FOTOGALERÍA

Otro frenazo para el corredor

El cordón de la vereda de General Flores quedó alto para las plataformas de los ómnibus.

Cuatro veces fue postergada la inauguración de las obras del corredor de General Flores. Foto: M. Bonjour
Cuatro veces fue postergada la inauguración de las obras del corredor de General Flores. Foto: M. Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Fernando Ponzetto
Foto: Fernando Ponzetto
Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour

El corredor de General Flores sigue en boxes y permancerá así por lo menos hasta fines de agosto o las primeras semanas de septiembre, según confirmó a El País Máximo Oleaurre, director de Transporte de la Intendencia.

Ahora se conoció que la altura de los cordones en las paradas del corredor impide utilizar las plataformas para discapacitados de los ómnibus.

Por ese motivo, las empresas del transporte colectivo tendrán que modificar el sistema para adecuarlo a los cordones. Hasta que no se realicen los aprestos técnicos no habrá inauguración. Las empresas deberán hacerse cargo de los ajustes que implican un gasto de entre 250 y 300 dólares por cada unidad.

La reparación deberá alcanzar a unas 300 unidades que cuentan con plataforma para discapacitados.

Fuentes municipales y de las empresas de transporte indicaron a El País que cuando se planificó la obra de General Flores las unidades utilizaban un modelo de plataforma diferente al que se instaló luego de iniciados los trabajos. No obstante, los empresarios del transporte subrayaron que todas las modificaciones referidas a los ómnibus son reguladas por las reparticiones técnicas de la propia Intendencia de Montevideo, cuyos técnicos estaban al tanto de los cambios en las unidades.

Una más.

La inauguración de la obra viene siendo una perfecta sucesión de suspensiones. Hasta hace un mes en la Intendencia de Montevideo pensaban inaugurarlo en los primeros días de mayo. Pasaron los meses de junio, julio y comenzó agosto y no se cortó la cinta.

Por tanto, una nueva postergación ya está sucediendo, aunque no se diga de manera explícita.

En principio se pensaba comenzar los trabajos en el mes de septiembre del año 2011, pero debieron pasar seis meses para el comienzo efectivo de las obras.

Recién en marzo del año 2012 la Intendencia de Montevideo comenzó con la limpieza de las veredas y el retiro del alumbrado público que se encontraba en el cantero central de General Flores.

El plan de obras estipulaba que se terminaran los trabajos dos años después de ser iniciados, es decir, en marzo de 2014. Faltando un mes para llegar a la fecha, aún no estaba hecho ni el 50% de lo proyectado. En ese momento la Intendencia de Montevideo admitió que existió "una desfinanciación".

La segunda fecha pautada para el corte de cinta fue marzo de 2015. La Intendencia tampoco pudo cumplir ese objetivo porque "se robaron el cableado de luz del corredor", según había indicado en su momento el director de Movilidad de la anterior administración departamental, Néstor Campal.

La última fecha que había fijado la Intendencia era "para dentro de un mes", según indicó la actual directora de Movilidad, Beatriz Tabacco en abril pasado.

Más problemas.

Cuando en abril se iniciaron las pruebas en el corredor con las unidades nuevas de los ómnibus y el despliegue de sus plataformas, se detectaron "algunos problemas técnicos".

Ante esa situación, el intendente Daniel Martínez mandó postergar la puesta en funcionamiento para que se volviera a revisar los procesos vinculados a la ingeniería del corredor, según dijeron a El País fuentes de la Intendencia.

"No es un problema del corredor, es de algunas rampas que no alcanzan. No es un problema mecánico, hay que ajustar la secuencia. Modificando la forma de apertura de las mismas rampas se soluciona", aclaró Oleaurre.

En las empresas de transporte creen que no hubo coordinación suficiente entre los responsables de la obra y los técnicos de la División Transporte a la hora de definir la altura de los cordones. No obstante, las cooperativas y Cutcsa resolvieron hacerse cargo de las reparaciones y ajustes.

"Estamos trabajando para inaugurarlo lo antes posible, en principio se manejaba una fecha, verificamos algunas cosas y hubo que hacer algunos ajustes en lo que teníamos planificado. Estimo que entre fines de mes (agosto) y principios de septiembre lo estamos inaugurando", expresó.

El corredor de General Flores mide 8,2 kilómetros de largo, con paradas cada 400 metros. En el presupuesto original se estimaba que podría costar entre US$ 12 millones y US$ 15 millones. La inversión se pagaría con un crédito de US$ 100 millones que otorgó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para obras en el sistema de transporte de Montevideo.

Mala experiencia.

El fantasma de los problemas técnicos y de diseño generados en el Corredor Garzón sigue sobrevolando la Intendencia. El Plan de Movilidad implementado durante la gestión de los intendentes Ricardo Ehrlich y Ana Olivera, que en principio suponía la instalación de seis corredores, quedó en apenas dos, según confirmó a El País el director de Transporte Oleaurre.

La obra del Corredor Garzón, objeto de múltiples críticas, no cumplió con el objetivo de lograr más agilidad en el transporte y mejorar los servicios a lo largo de sus seis kilómetros y medio de extensión.

Comenzó con un presupuesto de US$ 26.861.662 durante la administración municipal del intendente Ehrlich. Cuando la entonces intendente Olivera inauguró la obra, en diciembre de 2014, se supo que el costo real fue de U$S 49.273.652.

En enero de 2015 la intendente Olivera reconoció a El País que el Corredor Garzón fue un error de la comuna. "Cuando uno hace algo pensando que va a favorecer y sale lo contrario, tiene que decir nos equivocamos, no hay justificativo de ningún tipo", dijo.

A pocos días de haber sido electo, el 14 de mayo de 2015, el intendente Martínez dijo no coincidir con el concepto de los "corredores" y que pensaría si se continuaba con las obras de General Flores.

Teniendo en cuenta los problemas ocurridos en Garzón, la Intendencia abrió un diálogo con las empresas de transporte y los sindicatos. Hubo un período de suspensión de los trabajos para incluir las sugerencias. Una vez alcanzado el acuerdo, se retomó la obra.

Oleaurre anunció que no habrá una inauguración formal. Dijo que la administración "no tiene previsto darle mayor trascendencia" al acto de inauguración y que no habrá corte de cinta.

La decisión marca distancia con lo ocurrido en ocasión de la presentación en sociedad del Corredor Garzón. Ese día los intendentes de Montevideo, Ana Olivera, y de Canelones, Marcos Carámbula, hicieron un gran acto con la presencia del entonces presidente José Mujica y varios de sus ministros.

De todos modos, Oleaurre defendió el objetivo general de la obra y aseguró que puede acelerar el movimiento del transporte colectivo y privado por la zona.

"La gran ventaja del corredor es que independiza el transporte (colectivo) del tránsito común y unifica la infraestructura para todo el sistema, tanto el de Montevideo como el suburbano. La idea es dar mayor velocidad, pero hay una limitante en la distancia de las paradas y de los semáforos que hay que armonizar, pero en principio se tiene pista libre para hacer un recorrido sin interferencias", indicó Oleaurre.

Lento proceso de construcción.

La infraestructura principal del corredor General Flores está pronta. Sin embargo, todavía quedan por resolver algunos detalles que impiden su rápida puesta en funcionamiento. La altura de los cordones de las veredas no coincide con el de las plataformas para discapacitados instaladas en los ómnibus. Por ese motivo, las empresas deberán arreglar los sistemas de apertura de las rampas. Además se está desarrollando la "sincronización" de los semáforos.

Una vez culminadas las obras principales, un grupo de indigentes se apropió de las paradas e instaló allí fogones y pertenencias para dormir. El lugar también se volvió una pista para picadas de motos durante la noche, estacionamiento de carros de caballos, y un foco de insalubridad en varios puntos, según denunciaron los vecinos.

Oposición pide saber detalles de la obra.

El pasado 4 de agosto el edil nacionalista por Montevideo Diego Rodríguez Salomón presentó un pedido de informes ante la Junta Departamental por la situación del corredor de General Flores. Al respecto, el legislador solicitó a la Intendencia que se le informen las razones por las que todavía no se ha inaugurado la obra.

Rodríguez preguntó también por el costo que le ocasionará a la Intendencia de Montevideo el atraso en la inauguración del corredor.

Además consultó sobre si la comuna ha corregido el funcionamiento de los semáforos en el mencionado corredor, siendo que la Administración aducía que era un tema que le faltaba.

Por otro lado, el edil consultó sobre quiénes son los responsables de la realización del corredor. Pide que se aclare con precisión los nombres de las empresas, personas y qué responsabilidades tuvieron en la obra.

Finalmente Rodríguez recordó que en el mes de abril pasado la directora de Movilidad Urbana de la Intendencia, Beatriz Tabacco, anunció que faltaban pocos detalles para inaugurar el corredor de General Flores. También dijo que el intendente Martínez prometió que se inauguraría en julio.

"Casa" de indigentes y pista de carreras.

La demora en la construcción del corredor de General Flores tuvo una consecuencia inesperada: el lugar terminó convirtiéndose en pista para picadas de motos durante las horas de la noche y dormitorio de indigentes en los flamantes refugios de las paradas de ómnibus.

Los vecinos de la zona vivieron un verdadero calvario a lo largo de la remodelación. Algunos de ellos creen que la obra no tiene ningún sentido. "Como estaba antes era impecable, acá no teníamos problemas de tránsito, esto te lo voy a decir clarito: es una verdadera joda", dijo Roberto Sanabria a El País en abril pasado.

El hombre, que trabaja en la parada de taxis de General Flores y Guarapirú, destacó que hay problemas de seguridad en la zona.

Alejandra Area vende flores en la esquina de General Flores y José Possolo desde hace 16 años. Dijo que la situación es "indignante". "¿Cuánto llevan con todo esto? Ya no se puede más, vayas a la parada de ómnibus que vayas, hay gente durmiendo, con cartones, y hacen sus necesidades ahí mismo. Estoy podrida, no puedo trabajar en paz, día por medio te están robando, es indignante", señaló.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)