Juan Castillo

"Los que ganan cuantiosas fortunas deben aportar más"

Después de 30 años de estar vinculado al movimiento sindical, el vicepresidente del Frente Amplio, el comunista Juan Castillo, asumirá la Dirección Nacional de Trabajo. Su misión será la de evitar conflictos.

—¿Cómo encarará su tarea al frente de la Dirección Nacional de Trabajo?

—Mi idea sigue siendo priorizar y hacer un esfuerzo sostenido para privilegiar los ámbitos de negociación colectiva, porque cuanto más y mejor negociación pueda haber, mejor se va a desarrollar la lógica del trabajo. Al mismo tiempo, esto puede llegar a evitar los niveles de conflictividad, sin soñar o pensar que no van a existir los conflictos.

—¿Esta intención de evitar la conflictividad está relacionada a la lógica de integrar a los empresarios y sindicalistas en las direcciones del MTSS?

—Esto es una novedad, ojalá que podamos adelantarnos a los conflictos y prever en dónde se pueden desarrollar los conflictos. Ayer leía que sectores de empresarios decían que no les cayó en gracia nuestra designación, bueno por suerte a los que declararon en forma más negativa yo no los conozco, son recién llegados a la dirigencia empresarial. Con los que he participado en las diferentes negociaciones, al menos nos dan una carta de crédito y apuestan a lo que podamos hacer. A mí me gustaría, me encantaría, que los empresarios que me critican al final de nuestra gestión tengan que hacerse una autocrítica.

—Al ser un año presupuestal siempre se genera conflictividad a nivel público. ¿Cómo va a manejar eso?

—Todavía no hemos debatido. Seguramente esta sea una preocupación que Ernesto Murro nos trasladará. Nadie que viva en este país, y que esté vinculado al quehacer social y político, puede hacerse el distraído ante los anuncios de que la economía a nivel mundial está sufriendo turbulencias y de que eso puede salpicar a la región y a nuestro país, yo también lo he asumido. En un escenario donde tal vez la proyección de crecimiento económico no sea igual a los períodos anteriores, en ese marco hay que extremar la agudeza y el ingenio para buscar de qué forma podamos mejorar la calidad de vida de los uruguayos.

—Ha pasado en algunas ramas de actividad que empresarios se han querido descolgar de los convenios colectivos alegando dificultades económicas ¿Qué se puede esperar de acá a los próximos cinco años?

—Tendremos que trazar coordenadas y ver qué estrategias seguimos. De todas formas, si fuera solo por lo que uno conoce hay que recordar que los descuelgues son un instrumento que tiene aquel sector de empleadores donde objetivamente no se tenga margen para otorgar los aumentos convenidos, y en ese marco están todas las garantías para los trabajadores y empleadores. El mecanismo existe, lo que se debe presentar en ese momento para solicitar el descuelgue son los libros, las cuentas, donde se marca que efectivamente se padece una situación distinta al resto de la economía y en ese caso se atenderá. Digo esto porque los trabajadores también, en su momento, hemos tenido que aceptar que hay que negociar y convenir un descuelgue. Pero, insisto, para que eso suceda lo que hay que demostrar es que no se está en condiciones económicas que permitan ajustar los salarios tal cual se ha convenido.

—¿La relación de 30 años que tiene con el movimiento sindical no influye a la hora de tomar decisiones?

—Espero que no; hay un vínculo muy fuerte, yo vengo de ahí y el Pit-Cnt sigue siendo una de mis casas. El Frente y el PCU es otra de ellas, tengo varios lugares de referencia. Es la primera vez que alguien del partido ocupa este cargo y por eso el desafío es enorme. De la misma forma que recibí una invitación personal para formar parte de este equipo, la respuesta fue colectiva, consulté al movimiento sindical y al partido. Todos coincidían en que la responsabilidad es enorme, el desafío es muy grande, la mochila es pesada, pero hay una confianza de que estoy en mi hábitat natural.

—En una declaración del Partido Comunista se cuestionó la forma "inconsulta" en que el presidente electo Tabaré Vázquez armó su gabinete. ¿Generó malestar?

—Sí, nos dejó en una posición incómoda, tal vez por lo innovadora. Esta es la tercera vez que conquistamos el gobierno como Frente y no es que haya un patrón único de cómo se tiene que asumir y resolver, simplemente allí lo que manifestamos públicamente fue nuestra opinión de que si es por nosotros nos hubiera gustado ser partícipes de este mecanismo colectivo de formar el equipo de gobierno. Y no resta para nada, ni nos queremos arrogar un papel que nadie nos confirió. La ciudadanía eligió como presidente a Tabaré Vázquez, él tiene su derecho, pero bueno, a nosotros nos parecía que hubiese sido menos traumático, al menos conocer la decisión antes que en una conferencia de prensa.

—¿Está de acuerdo con que todo el poder económico haya quedado en manos del vicepresidente Danilo Astori?

—No es sorpresa, no ha sido sorpresa lo que pasó en el primer gobierno de Vázquez, no fue sorpresa la continuidad en el segundo gobierno y menos es sorpresa ahora. Astori es una persona de confianza del presidente electo, es experiente y por último, cuando un país tiene una economía marchando de la manera que lo está haciendo, nosotros podemos esgrimir algunas diferencias puntuales, pero en líneas generales estamos de acuerdo.

—¿El famoso giro a la izquierda quedó descartado con esta designación?

—Apareció acuñado, particularmente a los que nos identifican como "Grupo de los ocho", este término como que queremos un giro a la izquierda; bueno no es responsabilidad nuestra, no nos encasillamos en eso.

—¿El aumento del IRAE está sobre la mesa en un tercer gobierno del Frente?

—Está como lo dice el programa, como lo acordamos. Había sido motivo de confrontación interna, de debate, de polémica en el Congreso muy fuerte... Pero, finalmente, esta resolución que está expresada en el programa es la que lauda la definición. Nosotros no podemos insistir más sobre eso, se va a buscar los mecanismos que efectivamente traten de colocar la lógica que los sectores de la vida económica y productiva que más se beneficien aporten más para el conjunto de los uruguayos. Es más o menos parafrasear a Vázquez cuando decía que pague más el que tiene más.

—Pero Vázquez también dijo que no iba a colocar más impuestos

—Sí y no es más, se puede trabajar sobre la base de los mismos... priorizar cómo nosotros somos efectivamente más concisos a la hora de que los que estén generando riquezas, ganando cuantiosas fortunas, puedan y deban aportar más y nosotros distribuir mejor la riqueza, porque todavía hay sectores en exclusión y pobreza.

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