CASO BALCEDO

Fiege: "Me dicen que me declare culpable si quiero volver a ver a mis hijos"

La pareja del sindicalista argentino se encuentra presa en la Unidad N°5 Femenino de Colón.

Marcelo Balcedo y Paola Fiege trasladados a Maldonado para ser indagados. Foto: Ricardo Figueredo
Paola Fiege trasladada a declarar en Maldonado. Foto: Ricardo Figueredo.

Paola Fiege, la pareja del sindicalista argentino Marcelo Balcedo, dijo que está dispuesta a "tener 50 policías alrededor" si le permiten cumplir prisión domiciliaria para estar junto a sus hijos.

En declaraciones a Informativo Sarandí, Fiege sostuvo que vive en Uruguay desde hace 11 años y que no tiene "nada que esconder". Afirmó no estar al tanto de los presuntos vínculos delictivos que se le adjudican a Balcedo y denunció irregularidades tanto a la hora de ser detenida como dentro de la cárcel.

Según Fiege, su detención y la de su esposo se debe a que en el diario Hoy de La Plata se denunciaron irregularidades en el Plan Quinta, mediante el cual el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner entregaba un kit para madres que incluía cuna, sábanas, frazada y otros elementos básicos y la realización de controles médicos obligatorios.

El vicemnisitro de Salud del gobierno kirchnerista en ese momento, que es investigado por las presunta irregularidades del plan, es Nicolás Krpelak, hermano de Ernesto Krpelak, el juez que ordenó la detención de Balcedo y Fiege.

"Nunca me llamaron a declarar y la causa supuestamente es de 2015. Nunca me llamaron para que vaya a defenderme. El 24 de diciembre mandaron la alerta roja, cuando estaba con mis hijos en casa esperando a Papá Noel, el juez levantó la feria judicial para emitir una alerta roja diciendo que estábamos prófugos", denunció la mujer.

Fiege se encuentra privada de libertad en la Unidad N° 5 Femenino, ubicada en Colón, cumpliendo una prisión preventiva de 120 días por su presunto vínculo en los delitos de lavado de activos, tráficos de armas, contrabando y apropiación indebida, por los que su esposo es investigado en Uruguay.

La mujer denunció que la situación de las mujeres presas en ese lugar es "infrahumana". "Para cualquier mujer, esto es indigno, vi ratas comer la comida de los policías y los operadores", afirmó.

Asimismo, manifestó que cuando denunció las condiciones en que se encontraba empezó a recibir "reprimendas", tales como trasladarla a una celda donde no tiene baño: "Después de cierta hora tengo que hacer en un balde", comentó.

Paola Fiege escuchó tranquila la acusación del fiscal Morosoli. Foto: F. Ponzetto
Paola Fiege. Foto: F. Ponzetto

Fiege aseguró que desde el día número 13 de su detención, está siendo "extorsionada" para que se declare culpable de los delitos por los que se la acusa, aunque ella sostiene que es inocente y que no estaba al tanto de la situación de su pareja. "Me dicen que me declare culpable, porque es la única forma de ver a mis hijos; me lo están diciendo todos los días", afirmó.

Consultada sobre las propiedades incautadas que se encuentran a su nombre, Paola Fiege dijo que confía en Balcedo. "Si el me dice 'firmá acá', yo firmo, no tengo por qué dudar de él", sentenció.

La situación de sus hijos

"Estoy dispuesta a que me pongan 50 policías alrededor pero quiero ver a mis hijos", dijo Fiege a Informativo Sarandí.

La mujer cuestionó su detención por "riesgo de fuga", ya que asegura que no tenía intención alguna de salir del país: "Vivo desde 2007 acá, pagué el colegio de mis hijos por adelantado como todos los años, cuando me detuvieron estaba volviendo a mi casa. Yo lo único que quiero es estar con mis hijos", afirmó.

Contó que cuando ingresó a la cárcel, "me hicieron desnudarme, abrir las piernas y agacharme delante de un hombre", y explicó que no ha permitido que los menores la visiten porque le parece "muy doloroso que ellos tengan que sufrir lo que yo sufrí".

Marcelo Balcedo y Paola Fiege trasladados a Maldonado para ser indagados. Foto: Ricardo Figueredo
Fiege trasladada a Maldonado para ser indagada. Foto: Ricardo Figueredo

Fiege también denunció irregularidades en el trato policial hacia sus hijos y a la hora de cumplir órdenes judiciales. En primer lugar, señaló que cuando su hijas de dos años fue mordida por una víbora e internada, la jueza María Helena Mainard dio la orden de que pudiera visitar a sus hijos los días jueves 8, viernes 9 y sábado 10 de febrero durante una hora.

Sin embargo, según Fiege esto "se cumplió solamente el viernes". "Fui a ver a mi hijos y cuando fui había 9 o 10 policías filmando con una cámara, la nena se asustó mucho. ¿Cómo haces para contener a una nena que estuvo al borde de la muerte en una hora?", cuestionó.

También contó que el día en que fue detenida al ingresar a la mansión ubicada en Playa verde, sus tres hijos fueron "encerrados en un cuarto" por los efectivos y su hija menor "se hizo pis" en la habitación por la situación que tuvo que vivir.

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