El MTSS pidió al Sunca plazo para negociar; fideicomiso de Arana toma fuerza

FA se resiste a parar el Antel Arena y busca alternativas

Ayer, cuando el sol empezaba a templar la mañana y los 150 obreros que trabajan en la obra del Antel Arena llegaban a su penúltimo día laboral, se encontraron con una comunicación del Ministerio de Trabajo firmada por el director nacional de Trabajo, Juan Castillo.

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Arana quiere tomar el ejemplo de UTE para el parque eólico de Pampa. Foto: M. Bonjour

La misiva estaba dirigida a Teyma, Antel y el Sunca. "Debido a que se están realizando importantes conversaciones a nivel ministerial en la búsqueda de una alternativa del proyecto Antel Arena le estamos solicitando postergar por 48 horas el cuarto intermedio previsto", escribió Castillo.

La nota fija una reunión para el jueves a las 15 horas y por ende estira un día más las tareas en el predio del desaparecido Cilindro Municipal.

Por estas horas el gobierno analiza alternativas para evitar paralizar la construcción del Antel Arena.

En el Frente Amplio toma fuerza la creación de un fideicomiso, como propuso el edil de la Vertiente Artiguista, Mariano Arana, que sea administrado por República Afisa, un instrumento utilizado por UTE para el proyecto eólico Pampa en Tacuarembó.

El Movimiento de Participación Popular (MPP), el Partido Comunista y la lista 711 del vicepresidente Raúl Sendic apuntalan esta idea, de la que incluso se habló en una bancada de la coalición de izquierda.

La diputada del MPP Susana Pereyra, por ejemplo, insistió en que la obra no puede detenerse ni pasar a privados. "La de Arana es una propuesta interesante (...) no nos gustaría que termine con fondos privados", dijo la diputada a El País.

Pereyra señaló que para el MPP "la propuesta original era buena", en referencia a que la obra fuera financiada por el Estado. La legisladora dijo que los privados "tienen otros intereses" y a diferencia de ello, el Estado "no mira la conveniencia económica, sino lo abarcativo o social y difícilmente un privado lo mire desde esa arista".

El director nacional de Trabajo, reconoció que se está analizando el fideicomiso. "Hay una propuesta con variables distintas pero con el objetivo de que haya Antel Arena en los plazos previstos", aseguró Castillo a Telenoche.

El gobierno analiza también propuestas de privados. Fuentes de la empresa Teyma, encargada de la construcción del Antel Arena, dijeron a El País que la firma está negociando con el gobierno y que una de las propuestas que está sobre la mesa es hacerse cargo de la inversión parcial o total de la obra y la forma en que podrían hacerse del reembolso. El País intentó una comunicación formal con la empresa, donde una funcionaria aseguró que la orden es no hacer declaraciones.

El dirigente del sindicato de la construcción, Faustino Rodríguez, que está en contra de que la obra deje de ser pública, dijo a El País que desconoce las negociaciones de Teyma con el gobierno.

En la obra ayer todos mantenían la expectativa en una reunión que les informaron sería "clave" para el futuro del proyecto, entre el presidente Tabaré Vázquez y los ministros de Trabajo, Ernesto Murro, y de Economía Danilo Astori. Ayer en la residencia de Suárez y Reyes el presidente recibió a Murro y al subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, pero el centro de la reunión fueron las pautas salariales para públicos y privados. (Ver página A8).

Ambiente.

Para algunos obreros la carta del Ministerio de Trabajo dio un respiro y para otros solo estira la agonía. Entre los trabajadores reina el nerviosismo y todos coinciden en que el ambiente es por demás tenso. Hablan de incertidumbre, presiones, desconfianza y enojo. Están los positivos que dicen que "la esperanza es lo último que se pierde" y los negativos que ya, incluso, definieron que irán hasta "las últimas consecuencias".

Julio, que planeaba jubilarse con la obra, contó a El País que él y otros compañeros están dispuesto a hacer huelga de hambre. "No sabemos con certeza qué va a pasar. Depende del gobierno que lamentablemente recorta para abajo. Muchos que los votamos no nos animamos a decirlo, pero es así. Acá si hay que hacer huelga se va a hacer. Yo voy a tomar medidas extremas", sentenció.

El sindicato de trabajadores de Antel, en tanto, realizó una contundente defensa de las inversiones de los últimos años y asegura que para la construcción del Antel Arena la empresa no necesita financiamiento.

El fideicomiso Arana.

El edil de la Vertiente Artiguista y exintendente de Montevideo, Mariano Arana, propuso la creación de un fideicomiso para retomar la construcción del Antel Arena.

Su idea, que parece tomar fuerza en la bancada del Frente Amplio y en algunos ámbitos del gobierno, es que el fideicomiso sea similar al que usó UTE en un reciente llamado a ahorristas para la construcción del parque eólico Pampa en Tacuarembó, donde 4.000 uruguayos se presentaron como ofertantes. Los pequeños ahorristas demandaron US$ 100 millones para una oferta de US$ 15 millones.

En cuanto a la administración, Arana planteó que el fideicomiso sea gestionado por República Afisa o Conafisa. Si se aprobara este fideicomiso, la obra que emplea a 150 trabajadores no tendría que detenerse por completo como resolvió el presidente Tabaré Vázquez.

En el contrato firmado con la empresa Teyma, la construcción del Antel Arena tiene un costo de US$ 43 millones, pero en los hechos implicaría un gasto de entre US$ 80 millones y US$ 90 millones si se tienen en cuenta el pago del IVA, las cargas sociales, las instalaciones sanitarias y eléctricas, la tecnología y el mobiliario.

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Parrillero quedó a medio hacer

Desde que se difundió la noticia de la suspensión por tiempo indefinido del Antel Arena, las tareas de los trabajadores tomaron otro rumbo y se concentraron en preparar el terreno para entregar la obra. "La tarea más importante que se está realizando es tapar con material la estructura de hierro que ya estaba colocada para evitar que se oxide", contó a El País un joven obrero. En eso, justamente, trabajaban ayer por la mañana la mayoría. Sin embargo, un pequeño grupo terminaba, ante la atenta mirada de cuatro o cinco ingenieros, un amplio parrillero que se estaba montando "a pedido del sindicato" para los tradicionales asados de obra. "Era un trabajo que iba a llevan mucho tiempo y con mucha gente y la churrasquera no podía faltar", comentó otro obrero. En la vuelta estaba también una empresa encargada de colocar una cámara que vigilará la zona. Cualquier forastero tiene el movimiento limitado.

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