudicaba en nada la vialidad del transporte" , determinó el presidente de Cutcsa. Salgado también criticó el intercambiador de Belloni, indicando que "es aún peor lo que se está gestando allí". "Lo único que va a lograr es una demora en los viajes", sentenció.

La Intendencia - Néstor Campal - Director de Movilidad Urbana


El director de Movilidad Urbana de la Intendencia de Montevideo, Néstor Campal, dijo a El País que el corredor "más o menos podría estar transitable a mediados de abril o principios de mayo", para que recién allí comience su período de pruebas y "se ajusten los semáforos al igual que la iluminación".

Frente Amplio - Lucía Topolansky - Candidata a Intendente.


Lucía Topolansky aseguró a El País que "este tema es para sentarse y hablarlo tranquilamente con los técnicos y especialistas en el tema".

"Ya lo dije hasta el cansancio, pero parece que no se quiere entender. Todas las ciudades modernas tienen corredores, porque es un forma de organizar el tránsito".

Concertación - Álvaro Garcé - Candidato a Intendente.


"No es un corredor, es un trancador; le pedí a la Intendencia que detenga cuanto antes esa obra absurda. Basta simplemente recorrer General Flores: en la parte donde no se le metió mano se puede transitar tranquilamente, en cambio donde se construyó este corredor, el transito es mucho más complicado".

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