PARTICIPACIÓN DE MUJERES

Extensión de cuota femenina depende de voto de nacionalistas

Proyecto propone extenderla por otro período, pero aún no hay consenso.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Bancada femenina. Foto: EFE

En 2009 todos los partidos aprobaron en forma experimental la llamada cuota femenina a aplicarse en los comicios nacionales siguientes, es decir en 2014. Se trata de la obligatoriedad de incluir una mujer cada tres lugares en todas las listas a cargos electivos, tanto en el Poder Legislativo como en los órganos partidarios. El sistema funcionó relativamente: hay más mujeres en el Parlamento que en años anteriores pero a la vez muchas de ellas rechazaron el mecanismo alegando que quieren estar por mérito propio y no por la famosa cuota.

La ley establecía una sola legislatura con la cuota de género, aunque en los últimos tiempos las mujeres políticas han abogado por una equiparación total, de 50% de hombres y 50% de mujeres en las listas. En 2014 nueve mujeres fueron electas el 26 de octubre para ocupar bancas en el Senado y 18 en la Cámara de Diputados.

Ahora, sobre el fin del año, el tema volvió al tapete en el Parlamento cuando los partidos se abocaron a considerar un proyecto presentado por la fallecida senadora colorada Martha Montaner para extender otra legislatura el sistema de cuotas. Como se trata de una ley electoral para aprobarla se necesita un acuerdo de todos los partidos para lograr 2/3 del total de componentes de cada Cámara, 66 votos en Diputados y 21 en Senado.

El Frente Amplio, el Partido Colorado y el Partido Independiente la apoyan, pero en el Partido Nacional, cuyos votos son imprescindibles, el tema comenzó a ser discutido y hay dos criterios bien definidos: unos quieren votar a favor y otros no abren juicio. Por eso, lo más probable es que la principal fuerza de la oposición deje a sus legisladores en libertad de acción y que cada uno fundamente su postura en las Cámaras.

La semana pasada la cuota política fue el tema dominante en la reunión de la Agrupación Parlamentaria del Partido Nacional, que reúne a todos sus senadores y diputados. Participantes de la reunión contaron a El País que varios legisladores se mostraron contrarios a la prórroga de la cuota, sin que ello pudiera considerarse como una "postura machista". Las "discriminaciones positivas", como se las llama, tienen que ser "a término", se reiteró.

Por ejemplo, el diputado Pablo Abdala aclaró en la reunión que "no se advierte un machismo enfermizo en la sociedad" ni "una conspiración de hombres contra mujeres", por lo cual adelantó que no es partidario de la cuota y no la votará, pese a que sí lo hizo en 2009. No obstante, Abdala insistió en que quizás fuera "bueno" mantener la cuota para los cargos partidarios, pero suprimirla para aquellos cargos electivos del Parlamento.

En la reunión la senadora Verónica Alonso fundamentó a favor de la cuota y dijo que acompañará el proyecto. Ella es partidaria de "tratar de convencer" a los que ya tienen posición contraria.

En tanto la diputada Graciela Bianchi sorprendió cuando hizo toda una fundamentación en contra de la cuota, pero anunció al final que es partidaria de votarla por "una cuestión más bien estratégica" y para evitar "una señal equívoca a la sociedad".

El líder de Alianza Nacional, el senador Jorge Larrañaga anunció que está a favor de la cuota. Advirtió que hay que tener cuidado que por este tema "el partido no sea enviado al rincón de los abichados, cuando en realidad hay que recordar que en 2009 esta ley de cuota salió porque la votó el Partido Nacional".

Un 66% afín a más mujeres en cargos políticos

En septiembre de este año se conoció que un 66% de la población de Uruguay considera que las mujeres deberían ocupar más cargos políticos y casi seis de cada 10 uruguayos (57%) opinaron que deberían adoptarse acciones afirmativas que faciliten su participación, según una encuesta elaborada por la empresa Cifra a pedido de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su programa Mujeres y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Más allá de esto, casi ocho de cada diez personas expresó que sería positivo que de aquí a diez años el país tuviera una mujer presidenta. El grupo que más discrepó con la ley de "cuota de género" que se aplicó en 2014 son las personas con educación terciaria: un 53% se mostró en desacuerdo en el relevamiento.

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