La visión de los líderes históricos

Expresidentes ven al populismo en retroceso

Creen que Brasil y Argentina retomarán impulso para crecer.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Batlle, Sanguinetti y Lacalle analizaron ayer la situación regional.

Tres expresidentes coincidieron en que lo que denominan gobiernos "populistas" están en retirada en la región y que ahora ya no podrán continuar las políticas que ponían énfasis en la redistribución. Sostienen que ahora toca "gobernar" y por lo tanto "optar y priorizar". Ese fue el centro del planteo de Julio María Sanguinetti, compartido por Luis Alberto Lacalle y Jorge Batlle que participaron ayer de un almuerzo en Punta Cala organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM).

Sanguinetti se mostró optimista respecto a la gestión del flamante presidente argentino Mauricio Macri, porque "si bien no es un político clásico" es "un gran organizador de equipos". Para Sanguinetti ya no corre aquello de que los gobiernos no peronistas en Argentina no pueden sobrevivir.

"Argentina se encamina a otra cosa. Se va a notar en Punta del Este. Intendente (dijo dirigiéndose a Enrique Antía, de Maldonado) usted este año la va a pasar bien, ya va a ver. ¿Hay algo comparable a un porteño eufórico?", señaló Sanguinetti.

El dos veces presidente colorado (1985-1990 y 1995-2000) también consideró que parte del peronismo está dispuesto a colaborar con Macri y enfatizó que Argentina "va a resurgir y, al lado, nosotros". Para Sanguinetti la uruguaya es "una sociedad más quieta que espera el impulso de afuera o de arriba", y la argentina si bien "tiene más brío" presenta "una baja institucionalidad", al contrario de lo que ocurre en Uruguay. Sanguinetti advirtió que la caída en los precios de los commodities tras una década de alzas implica que "terminó la capacidad ilimitada de dar, ya no se puede distribuir, hay que gobernar", lo que implicará fijar prioridades y tomar opciones. Los precios de los commodities "siguen siendo buenos, hoy estamos en la normalidad", consideró.

Batlle (2000-2005) analizó la situación en Brasil que consideró atraviesa "una crisis sana" como consecuencia de las investigaciones sobre corrupción, y auguró que al final del proceso retomará su crecimiento.

Batlle cargó contra los populismos porque "tras 10 años de inigualable prosperidad han cometido inigualables errores de la misma dimensión y tamaño, han destruido la textura social, le han hecho daño a la gente, le han quitado estabilidad, dividido a las poblaciones". "Todos saldremos con trabajo bien direccionado, con libertad, sin mentiras, sin fraudes", señaló.

El exmandatario del Partido Colorado también dijo que "no hay más tiempo" para buscar acuerdos comerciales" y que se le debe decir al presidente Tabaré Vázquez "que medio país está dispuesto a apoyarlo".

Batlle descalificó con ironía al premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, que aconsejó a Uruguay no firmar el acuerdo Transpacífico. "Es un Nobel muy viejo, más viejo que yo. Que no embrome. ¿A quién quiere que le vendamos? ¿A Cerro Chato?", disparó.

Lacalle (1990-1995) dijo que los gobiernos populistas de la región tienen legitimidad en su origen pero no en su ejercicio porque atacan la separación de poderes y la libertad de prensa, impulsan las reelecciones y creen ser fundacionales. En Uruguay la situación es distinta, agregó el expresidente del Partido Nacional, entre otros motivos porque "la Suprema Corte se ha plantado firme", pero advirtió que la reforma constitucional que impulsan en el Frente Amplio "es un grave peligro" que puede abrir el cauce a los populismos, por lo que consideró fundamental "abrir la boca a tiempo".

Lacalle consideró que los partidos tradicionales son "sabios" como demuestra el hecho que hayan sobrevivido 180 años. A su juicio, se manejan con "realismo" y enfatizan en que el manejo de las cuentas públicas debe ser prolijo y que las empresas del Estado deben cuidar sus finanzas.

Ancap exhibe la "fractura" del FA.

Julio María Sanguinetti consideró que la discusión en torno a Ancap muestra "una fractura expuesta" en el oficialismo. "El Frente Amplio es el brazo político del Pit-Cnt que tiene poder de veto. En cuanto amague Astori (con arreglar la situación de Ancap) lo van a detener al grito de no a las privatizaciones", señaló.

Para Sanguinetti, hay sectores que dejan de votar a los grupos menos radicales del oficialismo con el argumento de que estos moderan al frenteamplismo y para "cambiar de verdad".

Luis Alberto Lacalle, por su parte, reflexionó que en Montevideo "se vota por ideología y no por gestión" y que en la oposición "se ha hecho lo que se ha podido" al conformar el Partido de la Concertación, pero tanto él como Sanguinetti y Jorge Batlle descartaron que el experimento pueda replicarse en otros departamentos.

Batlle reflexionó que las crisis siempre castigan a los gobernantes y consideró que en Uruguay los problemas de empleo pueden afectar en el futuro las chances electorales del oficialismo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados