LAS TRADICIONES DEL CAMPO EN EL CAMPO

Una fiesta dedicada a la figura del niño rural

La Patria Gaucha invita a un aula escolar con granja incluida y a sus ranchos moldeados en barro.

Un rancho del siglo XIX reconstruido para la edición 32 de la Fiesta de la Patria Gaucha de Tacuarembó. Foto: N. Araújo
Un rancho del siglo XIX reconstruido para la edición 32 de la Fiesta de la Patria Gaucha de Tacuarembó. Foto: N. Araújo

Tres escuelas rurales llegaron a la Fiesta de la Patria Gaucha para que sus alumnos se luzcan enseñando a niños de la ciudad cómo se desarrolla la vida en el campo.

Para eso se ha montado una representación de una granja en uno de los stands presentes en el mayor evento cultural de Tacuarembó.

Las Escuelas 79 de Rincón de Pereira, la 31 de Batoví y la 43 de Toscas de Caraguatá están proponiendo un modelo de granja en donde se despliegan tres proyectos.

Uno alude al misterio de la vida a través de la tecnología usada en la producción de pollos. Los otros proyectos presentan el sendero de las pitangas, una forma de mostrar las riquezas de la flora autóctona, y una serie de productos naturales en base a cultivos de frutas y verduras.

“Como el tema de esta edición 32 de la fiesta es el niño rural, tratamos de que los propios niños que viven en el campo muestren a los demás qué es lo que se produce y cómo se vive en el campo”, dijo la maestra Milagros Blanc.

“Por eso la granja permite también ver acá cerdos, aves, cultivos, un cargador aéreo, en fin, todo lo que hay en un establecimiento de ese tipo en el campo”, agregó la docente.

Rancho vivo.

“A poncho y espuela” es una sociedad criolla que desmontó en la Patria Gaucha con una propuesta de tradiciones que ha sido muy bienvenida. El nombre de esta agrupación formada en 1987 en Melo responde a la jineteada del llamado Basto Oriental y en su historia se destaca la preocupación por investigar cada propuesta presentada.
Este año expone un rancho de 1862 de la zona de Cerro de las Cuentas, que le perteneció a la familia de la señora Delfina Sosa. Cuando para construir el rancho original en aquel paraje se hicieron los movimientos de tierras aparecieron cuentas y luego se supo que eran de los indígenas; por eso la zona se le llama Cerro de las Cuentas.

Se trata de un centro poblado sobre la Ruta 7, en el departamento de Cerro Largo. “Para la representación se logró conseguir los platos, cubiertos morteros, sartenes, ollas de la época de la misma familia fundadora del pueblo, que están siendo utilizando por los integrantes de la aparcería”, dijo el director de Turismo de la Intendencia arachana Eduardo Yáñez. “Estamos utilizando todo de la dueña, máquina de coser, vitrina y cámara de foto, moldes de velas para iluminarse, mortero de hacer queso, espumaderas y cucharones de la familia; por eso decimos que es un rancho vivo”.

“A poncho y espuela” fue el año pasado la ganadora por quinta vez del premio principal de la Patria Gaucha y tuvo el mejor conjunto de jinetes.

Barro esencial.

Varios meses antes de la fiesta, hombres y mujeres vinculados al campo, de todos los departamentos que participan de la Patria Gaucha, comienzan a diseñar ese tipo de ranchos que representan la historia de sus pagos.
Para desarrollar la técnica de armado, las aparcerías se informan con abuelos, tíos y todos aquellos que puedan testimoniar la conexión con la tierra de antaño.

María Eliza Rodríguez es una de las mujeres que se descalzó y comenzó a pisar barro para hacer un rancho, luego de haber cargado tierra negra con estiércol de caballo y de haber armado una montaña enorme.

Con la alegría que demuestran todos los que se acercan a la Laguna de las Lavanderas, ella misma preparó el barro, espeso y pegajoso, para luego revestir la paja o la madera de las paredes del rancho.

Otros construyeron las paredes con terrones cortados con una pala, pero también se ven de palo a pique (postes clavados en tierra bien apisonada). También se utiliza la técnica de la pared de fajina, con ramas trenzadas y recubiertas de barro. Algunas aparcerías llevaron paja y colocaron tacuaras a lo largo de lo que sería la pared, atadas a los palos por sus extremos y con paja arrollada o torcida y bien embarrada, lo que llaman chorizos.

En el guardapatio se ven arados, yugos, morteros para moler granos, faroles a querosene, ruedas de carretas, sulkies e incluso algunas escopetas de inicios del siglo XX.

Toda decoración sirve para darle a los ranchos aires arcaicos como los que respiraban los pobladores del interior entre los años 1800 y 1950.

A pura danza y corcoveos

En la jornada de hoy se inaugura la actividad criolla en la Fiesta de la Patria Gaucha. Habrá actividades de destreza campera en horas de la tarde, en el ruedo que lleva el nombre “Don Homero Formoso”. Comienzan asimismo las pruebas de rienda y las jineteadas desde la hora 8:00 y hasta las 19:00. Ayer quedó inaugurado el escenario que este año se denomina “Washington Benavides”, en homenaje al profesor de literatura, poeta y autor de canciones populares. Allí seguirán presentándose cuerpos de baile y artistas que llegan de todo el país.

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