Tras dos jornadas de declaraciones, el juez Julio Olivera procesó con prisión a un funcionario del BPS por abuso innominado de funciones. Se trata del gerente interino de la Tesorería del organismo.
La maniobra por la cual se lo procesó consistía en retener cheques de algunas empresas que pagaban sus obligaciones y dejar pasar unos días antes de ingresarlos para permitir que esas empresas pudieran cubrir esos cheques, recién después los entregaba al BPS. Sin embargo, figuraban como ingresados a la institución el día que eran entregados por las empresas
Ayer declararon 14 personas entre empresarios y funcionarios del BPS y hoy lo hicieron otras 10. La denuncia fue ratificada por el presidente del BPS, Ernesto Murro, hoy en el juzgado.
El abogado defensor de algunas de las empresas, Juan Fagúndez, explicó hoy a Telemundo 12, que lo que se denuncia es que las empresas entregaban el cheque para cubrir los haberes en tesorería del BPS el día del vencimiento.
Pero como "la empresa ese día todavía no cobró de sus deudores los dineros de lo que fuere para cubrir cheques", le pedía a Tesorería que "aguantaran" el cheque hasta el plazo real de vencimiento del mismo, que es de 15 días. Ahí, dependiendo de las empresas se depositaban los cheques a cierto número de días de vencido el pago, dependiendo "de la necesidad de la empresa para tener fondos para cubrir los cheques".
Según la denuncia del directorio del BPS, tras una investigación interna, funcionarios de la Tesorería de Recaudación "aguantaban cheques" aún sin fondos con los que las empresas pagaban los aportes previsionales a fin de evitarles el pago de multas y recargos. En su momento, el actual procesado fue separado del cargo y sumariado.
Los empresarios que declararon manifestaron que no pagaron al funcionario detenido a cambio que les retuviera cheques, informaron fuentes del caso.
El propio funcionario afirmó que la práctica de retener cheques venía de antes que él asumiera, que era "una gauchada" y que los otros empleados acataban sus órdenes en este tema, añadieron las fuentes.
Para Fagúndez ningún funcionario hacía la maniobra con "ánimo de perjudicar" al banco, sino que era para "dar una mano a los empresarios, para dar aire". Eso, según explica el abogado, lo lleva a pensar que "no hay ningún tipo de dolo e intención para cometer un delito con respecto al organismo".
En base a EL PAÍS y Telemundo 12